REDACCIÓN ELONCE
El conflicto bélico en Oriente fue analizado por el especialista en relaciones internacionales Gustavo Tarragona, quien explicó que el actual escenario mundial se caracteriza por un fuerte proceso de transformación del sistema internacional y por una creciente disputa entre potencias globales.
Durante su participación en el programa Quién Dice Qué, el director de la carrera de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica Argentina sostuvo que el mundo atraviesa un período de gran incertidumbre y tensiones. “Verdaderamente se están viviendo tiempos convulsionados, tiempos complejos”, afirmó.
Según explicó, durante décadas existieron ciertas reglas que regulaban el funcionamiento del sistema internacional, pero esas normas comenzaron a modificarse en los últimos años. En ese sentido, señaló que uno de los puntos de inflexión fue la guerra entre Rusia y Ucrania, que aceleró cambios profundos en la política global.
Disputa global por poder, recursos y logística
En su análisis, Tarragona remarcó que el escenario actual refleja una disputa por la hegemonía mundial en el siglo XXI, donde ya no existe un único actor dominante. “Ya no estamos en presencia de un mundo donde un solo actor ordenaba este sistema internacional, sino que hay varios otros actores”, explicó.
El especialista mencionó especialmente el crecimiento de potencias emergentes como China e India, que han adquirido mayor protagonismo en el tablero internacional durante las últimas décadas.
Para Tarragona, esta competencia global no solo se manifiesta en el plano político o militar, sino también en el acceso a recursos estratégicos. “La pelea para ver quién domina es quién controla el petróleo, básicamente”, señaló.
Energía, alimentos y recursos naturales
El analista indicó que la disputa por los recursos energéticos continúa siendo uno de los ejes centrales de la política internacional. Sin embargo, advirtió que el conflicto global también se vincula con la disponibilidad de alimentos y con el control de las cadenas logísticas que permiten transportar esos recursos.
“Tiene que ver con el acceso a los recursos naturales y también con el acceso a alimentos”, sostuvo Tarragona, al explicar que la demanda global crece a medida que aumenta la población mundial.
En ese contexto, destacó que países como China e India concentran una enorme cantidad de habitantes y demandarán cada vez más energía y alimentos. Según señaló, ambos países reúnen aproximadamente 3.500 millones de personas, lo que representa cerca de la mitad de la población mundial.
El papel de Argentina en la disputa global
Durante la entrevista, el especialista también se refirió al lugar que ocupa Argentina en este nuevo escenario internacional, especialmente en relación con sus recursos naturales.
Tarragona explicó que el país posee una enorme diversidad de recursos estratégicos, entre ellos agua dulce, alimentos y minerales clave para la transición energética. Sin embargo, consideró que el verdadero desafío pasa por la forma en que esos recursos son gestionados.
“No basta con declamar que tenemos esos recursos naturales, sino analizar qué hacemos con ellos y quiénes están operando sobre esos recursos”, afirmó.
Como ejemplo, mencionó el caso del litio, mineral fundamental para la fabricación de baterías y tecnologías vinculadas a la movilidad eléctrica. Recordó que gran parte de las reservas mundiales se encuentran en el denominado “triángulo del litio”, conformado por Argentina, Bolivia y Chile.
Política exterior y alineamientos internacionales
Otro de los aspectos abordados por Tarragona fue el posicionamiento de Argentina en el contexto geopolítico actual, especialmente en relación con Estados Unidos y los conflictos internacionales.
El especialista consideró que el país atraviesa una situación delicada en términos de política exterior y advirtió sobre los riesgos de adoptar alineamientos demasiado marcados en un escenario global tan complejo.
“Argentina está en una situación de debilidad, en una situación muy endeble”, señaló el analista, al referirse al margen de maniobra que tiene el país en el plano internacional.
Asimismo, recordó que históricamente la diplomacia argentina mantuvo una política de no alineamiento en conflictos internacionales. Según explicó, esa tradición buscaba evitar involucramientos directos en disputas geopolíticas entre potencias.
Impacto económico del conflicto internacional
El especialista también se refirió a las posibles consecuencias económicas que puede tener el conflicto internacional para Argentina, especialmente en relación con el precio de la energía.
Tarragona explicó que los conflictos bélicos suelen generar aumentos en el valor del petróleo, lo que termina repercutiendo en los precios de los combustibles y en el costo de vida.
“Si aumenta el petróleo, eso termina trasladándose al bolsillo de la gente”, indicó. No obstante, también planteó que la situación puede presentar algunos aspectos favorables para países productores de energía. En ese sentido, mencionó el potencial de Vaca Muerta, uno de los principales reservorios de gas y petróleo no convencional del mundo.
“Ese crudo que está bajo la tierra hoy tiene un valor más alto”, explicó el analista, al señalar que el contexto internacional puede modificar el valor estratégico de ciertos recursos energéticos.
Un mundo cada vez más incierto
En el cierre de su análisis, Tarragona remarcó que el escenario global continuará atravesado por tensiones geopolíticas, disputas por recursos y cambios en el equilibrio de poder internacional.
A su entender, el mundo atraviesa un proceso de redefinición del orden internacional que probablemente marcará las próximas décadas.
“Es un mundo que se está redefiniendo en cuanto a las reglas de juego”, concluyó el especialista, al sintetizar el complejo panorama global que hoy impacta en la política, la economía y las relaciones internacionales.