El fenómeno El Niño podría tener influencia en el comportamiento de las temperaturas y las precipitaciones durante los próximos meses en Argentina. De acuerdo con las perspectivas climáticas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), distintas regiones del país podrían atravesar un período con temperaturas moderadas y una mayor presencia de lluvias, aunque el escenario variaría según cada zona.
El organismo explicó que los pronósticos climáticos trimestrales permiten identificar tendencias generales para una determinada región, pero no permiten anticipar con precisión fenómenos puntuales como una ola de calor, una tormenta intensa o un ingreso de aire frío. Por ese motivo, las previsiones deben complementarse con los pronósticos de corto y mediano plazo.
En septiembre de 2026, el SMN señaló que las condiciones del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) correspondían a una fase cálida o El Niño, con un calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial.
Menos posibilidades de temperaturas extremas
Uno de los aspectos destacados de la perspectiva climática estuvo relacionado con el comportamiento de las temperaturas. El escenario planteó una menor amplitud térmica media en distintas áreas del centro y noreste del territorio argentino, lo que podría traducirse en jornadas con máximas menos elevadas de manera general.
Esto no significa que durante el verano no puedan registrarse días de calor intenso. La perspectiva climática se refiere a valores medios y tendencias para períodos prolongados, por lo que pueden producirse episodios de temperaturas muy altas durante algunos días.
La presencia de mayor nubosidad y precipitaciones también tendría incidencia sobre las temperaturas máximas. En las regiones donde se produzcan lluvias con mayor frecuencia, el ascenso térmico durante las jornadas podría verse limitado, especialmente cuando los períodos de inestabilidad sean persistentes.
Lluvias por encima de los valores habituales
Las precipitaciones aparecen como otro de los factores centrales del escenario climático. Distintas zonas del centro y este del país podrían recibir lluvias superiores a los valores habituales para la época, con especial incidencia sobre sectores del Litoral, la región pampeana y áreas de Cuyo.
Entre las regiones señaladas dentro de este escenario se encuentran el Litoral, Córdoba, el oeste de Santa Fe, el centro-sur de Cuyo, La Pampa, el oeste de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia, detalló el SMN.
La mayor cantidad de lluvias no implica que las precipitaciones se distribuyan de manera uniforme durante todo el trimestre. Por el contrario, pueden existir períodos secos intercalados con episodios de precipitaciones abundantes, por lo que el comportamiento puede variar considerablemente de una semana a otra.
El panorama previsto para el norte argentino
El escenario sería diferente hacia el noroeste del país. Allí, las perspectivas climáticas contemplaron menores precipitaciones y una mayor amplitud térmica, condiciones que favorecerían la aparición de temperaturas más elevadas respecto de los valores habituales.
El NOA se ubicó entre las regiones con mayores probabilidades de registrar temperaturas superiores a las normales. También se contemplaron registros por encima del promedio en sectores de Chaco y Formosa, el este de Salta y Santiago del Estero.
En el sudoeste de la Patagonia también podrían presentarse temperaturas superiores a los valores habituales, aunque el comportamiento climático dependerá de la evolución de los sistemas atmosféricos durante el período.
Qué puede pasar en Entre Ríos
Para Entre Ríos, el comportamiento de las precipitaciones resulta especialmente relevante debido a su ubicación dentro de la región del Litoral. El escenario de mayor presencia de lluvias en esta zona podría favorecer jornadas más húmedas e inestables, con períodos de precipitaciones que podrían intercalarse con lapsos de tiempo estable.
El efecto de las lluvias sobre las temperaturas también podría hacerse notar. Las jornadas con mayor nubosidad y precipitaciones tenderían a presentar máximas más moderadas, mientras que los períodos sin lluvias podrían permitir un rápido incremento de las temperaturas.
De todos modos, el SMN remarcó que las perspectivas climáticas deben interpretarse como tendencias y no como pronósticos diarios. El organismo recomienda consultar las actualizaciones de corto y mediano plazo para conocer la evolución concreta de las condiciones meteorológicas.
El escenario previsto muestra así un verano condicionado por la interacción entre las temperaturas y las precipitaciones. La posible influencia de El Niño podría favorecer un período con lluvias importantes en sectores del centro y este argentino y temperaturas menos extremas en algunas regiones, aunque no descarta la aparición de episodios de calor intenso.