Nora Patricia González, expareja del femicida Sebastián Wagner, declara este viernes en el nuevo juicio contra Néstor Pavón. Durante la audiencia se exhibieron mensajes enviados al acusado antes del crimen de Micaela García y surgieron contradicciones sobre lo ocurrido aquella noche.
Caso Micaela García. El juicio por el femicidio de Micaela García se reanudó este viernes en Gualeguay con la declaración de Nora Patricia González, expareja de Sebastián Wagner, condenado a prisión perpetua por el asesinato de la joven de 21 años ocurrido en abril de 2017. La mujer compareció como testigo en el nuevo proceso contra Néstor Pavón, acusado de haber participado como coautor del crimen, y respondió preguntas sobre la relación que mantenía con Wagner, su actividad laboral y los contactos que tuvo con el imputado durante los días previos al hecho.
La audiencia estuvo marcada por la exhibición de un mensaje que González había enviado a Pavón el 31 de marzo de 2017, a las 21.19, para preguntarle si Wagner todavía se encontraba trabajando en el lavadero. La testigo inicialmente manifestó que no recordaba esa comunicación y posteriormente surgió una contradicción entre su declaración actual y un testimonio anterior sobre si Wagner había regresado a su domicilio aquella noche.
El debate es conducido por el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay, integrado por los jueces Santiago Nicolás Brugo, Maximiliano Larocca Rees y Nicolás Gazali. Para esta jornada fueron convocados cinco testigos, entre ellos Gabriel Otero, hijastro de Wagner, quien había sido juzgado y absuelto en el primer proceso por el femicidio de Micaela García.
Qué declaró la expareja de Sebastián Wagner
Durante el interrogatorio del Ministerio Público Fiscal, a cargo de Maite Burruchaga, Nora Patricia González explicó que mantuvo una relación de pareja con Sebastián Wagner durante aproximadamente ocho o nueve meses. La mujer señaló que lo conoció mientras él se encontraba detenido y estimó que ese primer contacto ocurrió alrededor de 2015, aunque aclaró que no recordaba con precisión las fechas.
Consultada sobre los antecedentes penales de Wagner, sostuvo que él le había dado una explicación relacionada con una acusación que involucraba a su hermano. “Él me dijo que estaba por una acusación del hermano o pagando algo que había hecho el hermano”, expresó. Al preguntarle por el delito, respondió que creía que se trataba de un abuso.
González también indicó que Wagner comenzó a vivir en su domicilio durante 2016, aunque no pudo precisar el momento. Tampoco recordó cuándo había comenzado a acceder a las salidas transitorias del establecimiento penitenciario.
La relación laboral de Wagner con Néstor Pavón
Uno de los aspectos abordados durante la declaración fue el vínculo laboral entre Sebastián Wagner y Néstor Pavón. La testigo confirmó que su entonces pareja trabajaba en un lavadero perteneciente al acusado y describió los establecimientos en los que había desarrollado tareas.
“Trabajaba en el lavadero de Pavón. Comenzó sobre la ruta 11 y 12, y después lo dejó a cargo de un lavadero que tenía sobre bulevar San Juan, que se llamaba El Salteño”, relató González.
Ante una consulta específica de la Fiscalía, señaló que para abril de 2017 Wagner se desempeñaba en el lavadero ubicado en la zona de las rutas 11 y 12. La precisión resultó relevante para el interrogatorio, ya que la acusación busca reconstruir las actividades del condenado y sus contactos con Pavón en los días cercanos al femicidio.
La mujer también confirmó que Wagner utilizaba dos teléfonos celulares. Según explicó, uno era de uso personal y el otro había sido entregado por Pavón para cuestiones laborales. “Tenía dos. Uno de Personal y el otro que le había dado Pavón para el trabajo”, manifestó ante los jueces.
El mensaje enviado a Pavón el 31 de marzo de 2017
Uno de los momentos centrales de la audiencia ocurrió cuando la fiscal Burruchaga consultó a González si recordaba haber enviado un mensaje a Néstor Pavón durante la noche del viernes 31 de marzo de 2017 para preguntarle por el paradero de Wagner.
