Valentín Yankelevich, hijo de Romina Yan, reveló que sufrió episodios de violencia física y psicológica por parte de su padre, Darío Giordano, durante su infancia. En una entrevista con Infobae, el joven de 23 años relató las situaciones que, según su testimonio, atravesó junto a su hermano Franco y destacó el papel fundamental que tuvo su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, para ayudarlos.
“Creo que llegó el momento de poder contar y sacarme una mochila que vengo cargando hace bastante tiempo”, expresó Valentín, quien decidió hablar públicamente sobre una historia que había mantenido en silencio durante años.
El joven recordó que tenía apenas siete años cuando su madre, Romina Yan, falleció el 28 de septiembre de 2010, a los 36 años. Según relató, los episodios de violencia comenzaron cuando tenía entre nueve y diez años, en una etapa marcada por la ausencia materna.
El doloroso relato sobre los maltratos que sufrió
“Eran golpes, gritos, maltrato”, manifestó Valentín al describir lo que aseguró haber vivido en su hogar. También recordó que las horas que pasaba en el colegio representaban los momentos más tranquilos de su jornada, debido al temor que sentía de regresar a su casa.
En ese contexto, contó que junto a su hermano intentaron buscar ayuda entre sus familiares. Sin embargo, aseguró que cuando hablaron con sus abuelos paternos recibieron una respuesta que los desconcertó, ya que les pidieron que intentaran comprender la situación de su padre.
“¿Qué tengo que entender? Tengo 10 años y mi papá me caga a palos”, recordó el joven, al expresar la impotencia que sintió durante aquellos años.
Valentín también reveló que atravesó momentos de profunda angustia y llegó a tener pensamientos relacionados con la muerte. “No había lugar seguro. Por eso lo tuvimos que salir a buscar”, expresó al describir la necesidad de encontrar protección fuera de su hogar.
Gustavo Yankelevich, la figura que cambió su vida
Según su testimonio, el acompañamiento de su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, resultó decisivo para que él y su hermano pudieran abandonar aquella convivencia.
Valentín explicó que comenzaron a contarle lo que sucedía durante los encuentros familiares y que su abuelo fue la primera persona que los escuchó y tomó medidas para ayudarlos.
Posteriormente, los hermanos declararon ante las autoridades y se inició un proceso judicial que, de acuerdo con su relato, se extendió durante varios años. Finalmente, Gustavo obtuvo la tenencia definitiva de ambos.
“Mi abuelo Gustavo me salvó la vida. Él me devolvió la vida”, aseguró Valentín, quien también destacó el acompañamiento de su abuela materna, Cris Morena, durante ese período.
Por qué decidió cambiarse el apellido
El joven contó que, al cumplir 18 años, tomó la decisión de cambiar su apellido y adoptar el de su familia materna. Explicó que esa elección estuvo relacionada con el dolor que le provocaba su apellido anterior y con el reconocimiento hacia Gustavo Yankelevich.
Para Valentín, su abuelo se convirtió en la principal figura paterna de su vida, debido al acompañamiento y la protección que le brindó durante su adolescencia.
Al reflexionar sobre su presente, destacó el camino recorrido y la importancia de haber podido superar aquella etapa de sufrimiento.
“De ese nene que no quería vivir a donde estoy hoy, con tener ganas de vivir ya es una victoria, imaginate”, concluyó.