El virus Powassan, una enfermedad transmitida por garrapatas, volvió a generar atención en Estados Unidos por el aumento de los casos reportados y por sus posibles complicaciones neurológicas. Aunque continúa siendo una infección poco frecuente, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de ese país advirtieron que los diagnósticos notificados crecieron en los últimos años.
Los datos preliminares del sistema de vigilancia ArboNET registraron 63 casos de enfermedad por virus Powassan en 2025, de los cuales 60 correspondieron a cuadros neuroinvasivos. La información, actualizada el 2 de junio de 2026, todavía puede modificarse a medida que se completen las notificaciones sanitarias.
El virus se concentra principalmente en el noreste y la zona de los Grandes Lagos, donde las garrapatas tienen mayor actividad entre fines de la primavera y mediados del otoño. Puede ser transmitido por la garrapata de patas negras, también conocida como garrapata de los ciervos, además de otras especies vinculadas a roedores.
Puede transmitirse en pocos minutos
Una de las particularidades del Powassan es la rapidez con la que puede pasar desde las garrapatas infectadas hacia una persona. Estudios citados por los CDC indican que la transmisión puede producirse en alrededor de 15 minutos desde la adherencia del parásito, un plazo menor al asociado con otras enfermedades transmitidas por estos vectores, como Lyme.
Los primeros síntomas pueden incluir fiebre, dolor de cabeza, vómitos y debilidad. Sin embargo, en los cuadros más severos la infección puede comprometer el sistema nervioso central y provocar encefalitis, meningitis, confusión, dificultades para hablar, pérdida de coordinación o convulsiones.
Según la información clínica de los CDC, cerca del 10% de los casos neuroinvasivos puede resultar fatal. Además, alrededor de la mitad de quienes sobreviven a las formas graves puede mantener secuelas neurológicas, como dolores de cabeza persistentes, debilidad muscular, parálisis focal o dificultades cognitivas.
No hay vacuna ni tratamiento específico
Hasta el momento no existe una vacuna ni un antiviral específico contra el virus Powassan. Los antibióticos tampoco actúan sobre esta infección, ya que se trata de una enfermedad viral. En los casos graves, el tratamiento consiste en cuidados hospitalarios de apoyo, como hidratación, asistencia respiratoria o medidas para reducir la inflamación cerebral.
La principal recomendación para evitar la enfermedad es reducir las picaduras de garrapatas. Los CDC aconsejan usar repelente, vestir pantalón largo y manga larga en zonas de vegetación densa, evitar senderos con maleza y realizar una revisión completa del cuerpo al regresar de actividades al aire libre.
Ante la aparición de fiebre o síntomas neurológicos luego de una posible exposición a garrapatas en áreas de riesgo, los organismos sanitarios recomiendan consultar de forma inmediata. La detección temprana no modifica la ausencia de un tratamiento específico, pero permite evaluar otras enfermedades transmitidas por estos vectores y definir la atención necesaria.