La misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) finalizó la tercera revisión del acuerdo vigente con Argentina, una instancia de cuya aprobación depende un nuevo desembolso cercano a los US$900 millones. Sin embargo, el organismo todavía no comunicó si la evaluación fue aprobada.
“Una misión técnica del FMI encabezada por Joyce Wong, en el marco de la tercera revisión del programa respaldado por el Servicio Ampliado del FMI (SAF) para Argentina, concluyó el martes en Buenos Aires”, informó el organismo.
La delegación permaneció diez días en Buenos Aires, período durante el cual evaluó las principales metas comprometidas en el programa y mantuvo reuniones con integrantes del equipo económico, entre ellos el ministro Luis Caputo.
Qué falta para que lleguen los US$900 millones
Concluida la misión, las conversaciones continuarán por los canales habituales. El próximo paso será la elaboración del staff report, que posteriormente deberá ser considerado por el Directorio Ejecutivo del Fondo.
Por lo tanto, la finalización de la misión técnica no implica todavía la aprobación de la tercera revisión ni la liberación automática del desembolso.
El Gobierno confía en conseguir el visto bueno y acceder a los fondos, que permitirían reforzar la posición en dólares del Banco Central después del vencimiento afrontado la semana pasada. El FMI registra para el 25 de septiembre un vencimiento argentino por DEG 583,3 millones.
Las reservas, uno de los puntos bajo análisis
Uno de los principales aspectos evaluados durante la revisión fue la acumulación de reservas internacionales.
Según los datos difundidos durante las negociaciones, frente a una pauta anual de compra de divisas de US$10.000 millones, el Banco Central acumuló adquisiciones superiores a US$14.200 millones, lo que representaría un sobrecumplimiento de más de US$4.200 millones.
Además, estimaciones de la consultora Analytica ubicaron la acumulación neta de reservas en aproximadamente US$9.000 millones, frente a un objetivo para 2026 de US$8.000 millones.
La acumulación de reservas había sido uno de los puntos sensibles de las revisiones anteriores. En mayo, cuando aprobó la segunda revisión, el propio FMI señaló que la meta de reservas internacionales netas de fines de diciembre no se había cumplido, aunque destacó las medidas posteriores destinadas a recomponerlas.
La meta fiscal y la posibilidad de un waiver
El frente fiscal fue otro de los aspectos centrales de la evaluación. El programa contempla para 2026 un superávit primario equivalente al 1,4% del Producto Interno Bruto (PBI), objetivo que también figura en las proyecciones publicadas por el FMI tras la segunda revisión.
Según la información difundida, durante el primer semestre el Gobierno consiguió un resultado primario equivalente al 0,6% del PBI, frente a una meta semestral del 0,7%.
En ese contexto, el vocero presidencial Adrián Ravier aseguró que el Gobierno consideraba que había cumplido las metas generales del programa, aunque admitió la posibilidad de solicitar una dispensa en caso de algún desvío.
“La Argentina sobrecumplió muchas de esas metas. Lo más importante es cómo acumulamos reservas. En el caso de algún incumplimiento, se pide un waiver y no vamos a tener problemas con eso”, sostuvo.
Un waiver es una dispensa que puede conceder el Directorio del FMI ante el incumplimiento de alguno de los criterios establecidos en un programa. Argentina ya había solicitado una dispensa por incumplimiento de un criterio de ejecución durante la segunda revisión.
Expectativa por la decisión del FMI
La atención estará puesta ahora en los próximos pasos del organismo. Este jueves está prevista una conferencia de prensa de la vocera del FMI, Julie Kozack, en Washington.
Hasta el momento, el Fondo no anunció la aprobación de la tercera revisión, por lo que Argentina deberá esperar el informe técnico y posteriormente la decisión del Directorio para conocer si queda habilitado el nuevo desembolso.
La aprobación sería especialmente relevante por el calendario de obligaciones que Argentina mantiene con el organismo. Los registros oficiales del FMI muestran nuevos compromisos previstos para noviembre y diciembre de este año.