Boca y River entran en la recta final de la preparación para una nueva edición del Superclásico, que se jugará el domingo 1 de noviembre a las 15 en La Bombonera. Rodolfo Arruabarrena y Leonardo Ponzio comienzan a definir sus equipos, aunque todavía tienen decisiones pendientes.
El entrenador xeneize cuenta con una base y concentra su principal duda en el frente de ataque. Alan Velasco y Leonel Flores se disputan un lugar, mientras Sebastián Villa gana terreno para acompañar a Miguel Merentiel.
En River, las incógnitas atraviesan distintas líneas. La situación física de Aníbal Moreno condiciona el armado del mediocampo, Marcos Acuña compite con Francisco Ortega y Sebastián Driussi pelea por un puesto con Lucas Beltrán.
Villa gana terreno y Boca espera una definición en ataque
Villa fue suplente en la victoria por 1-0 ante Independiente, cuando Arruabarrena eligió a Velasco y Flores desde el inicio. Sin embargo, el colombiano ingresó durante el segundo tiempo y asistió a Facundo Herrera en el gol que resolvió el encuentro.
Ese aporte se sumó a la asistencia que había dado a Merentiel frente a Vasco da Gama en Brasil. Sus últimas intervenciones lo acercan a la titularidad para el Superclásico, con Velasco y Flores como alternativas para completar el sector ofensivo.
Velasco dejó atrás un desgarro en el aductor izquierdo y sumó minutos ante Vasco e Independiente. Flores, por su parte, no tuvo sus mejores actuaciones recientes, aunque continúa en la consideración del entrenador.
El regreso de Blanco y la probable formación de Boca
En la defensa, Lautaro Blanco volvería al equipo después de descansar en Avellaneda. El lateral izquierdo ocuparía el lugar de Malcom Braida, quien lo reemplazó frente al Rojo.
La probable formación de Boca es: Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera y Lautaro Blanco; Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes y Milton Delgado; Alan Velasco o Leonel Flores; Sebastián Villa y Miguel Merentiel.
La elección entre Velasco y Flores también influirá en las características del ataque. El primero ofrece una alternativa para asociarse y manejar la pelota, mientras que el juvenil permite buscar mayor desequilibrio por los costados.
La situación de Moreno condiciona a Ponzio
La principal preocupación de River pasa por Aníbal Moreno, que volvió a trabajar diferenciado por sus problemas lumbares. Su presencia en el Superclásico aparece muy comprometida y se suma a la baja confirmada de Fausto Vera por un desgarro.
Lucas Silva es la primera alternativa para ocupar el puesto. El juvenil de 19 años lleva nueve partidos en Primera División, por lo que Ponzio evalúa cómo acompañarlo ante un mediocampo rival integrado por Ascacíbar, Paredes y Delgado.
Entre las opciones figura el ingreso de Lautaro Pereyra en lugar de Tomás Galván para reforzar la zona central. También se analiza la posibilidad de utilizar a Mauro Arambarri, como recambio o dentro de un doble pivote defensivo.
Acuña, Driussi y las otras variantes de River
Acuña superó el traumatismo en el empeine izquierdo y disputa el lateral con Ortega. Otra alternativa es mantener al ex-Vélez en la defensa y adelantar al campeón del mundo al mediocampo; también está bajo evaluación el ingreso de Lautaro Rivero para formar una línea de tres zagueros.
En ataque, Driussi ya se entrena con normalidad y compite con Lucas Beltrán por acompañar a Ángel Correa. En la última línea, se esperan los regresos de Gonzalo Montiel y Lucas Martínez Quarta.
El probable equipo de River para el Superclásico es: Santiago Beltrán; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Nicolás Otamendi y Marcos Acuña o Francisco Ortega; Aníbal Moreno o Lucas Silva, Tobías Andrada, Tomás Galván y Thiago Almada; Ángel Correa y Lucas Beltrán o Sebastián Driussi.