REDACCIÓN ELONCE
Con la morosidad de los hogares en niveles récord, el presidente Javier Milei descartó que el Gobierno impulse medidas destinadas a aliviar la situación de quienes tienen dificultades para afrontar sus deudas. El mandatario consideró que las refinanciaciones deben resolverse entre los bancos y sus clientes y defendió la responsabilidad individual al momento de tomar créditos.
Al ser consultado sobre las familias que se endeudaron y actualmente tienen inconvenientes para cumplir con sus obligaciones, Milei respondió: “¿Les pusieron una pistola en la cabeza para hacerlo?”. Además, sostuvo que “obviamente” quien toma una deuda es responsable de esa decisión.
El Presidente rechazó una intervención directa del Estado y argumentó que una asistencia de esas características implicaría trasladar el costo hacia otros sectores de la sociedad. “Decir que es una problemática que la tiene que arreglar el Estado es pasarle la cuenta a todos los demás”, manifestó en diálogo con LN+.
Milei atribuyó la morosidad a la oposición
Durante la entrevista, el mandatario vinculó el crecimiento de los incumplimientos con la situación política y responsabilizó al kirchnerismo. “Es uno de los efectos colaterales de los ataques del kirchnerismo”, afirmó.
Milei sostuvo que la salida para las personas que enfrentan dificultades financieras debe encontrarse mediante acuerdos particulares con las entidades crediticias. En ese sentido, consideró que la refinanciación que actualmente ofrecen numerosos bancos “es un problema entre privados”.
“De hecho, nosotros fomentamos la refinanciación”, aseguró. Sin embargo, descartó que el Gobierno deba participar directamente de esos acuerdos. “Si yo me meto entre los privados, le voy a tener que tocar el bolsillo a otro, y eso me parece que está mal”, consideró.
La apuesta por una reducción de las tasas
El Presidente afirmó que la mejora de las condiciones macroeconómicas permitirá aliviar progresivamente el costo del financiamiento. Como argumento, destacó las mejoras recientes en la calificación crediticia de la Argentina por parte de agencias internacionales.
Según explicó, una mejor evaluación del país debería contribuir a reducir el riesgo país y, como consecuencia, permitir una baja de las tasas de interés y una extensión de los plazos disponibles para acceder al crédito o refinanciar obligaciones.
Milei se mostró optimista respecto de las perspectivas económicas. “La economía argentina, con un riesgo país de 500 puntos, puede crecer entre un 7% y un 8%. Mire si vienen cosas lindas para la economía argentina en términos de crecimiento, ingresos, consumo, salarios y caída de la pobreza”, sostuvo.
La morosidad alcanzó niveles récord
Las declaraciones presidenciales se produjeron en un escenario marcado por el deterioro de la capacidad de pago de las familias. La morosidad del sistema financiero volvió a incrementarse durante mayo y el principal impulso provino de los préstamos otorgados a los hogares.
La irregularidad en los créditos de las familias trepó al 12,8% durante el quinto mes del año, lo que representó el nivel más elevado registrado en más de dos décadas.
El dato reflejó las dificultades de una parte de los hogares para cumplir en tiempo y forma con cuotas de préstamos y otras obligaciones financieras, mientras las entidades comenzaron a ofrecer alternativas de refinanciación.
Más de un millón tienen deudas en dos sistemas
Otro indicador que refleja el nivel de endeudamiento es la cantidad de personas que registran atrasos simultáneos en diferentes canales financieros.
De acuerdo con datos de la consultora Equilibra, 1,3 millones de personas presentan atrasos tanto con bancos como con entidades no financieras. La cifra representa alrededor del 17% de las 7,6 millones de personas que utilizan ambos mecanismos de financiamiento.
La consultora definió esta situación como morosidad “por partida doble”, debido a que los incumplimientos aparecen simultáneamente en el sistema bancario y en prestamistas o proveedores de crédito no bancarios.