Crucero del Norte retomará sus servicios de manera gradual durante este fin de semana, luego de varios días marcados por reclamos salariales, protestas de trabajadores y la suspensión de sus recorridos. La primera etapa comprenderá las prestaciones provinciales, mientras que las nacionales se reincorporarán progresivamente.
La normalización no será inmediata ni alcanzará simultáneamente a todas las líneas. La compañía deberá determinar qué unidades y recorridos estarán disponibles en cada instancia, de acuerdo con los recursos destinados a combustible, salarios y otros gastos operativos, publicó Misiones online.
En los próximos días se realizará una nueva reunión del directorio familiar, encabezada por Beatriz Fayterna y sus hijos Hugo y Julio Koropeski. Allí se evaluará el estado financiero y operativo de la firma y se establecerá un cronograma más preciso para restablecer las prestaciones.
Primero volverán los recorridos provinciales
La prioridad será poner nuevamente en funcionamiento los servicios dentro de Misiones. Una vez consolidada esa etapa, la empresa avanzará con la recuperación gradual de las líneas nacionales.
El ritmo de la reanudación dependerá de la disponibilidad de unidades y recursos. Por ese motivo, la compañía todavía deberá precisar cuáles serán los primeros trayectos habilitados y con qué frecuencias funcionarán.
La resolución del directorio resultará determinante para conocer el alcance del esquema y los plazos previstos para recuperar la actividad habitual.
Comenzaron a pagar parte de los salarios
Uno de los principales asuntos pendientes es la deuda salarial con los trabajadores. Los haberes comenzaron a abonarse parcialmente y la conducción manifestó su intención de continuar regularizando los pagos a medida que se recupere la capacidad operativa.
El conflicto se había profundizado por el pago incompleto de los sueldos. Durante varios días, los empleados realizaron protestas frente a la sede de la empresa en Garupá y reclamaron respuestas concretas sobre la cancelación de los montos adeudados.
Desde la compañía reconocieron dificultades para afrontar la totalidad de los compromisos. Entre las causas mencionaron embargos derivados de juicios laborales, accidentes y obligaciones pendientes ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Pese a esas complicaciones, los responsables de la firma rechazaron las versiones sobre una crisis económica terminal. La interrupción de los recorridos había generado rumores acerca de un posible vaciamiento, una quiebra o el cese definitivo de las operaciones.
El conflicto interno de la familia Koropeski
En medio de la incertidumbre, Julio Koropeski había definido la situación como una “crisis familiar” y la había diferenciado de un eventual cierre de la compañía.
Una reunión entre Beatriz Fayterna y sus hijos Hugo y Julio permitió encauzar el conflicto interno y avanzar hacia un esquema de continuidad. “Todo se resolvió en familia y vamos a seguir funcionando como equipo”, había señalado Julio Koropeski después del encuentro.
El empresario también había anticipado que la prioridad sería regularizar la situación de los empleados y restablecer los servicios conforme estuvieran disponibles los recursos necesarios.
Qué ocurrirá con las líneas internacionales
Los recorridos internacionales no formarán parte, en principio, del mismo esquema de recuperación. Esas prestaciones fueron cedidas a Expreso Río Paraná, una firma vinculada a Julio Koropeski.
La transferencia se realizó mediante el procedimiento correspondiente ante la Secretaría de Transporte, de acuerdo con la información difundida sobre la reorganización de la compañía.
La expectativa estará centrada ahora en el regreso de las unidades de Crucero del Norte a los recorridos provinciales durante el fin de semana. Esa reanudación representará el primer paso de una normalización que continuará posteriormente con las prestaciones nacionales.