El caso Luana Cabral continúa avanzando en la Justicia de Entre Ríos con nuevas precisiones sobre los resultados forenses. La fiscal Josefina Penón confirmó que la autopsia practicada sobre el cuerpo de la niña no logró determinar la causa de muerte debido al avanzado estado de descomposición de los restos, aunque aclaró que la investigación mantiene la carátula de abandono seguido de muerte agravado.
La causa, que conmocionó a la ciudad de Federación y generó una fuerte repercusión social en toda la provincia, sigue sumando medidas de prueba destinadas a reconstruir las circunstancias en las que vivía la menor y los hechos previos a su fallecimiento.
En declaraciones al programa “La Última Campana”, la funcionaria judicial explicó que los resultados obtenidos por el cuerpo médico forense ratificaron las dificultades que ya habían sido advertidas en la autopsia preliminar realizada a comienzos de abril.
No pudieron establecer la causa del fallecimiento
Según detalló Penón, los restos de la niña fueron remitidos posteriormente a la Morgue Judicial de Oro Verde para la realización de estudios complementarios más exhaustivos. Sin embargo, los especialistas tampoco pudieron arribar a una conclusión definitiva sobre la causa de muerte.
“La autopsia volvió a ratificar que no había lesiones traumáticas, pero lamentablemente no se pudo determinar la causa de la muerte por el estado de descomposición en el que se encontraba el cuerpo”, sostuvo la fiscal.
Además, indicó que los análisis practicados sobre los restos óseos tampoco permitieron detectar signos concluyentes de desnutrición. No obstante, remarcó que la investigación judicial no depende exclusivamente de los resultados de la autopsia para sostener las imputaciones formuladas.
La acusación se apoya en otras evidencias
La representante del Ministerio Público Fiscal explicó que el expediente incorpora una importante cantidad de testimonios, pericias y elementos probatorios vinculados con las condiciones de vida que tenía la menor antes de su muerte.
Entre los aspectos bajo análisis se encuentran la asistencia médica que recibía, la frecuencia de los controles sanitarios, la alimentación, los traslados a centros de salud y el contexto de aislamiento y vulnerabilidad en el que se encontraba.
“La evidencia que venimos colectando nos permite sostener esta calificación”, afirmó Penón al referirse a la acusación de abandono seguido de muerte agravado que pesa sobre los imputados.
La situación de los imputados
Respecto del estado procesal de la causa, la fiscal informó que la Cámara de Casación de Concordia confirmó la prisión preventiva del padre de Luana, rechazando los recursos presentados por la defensa. Sin embargo, la medida vence en los primeros días de junio y la Fiscalía solicitará su prórroga.
En cuanto a la madre de la niña, continúa internada bajo custodia hospitalaria y, según explicó Penón, todavía no se encuentra en condiciones psíquicas ni emocionales para prestar declaración indagatoria. Los profesionales médicos deberán determinar próximamente si puede ser imputada formalmente.
La fiscal también desmintió versiones que circularon en redes sociales y algunos medios sobre una presunta muerte natural. “Los médicos no nos han informado la causa de la muerte. Desconozco de dónde surge esa información”, expresó.
Posibles responsabilidades y situación familiar
La investigación también busca establecer si existieron responsabilidades por parte de organismos estatales u otras personas que pudieran haber intervenido en la vida cotidiana de la menor. Penón señaló que se analiza si Luana era asistida, visitada o controlada por organismos competentes y si existieron omisiones que deban ser investigadas.
Mientras tanto, el hermano menor de la niña, de cinco años, permanece bajo el cuidado provisorio de su hermana mayor, Emilia, en el marco de una causa que tramita ante el Juzgado de Familia. Además, Emilia se constituyó como querellante particular y acompaña la acusación impulsada por la Fiscalía.
La funcionaria judicial indicó que todavía no pudieron tomar declaración al niño debido a su situación emocional.
Finalmente, defendió el trabajo realizado por la Fiscalía y sostuvo que la información que no se difunde responde únicamente a la necesidad de preservar la investigación. “No podemos dar ciertos datos para no perjudicar la investigación o porque la ley nos lo impide, pero de ninguna manera se oculta información”, concluyó.