Las pasarelas de la Garganta del Diablo fueron desmontadas de manera preventiva debido a la crecida extraordinaria del río Iguazú, que obligó a cerrar el principal circuito turístico del Parque Nacional Iguazú para proteger la infraestructura y garantizar la seguridad de visitantes y trabajadores. La medida fue adoptada por la Administración de Parques Nacionales ante uno de los mayores caudales registrados en los últimos meses.
El operativo comenzó el viernes, cuando el incremento del nivel del río hizo necesario retirar las estructuras metálicas que permiten acceder al mirador de la Garganta del Diablo, una práctica prevista dentro de los protocolos de seguridad para este tipo de eventos hidrológicos.
Desde el organismo indicaron que los trabajos continuarán acompañados por un monitoreo permanente de la evolución del caudal antes de definir la reapertura del circuito.
La medida alcanza solo al circuito Garganta del Diablo
Según se explicó, el desarme responde a un procedimiento habitual cuando el río alcanza niveles extraordinarios. La decisión afecta exclusivamente al circuito de la Garganta del Diablo, mientras que el resto de los recorridos del Parque Nacional Iguazú permanecen habilitados, aunque sujetos a evaluaciones permanentes.
Las autoridades aclararon que el funcionamiento de los demás senderos dependerá de la evolución del río durante los próximos días.
El objetivo principal es preservar las estructuras y evitar daños que puedan provocar las fuertes corrientes o los elementos arrastrados por el agua.
Las lluvias en Brasil impulsaron la crecida
El aumento del caudal del río Iguazú es consecuencia de las intensas precipitaciones registradas durante los últimos días en el sur de Brasil y en sectores de la provincia de Misiones.
Ese fenómeno también repercute sobre el río Paraná, aguas abajo, incrementando el volumen de agua en distintos puntos de la cuenca.
Los registros hidrométricos más recientes mostraron valores que obligaron a cerrar el acceso a la Garganta del Diablo y desmontar las pasarelas para evitar pérdidas materiales.
Las autoridades informaron que el circuito permanecerá cerrado hasta que el nivel del río descienda y las condiciones permitan reinstalar las estructuras de manera segura.
Del lado brasileño reabrieron el paseo peatonal
Mientras el sector argentino permanece restringido, la situación comenzó a normalizarse en el Parque Nacional Iguazú, en Brasil.
Las autoridades brasileñas informaron que el paseo peatonal hacia las Cataratas fue reabierto este viernes a las 12.30, luego de que una evaluación técnica determinara que el caudal había descendido hasta niveles considerados seguros.
La estructura había sido cerrada de manera preventiva el jueves, siguiendo los protocolos establecidos para episodios de crecidas extraordinarias.
Con la reapertura del puente peatonal, los visitantes volvieron a completar el recorrido hasta el mirador de las Cataratas del Iguazú.
Continúa el monitoreo de las condiciones
La habilitación del paseo brasileño fue posible tras el seguimiento realizado por equipos técnicos de Urbia+Cataratas, concesionaria responsable de la gestión turística del parque, junto con especialistas del Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio).
No obstante, algunas áreas permanecen cerradas por precaución.
Los senderos Banana Tree Trail y Black Well Trail continúan inhabilitados debido a las condiciones del río y serán reabiertos únicamente cuando las evaluaciones técnicas indiquen que no existe riesgo para los visitantes.
En tanto, el Sendero de las Cataratas permaneció operativo durante todo el período en que el puente peatonal estuvo cerrado.
Esperan una mejora para reinstalar las pasarelas
En el lado argentino, la Administración de Parques Nacionales continuará evaluando diariamente la evolución del caudal antes de avanzar con el montaje de las pasarelas de la Garganta del Diablo.
La prioridad es garantizar la seguridad de turistas y trabajadores, además de preservar una infraestructura que periódicamente debe desmontarse cuando el río alcanza niveles excepcionales.
Hasta que las condiciones hidrológicas mejoren, el circuito permanecerá cerrado, mientras el resto de los sectores habilitados del Parque Nacional Iguazú seguirá funcionando bajo estricta vigilancia técnica.