El Gobierno nacional creó el Plan Federal de Lucha Contra el Fraude Ciberasistido (2026-2027) con el objetivo de fortalecer la prevención, detección y respuesta ante delitos informáticos como estafas piramidales, phishing y suplantación de identidad. La iniciativa fue oficializada este lunes mediante la resolución 231/2026, publicada en el Boletín Oficial.
El programa será coordinado por el Ministerio de Seguridad Nacional, a cargo de Alejandra Monteoliva, a través de la Dirección de Ciberdelito y Asuntos Cibernéticos. La estrategia apunta a establecer un marco integral de acción para enfrentar el crecimiento de las modalidades delictivas vinculadas al uso de tecnologías digitales.
Según se detalla en la normativa, el plan se suma a otras iniciativas impulsadas por el Ejecutivo en materia de seguridad informática, como el Plan Federal de Prevención de Ciberdelitos y Gestión Estratégica de la Ciberseguridad (2025-2027) y el Programa de Fortalecimiento en Ciberseguridad e Investigación del Ciberdelito (ForCIC).
Coordinación entre organismos
La resolución también convoca a las jurisdicciones provinciales y municipales a adherir al programa para fortalecer la cooperación institucional y el intercambio de información entre organismos de seguridad.
El objetivo es consolidar una respuesta coordinada entre autoridades nacionales, provinciales y municipales, así como con organismos internacionales y el sector privado.
De acuerdo con el texto oficial, esta articulación busca “fortalecer la colaboración interinstitucional y el intercambio de información entre las autoridades competentes” para lograr una respuesta más efectiva ante los fraudes ciberasistidos y avanzar hacia “un ciberespacio seguro, confiable y resiliente para todos”.
Aumento de los delitos informáticos
En el anexo que acompaña la resolución se advierte que la expansión de internet, el crecimiento de las redes sociales y la digitalización de las transacciones económicas generaron nuevas oportunidades para las organizaciones delictivas.
Las autoridades señalaron que en los últimos años se registró un aumento de modalidades de fraude digital, entre ellas el phishing, las estafas bancarias, los fraudes con criptomonedas y la suplantación de identidad.
“Los delincuentes emplean sofisticadas estrategias para manipular a sus víctimas y obtener información sensible o beneficios económicos”, sostiene el documento oficial.
Ejes del nuevo plan
El programa contempla una serie de acciones organizadas en tres grandes áreas: prevención, detección y respuesta frente a los delitos informáticos.
En materia de prevención, se prevé la realización de campañas de concientización y educación destinadas a informar a la población sobre los riesgos del fraude digital. Estas acciones incluirán la elaboración de materiales audiovisuales, charlas en instituciones educativas y actividades en organizaciones sociales.
También se impulsará la colaboración con organismos reguladores para el desarrollo de marcos normativos que permitan anticipar fraudes masivos, especialmente aquellos vinculados a esquemas piramidales.
En la etapa de detección, el plan establece la actualización de los formularios de denuncia, el análisis estadístico de los datos aportados por las víctimas y la implementación de sistemas de identificación temprana de fraudes ciberasistidos.
Asimismo, se prevé la capacitación específica de las fuerzas policiales y de seguridad federales para mejorar la investigación de este tipo de delitos.
Respuesta ante fraudes digitales
El plan también contempla medidas para fortalecer la respuesta frente a incidentes informáticos. Entre ellas se destaca la optimización del sistema de recepción de denuncias a través de la línea 134, correos electrónicos y formularios web. Además, se prevé una mayor articulación con entidades bancarias para bloquear cuentas utilizadas en maniobras fraudulentas y la implementación de mecanismos de bloqueo dinámico de transacciones ilícitas en coordinación con el sector privado.
La estrategia también apunta a reforzar las capacidades operativas de las fuerzas federales y promover la cooperación con las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.