REDACCIÓN ELONCE
El Ejercicio Biguá sobre el río Paraná movilizó a más de 30 unidades y subunidades del Ejército Argentino en una operación de gran escala realizada frente a Rosario. El despliegue incluyó desembarcos, helicópteros, vehículos blindados, artillería, defensa antiaérea y medios especializados para atravesar el curso de agua.
La actividad se desarrolló el 3 de octubre en las playas del Camping Municipal de Rosario, bajo la conducción operativa del Comando de la II Brigada Blindada y dentro de la jurisdicción de la División de Ejército 1.
Tras finalizar el ejercicio, el segundo comandante de la II Brigada Blindada con asiento en Paraná, coronel Gustavo Garrido, realizó un balance en diálogo con Elonce y confirmó que pudieron concretarse todas las operaciones previstas.
“El objetivo de esta actividad de adiestramiento operacional que se realizó en la ciudad de Rosario se cumplió cabalmente como estaba planificado y el saldo es altamente positivo”, afirmó.
Una operación para atravesar el río Paraná
Uno de los principales objetivos del ejercicio fue entrenar de manera conjunta a distintas unidades para desarrollar una operación militar a través de un curso de agua de gran magnitud.
Garrido explicó que se pudieron ejecutar “sin ningún tipo de inconveniente todos los procedimientos establecidos para realizar una operación tan complicada como es un franqueo de fuerzas militares a través de un curso de agua importante, de gran envergadura, como es el río Paraná”.
El procedimiento buscó comprobar la capacidad para trasladar personal, vehículos y equipamiento de una margen a otra y posteriormente proyectarlos hacia un objetivo terrestre.
“Se pudo trasladar una fuerza de una magnitud importante de efectivos y medios a través del curso de agua y desembarcarla en un tiempo perentorio en esa playa”, detalló el coronel.
Qué fuerzas participaron del Ejercicio Biguá
El despliegue reunió fracciones de la II Brigada Blindada, la III Brigada de Monte, la Agrupación de Artillería Antiaérea de Ejército 601-Escuela, la Agrupación de Ingenieros 601, la Agrupación de Comunicaciones 601, la Dirección de Aviación de Ejército y la Dirección de Arsenales, entre otras organizaciones.
En total participaron más de 30 unidades y subunidades, que debieron coordinar capacidades terrestres, anfibias, aéreas y aeromóviles.
Garrido explicó que la magnitud de la operación demandó una planificación detallada, personal entrenado y condiciones adecuadas de los medios empleados.
“Se han amalgamado en un solo sistema sinérgico capacidades muy variadas: anfibias, terrestres, aéreas y aeromóviles; algunas pertenecientes a nuestra brigada y otras proporcionadas por elementos de la Fuerza desde otros lugares”, señaló a Elonce.
Desembarcos, helicópteros, blindados y artillería
El Ejercicio Biguá comprendió una secuencia de maniobras tácticas realizadas de manera coordinada.
Entre ellas hubo desembarco anfibio de infantería sobre la ribera del Paraná, lanzamiento de buzos tácticos desde helicópteros e inserción mediante fast rope de cazadores de monte.
También se desplegaron vehículos de exploración y vehículos de combate de la familia TAM.
La operación incluyó además apoyo de fuego mediante artillería de campaña remolcada de 155 milímetros y sistemas de defensa antiaérea RBS-70.
Los helicópteros fueron utilizados para observación, transporte y proyección de tropas, mientras que aeronaves no tripuladas permitieron realizar tareas de exploración y obtener información actualizada del escenario.
Por qué eligieron Rosario
La zona ribereña de Rosario fue seleccionada previamente por sus características geográficas para desarrollar este tipo de adiestramiento. “Toda la costa del Paraná presenta condiciones ideales para este tipo de operaciones”, explicó Garrido.
El coronel detalló que las playas y los sectores próximos al río ofrecen condiciones adecuadas para el amarre y atraque de los medios de navegación.
También mencionó la existencia de barrancas, cubiertas naturales y vegetación como características que contribuyen a reproducir las exigencias de una operación de estas características.
“Toda esta zona proporciona un escenario fluvial sumamente apto para desarrollar este tipo de operaciones”, afirmó.
Un amplio trabajo previo
Los movimientos de vehículos, personal y equipamiento militar habían llamado la atención de habitantes de Rosario durante los días previos.
Garrido explicó que el despliegue fue consecuencia de la logística necesaria para concentrar todos los medios en el lugar elegido.
La actividad había sido planificada dentro del calendario anual de adiestramiento y se desarrolló en un escenario preparado específicamente para ese objetivo.
También se implementaron medidas de seguridad destinadas a proteger tanto al personal militar como a la población y al entorno durante las operaciones.
La respuesta del público
El ejercicio también pudo ser observado por vecinos desde sectores especialmente preparados. Se instalaron tribunas y pantallas gigantes y hubo locutores encargados de explicar las diferentes etapas del despliegue.
Garrido destacó especialmente la repercusión que tuvo la actividad entre quienes se acercaron hasta el lugar. “Estamos sorprendidos por el impacto que tuvo esta actividad en la ciudadanía, que nos permitió acercarles una imagen de lo que el Ejército Argentino diariamente hace en la preparación de sus medios y en su adiestramiento”, expresó.
Asimismo, aseguró estar “muy complacido por la respuesta cálida y cariñosa de toda la ciudadanía, que se mostró entusiasmada y deseosa de conocer y participar”.
La muestra del Ejército después del ejercicio
Las actividades continuaron el domingo 4 de octubre en el Parque del Acuario del Río Paraná de Rosario.
Allí se realizó una muestra estática con vehículos, armamento, tecnología y diferentes equipos utilizados por las unidades del Ejército Argentino.
La propuesta permitió que el público pudiera observar de cerca parte de los medios utilizados durante el Ejercicio Biguá.
También se instalaron puestos de incorporación en los que los interesados pudieron obtener información sobre las carreras y las diferentes modalidades de ingreso a los institutos de formación militar.
Habrá nuevas actividades del Ejército en Paraná
El coronel Garrido adelantó a Elonce que el calendario de actividades de la II Brigada Blindada continuará durante los próximos meses y tendrá nuevas propuestas en Paraná.
Entre ellas mencionó una maratón en la zona de Paracao y las actividades correspondientes al aniversario de la creación del Comando de la II Brigada Blindada.
La conmemoración incluirá actos formales, formación de personal y concentración de medios. “Vamos a tener un calendario todavía un poquito más ajetreado”, anticipó Garrido.
De esta manera, tras el despliegue realizado sobre el río Paraná frente a Rosario, la II Brigada Blindada continuará con las actividades operativas, institucionales y deportivas previstas para lo que resta de 2026.