Paraná Consumo y cambios en formas de pago

Almacenero explicó por qué aplica recargos en algunas formas de pago: “No hay mejoras en el consumo”

El consumo en los comercios de barrio no muestra mejoras, según explicó a Elonce el almacenero Mario Sarli. Advirtió que los clientes compran montos pequeños y buscan cuidar el bolsillo. También explicó por qué aplica recargos en pagos que no son en efectivo.

31 de Agosto de 2026
Consumo y cambios en formas de pago Elonce

REDACCIÓN ELONCE

El consumo en los comercios de barrio no muestra mejoras y cada vez son más los clientes que realizan compras pequeñas, ajustadas al dinero disponible en el momento. Así lo describió el almacenero Mario Sarli, quien dialogó con Elonce sobre la situación de las ventas, las formas de pago elegidas por los consumidores y el comportamiento de los precios de los alimentos.

 

Al hacer un balance de la actividad, el comerciante sostuvo que las ventas no muestran todavía una recuperación significativa. Si bien durante el último mes observó cierta estabilidad, aseguró que no puede hablarse de una mejora concreta. En ese contexto, una conducta que se profundizó es la compra por montos determinados, en lugar de llevar mayores cantidades de productos.

Cada vez más la gente compra así, de a poco”, afirmó Sarli. Como ejemplo, señaló que es habitual que los clientes lleguen al almacén y directamente pidan productos hasta completar una cifra específica: “Dame 10.000 pesos”. Esa modalidad refleja, según su experiencia cotidiana detrás del mostrador, una administración más cuidadosa del dinero disponible.

Efectivo y transferencia, las opciones que prioriza el comercio

 

Sarli explicó además que desde el 1º de enero modificó la modalidad de cobro de su negocio. Los precios exhibidos corresponden a operaciones realizadas en efectivo o mediante transferencia, mientras que otras formas de pago tienen un costo adicional.

 

“A partir de enero implementé algo distinto: todos los precios están para la compra en efectivo o transferencia. Después, si quiere pagar con débito tiene recargo, crédito y QR también”, detalló.

Según explicó, la decisión tuvo como objetivo mantener precios competitivos para quienes utilizan efectivo o transferencias y trasladar únicamente el costo que, de acuerdo con su testimonio, le generan determinados sistemas de cobro.

 

“El cliente lo ha tomado bien porque la mayoría que paga en efectivo dice: ‘Nosotros siempre estábamos pagando más caro por el costo bancario que tiene una tarjeta de débito o de crédito’”, relató.

De acuerdo con lo señalado por el almacenero, en su comercio aplica un recargo del 10% para pagos con débito y del 15% para operaciones con crédito. También mencionó costos adicionales en pagos mediante QR.

 

Sarli indicó que algunos consumidores que desconocen la modalidad consultan antes de realizar la compra y, en determinados casos, desisten al enterarse del recargo. Sin embargo, sostuvo que son situaciones minoritarias debido a que, como ocurre en muchos comercios barriales, buena parte de sus ventas corresponde a clientes habituales.

“Mejorías no tenemos”

 

Más allá de las modalidades de pago, la principal preocupación continúa siendo el nivel de actividad. Consultado sobre cómo evolucionaron las ventas durante el año, Sarli fue concreto: “No mejora nada. Más o menos este mes se ha mantenido un poco, pero mejorías no tenemos”.

 

El comerciante relacionó esa situación con la tendencia a realizar compras pequeñas. Los consumidores buscan productos específicos y ajustan la cantidad adquirida al presupuesto que tienen disponible, una conducta que se convirtió en parte de la dinámica cotidiana del almacén.

En contraste con el consumo, Sarli observó una mayor tranquilidad en la evolución general de los precios respecto de otros períodos. “Estamos, más o menos, con los precios bastante tranquilos. Son muy pocos los aumentos que hay mensuales”, señaló.

 

Sin embargo, aclaró que existen determinados productos cuyos valores continúan modificándose prácticamente todos los meses, aunque con porcentajes menores. Entre ellos mencionó particularmente las gaseosas y los lácteos de primeras marcas. “Hay un porcentaje chiquito, pero suben todos los meses”, explicó sobre esos artículos.

Qué productos mantienen mayor estabilidad

 

En el otro extremo, el almacenero ubicó a varios productos básicos de la canasta familiar entre aquellos que presentan una mayor estabilidad. Según indicó, alimentos no perecederos como la yerba y el arroz registran menos modificaciones. “Los que podríamos llamar de la canasta familiar, la yerba, el arroz, los no perecederos, eso se mantiene”, detalló.

 

La descripción realizada por Sarli muestra así dos fenómenos que conviven en el comercio barrial: una menor frecuencia de grandes aumentos de precios y, al mismo tiempo, un consumo que todavía no consigue recuperarse. Frente a ese escenario, los clientes priorizan montos pequeños, administran los medios de pago

y seleccionan con mayor precisión qué productos llevar.

Desde su experiencia cotidiana detrás del mostrador, el almacenero resumió que las ventas permanecen prácticamente estancadas y que la principal transformación está en la manera de comprar. “Cada vez más la gente compra de a poco”, insistió al describir el comportamiento que observa entre sus clientes.

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