La causa por la muerte de Ángel López, el niño de Comodoro Rivadavia que falleció tras recibir más de 20 golpes en la cabeza, volvió a generar controversia luego de que la querella denunciara intentos de “distorsionar” la investigación. El abogado de la familia, Roberto Castillo, cuestionó versiones que sugerían un posible giro en el expediente.
Según explicó el letrado, la autopsia determinó que la causa de muerte fue un edema cerebral producto de 22 impactos en la cabeza, mientras que el informe histopatológico solo menciona la presencia de una enfermedad respiratoria. En ese sentido, remarcó que ese dato “no cambia en absoluto” la hipótesis central del caso.
La neumonía previa podría agravar la situación de los imputados
Castillo fue contundente al afirmar que la existencia de una neumonía “no excluye” la responsabilidad penal de los imputados. Por el contrario, sostuvo que podría agravar la situación judicial, ya que implicaría que el niño se encontraba en una condición de mayor vulnerabilidad al momento de las agresiones.
El abogado también denunció irregularidades en el proceso, incluyendo cuestionamientos a la intervención de una profesional y posibles fallas en el accionar de funcionarios judiciales. En ese marco, anticipó que podrían impulsarse nuevas investigaciones para determinar responsabilidades más amplias.
Finalmente, desde la querella insistieron en que la muerte del menor fue consecuencia directa de la violencia sufrida y reclamaron que la Justicia avance sin demoras. El caso continúa bajo investigación y mantiene en alerta a la comunidad, mientras la familia exige que se esclarezcan todos los hechos y se determinen las responsabilidades correspondientes.