REDACCIÓN ELONCE
Los seleccionados argentinos de sóftbol se prepararon para los ODESUR con la mira puesta en llegar de la mejor manera a una competencia que los tendrá jugando como locales.
Teo Migliavacca, capitán del equipo masculino, y Aldana Gómez, referente y capitana del femenino, coincidieron en que las últimas jornadas resultaron fundamentales para recuperar funcionamiento colectivo y afrontar el torneo con aspiraciones importantes.
En el estadio, mientras avanzaban los últimos trabajos de acondicionamiento, el seleccionado masculino volvió a reunir a jugadores que durante buena parte de la temporada estuvieron compitiendo fuera del país. Para Migliavacca, el desafío inmediato pasó por transformar nuevamente esas individualidades en un equipo coordinado.
“Nosotros estamos entrenando durante la semana, concentrando, porque venimos de viajes internacionales bastante arduos, donde todo el equipo estuvo jugando individualmente afuera. Lo que queda ahora es juntar el grupo, hacer esos movimientos defensivos colectivos y volver a ensamblarnos”, explicó el capitán.
El desafío de recuperar el funcionamiento colectivo
El regreso de los jugadores que actuaron en el exterior marcó esta etapa de la preparación. Más allá del ritmo competitivo acumulado, Migliavacca puso el acento en aquellos detalles que solamente pueden trabajarse cuando el plantel está completo, particularmente los movimientos defensivos y la coordinación entre compañeros.
El capitán también valoró las condiciones del escenario que recibirá la competencia. “Queda una semana nada más para que arranquen las chicas, el equipo femenino, el torneo, así que quedan los últimos retoques y la verdad que el estadio está quedando muy lindo. Está tomando su forma final”, destacó.
El equipo masculino llegó además con antecedentes que reflejaron su continuidad entre los protagonistas del continente. Migliavacca recordó especialmente la última definición panamericana frente a México, que terminó en tiempo suplementario: “La verdad que fue una final durísima contra México, un rival digno, y esta vez se inclinó para ellos en extra innings. Fue una competencia realmente fuerte”.
Cuatro finales consecutivas en el Panamericano
Más allá de aquel resultado, el capitán destacó una estadística que dimensionó el recorrido reciente de Argentina. “Esta es la cuarta competencia panamericana consecutiva, que se juega cada dos años, en la que llegamos a la final. Ganamos dos y perdimos dos”, repasó.
Para Migliavacca, esa regularidad representó uno de los principales argumentos para afrontar el nuevo desafío con expectativas. “La verdad que ese recorrido muestra el lugar donde el equipo se acostumbró a estar, siempre arriba”, sostuvo. El objetivo, por lo tanto, pasó por trasladar esa experiencia a una nueva competencia internacional frente al público local.
Del otro lado, el seleccionado femenino también encaró la recta final con una responsabilidad particular. Argentina llegó como bicampeona sudamericana y Aldana Gómez dejó en claro cuál era la meta: “Estamos muy bien, estamos preparadas y ansiosas porque queremos defender nuestro título, y jugar de local siempre es un plus”.
Las campeonas quieren volver a festejar
La capitana explicó que el grupo había realizado una preparación intensa, aunque todavía aguardaba a algunas integrantes que competían fuera del país. “Nos preparamos muy bien. Todavía faltan algunas por llegar porque hay muchas chicas afuera, así que para el jueves 10 ya vamos a estar todas juntas”, detalló.
Esa circunstancia resultó similar a la atravesada por el plantel masculino: jugadoras con experiencia internacional debían reencontrarse en pocos días para recuperar automatismos y terminar de conformar el equipo. Gómez, sin embargo, se mostró confiada en el trabajo realizado y en la posibilidad de aprovechar la localía.
“Nuestras expectativas son defender el título sudamericano. Somos bicampeonas sudamericanas y vamos a buscar hacerlo nuevamente”, afirmó. La frase resumió el desafío de un seleccionado que no solamente buscará competir, sino sostener una posición construida durante los últimos años.
Un título para defender y una historia personal
Gómez recordó que Argentina conquistó nuevamente el campeonato sudamericano en Lima 2024, después de haber conseguido su anterior consagración en 2022. Esa continuidad convirtió al equipo nacional en el rival a vencer y elevó las expectativas para una competencia que tendrá el incentivo adicional del acompañamiento del público argentino.
Pero detrás de la búsqueda deportiva también apareció una historia personal. Gómez lleva dos décadas vinculada al seleccionado y reconoció el significado que conserva vestir la camiseta argentina después de tantos años. “La verdad que es un orgullo enorme para mí. Hace 20 años que estoy en la Selección Nacional, así que me siento orgullosa y feliz”, expresó.
Así, los días previos encontraron a los dos seleccionados recorriendo caminos similares: jugadores que regresaron desde el exterior, entrenamientos para recuperar conexiones, un escenario que terminaba de ponerse a punto y dos capitanes conscientes de lo que estará en juego.
Migliavacca resumió la ambición masculina desde la continuidad entre los mejores; Gómez, desde la defensa de un bicampeonato. Con experiencia internacional y la posibilidad de competir ante su gente, el sóftbol argentino ingresó en la cuenta regresiva para los ODESUR.