REDACCIÓN ELONCE
La crisis de Lácteos Verónica se profundiza con denuncias sindicales de lockout patronal, incumplimiento salarial y paralización de plantas que afectan a más de 400 trabajadores en Santa Fe.
El sindicato ATILRA presentó una denuncia ante la Dirección Nacional de Relaciones Laborales y Regulación del Trabajo por presunto lockout patronal, retención indebida de aportes y salarios impagos.
Según datos del Banco Central (BCRA), la empresa acumula más de 2.900 cheques rechazados por más de $10.600 millones y deudas bancarias superiores a $5.300 millones, algunas de ellas ya en situación irregular. La compañía mantiene impagos los salarios de enero y febrero de 2026, además de la segunda cuota del aguinaldo 2025.
La situación es un “abandono real” por parte de la familia propietaria y el impacto social que atraviesa la región “es peor que el caso Fate en Buenos Aires”, según Domingo Possetto, secretario general de ATILRA Rafaela.
Impacto laboral y social
El conflicto afecta directamente a más de 400 trabajadores bajo convenio, mientras que unas 700 familias dependen de la continuidad productiva de la empresa. ATILRA denunció que se detuvo la entrega de materia prima y se paralizó la producción, en algunos casos impidiendo el acceso de empleados a las plantas.
Además, la firma notificó reducciones del 50% en la jornada laboral y salarios mediante cartas documento, medidas que el sindicato interpreta como suspensiones encubiertas. Las plantas operan de forma mínima o se encuentran completamente inactivas, con la recepción de leche descendiendo a unos 15.000 litros diarios frente a una capacidad instalada de hasta 600.000 litros diarios.
Investigaciones judiciales y asistencia social
En paralelo, la empresa enfrenta investigaciones judiciales por presunta apropiación indebida de recursos de seguridad social, posible lavado de activos y estafa económica. ATILRA solicitó la intervención urgente de autoridades laborales para garantizar los derechos de los trabajadores.
Los municipios y el gobierno de Santa Fe implementaron asistencia social de emergencia, con ayuda económica y entrega de alimentos para los empleados afectados. Con salarios impagos, plantas paralizadas y denuncias sindicales y judiciales, el futuro de Lácteos Verónica permanece incierto.