Ricardo Darín se mostró preocupado por el presente de la industria audiovisual argentina y advirtió sobre las dificultades económicas que atraviesan las producciones independientes.
Durante una entrevista en el programa Por Favor, Rebobinar del streaming OLGA, el actor reflexionó sobre el complejo panorama que enfrenta el cine nacional y aseguró que el contexto actual pone en riesgo el futuro de nuevos realizadores y proyectos.
“El cine independiente puede extinguirse”, afirmó.
La preocupación de Ricardo Darín
El protagonista de El Eternauta sostuvo que actualmente resulta “muy difícil” concretar proyectos audiovisuales debido a cuestiones presupuestarias y a la falta de estímulos para el sector.
Según explicó, la situación afecta especialmente a quienes intentan iniciar nuevos caminos dentro de la industria.
“Tiene que ver con la gestación de proyectos y con el estímulo y el sostén que deberían tener los nuevos valores”, expresó. Además, señaló que muchas historias y talentos jóvenes podrían quedar invisibilizados en medio de la crisis.
“Todo se convirtió en un mercado persa”
Durante la charla, Ricardo Darín también cuestionó la lógica económica que, según describió, domina actualmente la industria audiovisual.
El actor retomó una reflexión del director Mariano Llinás para explicar cómo se modificó la dinámica de producción del cine independiente.
“Todo tiene un precio”, afirmó, al remarcar que ya no existen las colaboraciones y favores que históricamente ayudaban a sacar adelante proyectos pequeños.
Darín sostuvo que muchas personas asocian automáticamente cualquier producción con grandes plataformas multimillonarias, lo que elevó costos y complicó aún más la realización de películas independientes.
“La cultura no desaparece”
Más allá de la preocupación por el presente del sector, el actor manifestó que mantiene expectativas de recuperación para la industria audiovisual argentina.
“Es un momento de gran incertidumbre”, expresó. Sin embargo, remarcó que considera que el arte y la cultura lograrán sostenerse pese a las dificultades económicas actuales.
“La cultura no desaparece. El arte no se puede matar”, concluyó Ricardo Darín.