REDACCIÓN ELONCE
La escuela N°188 Obispo Bazán y Bustos de Paraná activó el protocolo de seguridad tras escucharse una ráfaga de al menos cinco disparos de arma de fuego en sus inmediaciones, lo que generó momentos de tensión entre alumnos y docentes.
Los disparos, según los primeros datos, se habrían efectuado alrededor de las 11:30 de este miércoles en el asentamiento de barrio El Pozo, a muy corta distancia del muro perimetral de la escuela ubicada en calles Santos Vega y José María Paz.
Activación del protocolo
Ante la situación, las autoridades educativas pusieron en marcha el protocolo preventivo para situaciones de emergencia. "Un directivo sale al patio con un silbato y los alumnos ya saben que deben colocarse debajo de las mesas junto a los docentes y esperar indicaciones", comunicó a Elonce el preceptor Alberto Lescano.
Luego, se procedió al resguardo del alumnado: "Posteriormente, todos fueron trasladados al patio interno, en una zona alejada del sector lateral donde se escucharon las detonaciones, que no fue en la parte trasera sino sobre uno de los costados del edificio”.
La medida alcanzó también a otras instituciones que funcionan en el mismo edificio, como el nivel primario y el jardín de infantes. Desde la escuela indicaron que no se registraron heridos ni daños en el edificio.
Personal de la comisaría sexta intervino en el lugar y permaneció hasta garantizar condiciones de seguridad. Una vez controlada la situación, se permitió la salida de los alumnos en forma ordenada.
Antecedentes y preocupación
En la oportunidad, Lescano señaló que no es la primera vez que ocurren episodios similares en la zona de barrio El Sol. "El martes pasado también se habían escuchado detonaciones, aunque de menor magnitud", repasó el preceptor.
"Los estudiantes manifestaron nerviosismo y preocupación por la reiteración de estos hechos", reconoció Lescano al fundamentar: "El hecho no ocurrió dentro del establecimiento, pero estamos inmersos en el barrio y debemos preparar a los chicos para estar atentos ante estas situaciones", explicó.
De hecho, docentes y familias solicitaron mayor presencia policial en el barrio para prevenir nuevos incidentes. Además, plantearon la necesidad de una vigilancia permanente, ya que los hechos no tienen un horario específico.
"Algunos alumnos incluso optaron por cambiar de escuela ante la inseguridad en la zona", reveló el preceptor.
Contexto del conflicto
Si bien no se confirmó el origen de los disparos, se presume que podrían estar vinculados a conflictos barriales de larga data. También se mencionó la posibilidad de disputas relacionadas con actividades ilícitas vinculadas a la venta de drogas al menudeo, aunque no hubo confirmación oficial.
La comunidad educativa espera respuestas de las autoridades policiales y educativas para garantizar condiciones seguras en el entorno escolar.