La testigo respondió inicialmente que no recordaba esa comunicación. Ante esa situación, el Ministerio Público Fiscal solicitó autorización para exhibir el contenido de los mensajes recuperados durante las inspecciones de teléfonos celulares incorporadas como prueba documental al expediente.
Con autorización del tribunal, se mostró un mensaje enviado a las 21.19 del 31 de marzo de 2017, cuyo contenido fue leído por la propia testigo: “Disculpe, ¿Sebas está en el lavadero todavía a esta hora?”.
La Fiscalía le preguntó por qué había realizado esa consulta a Pavón. González respondió que no podía reconstruir con certeza la situación que había motivado el mensaje. “Quizás le había preguntado yo si estaba allí y no me respondía, no lo sé”, señaló.
Contradicciones sobre lo ocurrido aquella noche
Después de exhibir el mensaje, la fiscal consultó a González si Wagner había regresado a su domicilio durante la noche del 31 de marzo de 2017. La mujer respondió que no, pero esa afirmación dio lugar a una nueva intervención del Ministerio Público Fiscal.
Burruchaga advirtió que existía una contradicción con una declaración anterior de la testigo, registrada en soporte audiovisual, en la que habría reconocido que Wagner llegó a su vivienda aquella noche.
“Hay una contradicción con la declaración que está también en soporte DVD, porque es importante para nosotros marcar esta contradicción, que tiene que ver con que ella reconoce la llegada de Sebastián Wagner esa noche”, planteó la fiscal durante la audiencia.
Ante esta situación, solicitó que se utilizara el registro anterior para refrescar la memoria de González. El presidente del tribunal autorizó el procedimiento y, luego de consultar a las partes, permitió la exhibición de la grabación.
El material correspondía a una declaración realizada el 5 de abril de 2017, a las 0.38, en el Palacio de Tribunales de Gualeguay, pocos días después del femicidio.
La testigo inicialmente manifestó que no recordaba haber enviado esa comunicación y, al observarla, explicó que posiblemente había intentado averiguar dónde se encontraba su entonces pareja porque no obtenía respuestas.
Posteriormente, la Fiscalía exhibió otro mensaje, enviado a las 23.10 de aquella misma noche, en el que González cuestionaba directamente el comportamiento de Pavón.
“Qué hizo que Seba se vaya de casa, lo tiene de esclavo, lo explota por monedas. No le importa una familia y a usted solo le importa la plata, pero todo se paga en la vida. El de arriba es justo”, decía el texto leído durante la audiencia.
La comunicación reflejaba el malestar que González había expresado en aquel momento por la relación laboral entre Wagner y Pavón. Ante las preguntas de la fiscal, la mujer explicó que consideraba que el empleador intervenía con frecuencia en las salidas de su pareja y que esa situación generaba conflictos en el ámbito familiar.
“Lo tiene de esclavo, lo explota por monedas”
La Fiscalía también presentó un segundo mensaje enviado a las 23.16 del 31 de marzo de 2017, apenas seis minutos después del anterior. En esa comunicación, González advertía que conocía dónde debía recurrir para denunciar determinadas situaciones relacionadas con Wagner.
“Yo sé dónde tengo que ir a hablar y lo que tengo que decir”, comenzaba el texto. A continuación, mencionaba que Wagner había regresado alcoholizado en más de una oportunidad y cuestionaba que Pavón lo llevara al lavadero sin avisar al establecimiento penitenciario y sin contar, según su afirmación, con el permiso correspondiente.
Cuando Burruchaga le preguntó por qué había enviado esos mensajes, González respondió: “Porque estaba haciendo mal las cosas con Wagner”. La fiscal le solicitó que ampliara su explicación y precisara cuáles eran las situaciones que consideraba incorrectas.
La testigo sostuvo que Pavón insistía en llevar a Wagner fuera de la vivienda durante períodos prolongados y que, en algunas oportunidades, su pareja regresaba después de haber consumido bebidas alcohólicas. También mencionó que había observado comportamientos que asociaba con un posible consumo de drogas, aunque aclaró que no tenía conocimientos suficientes para identificar esas situaciones con certeza.
“Él lo invitaba mucho tiempo a salir y Wagner volvía tomado muchas veces a casa. Tomaban cerveza en el lavadero y hasta a veces llegaba como drogado. No conozco mucho a una persona drogada, pero decía que fumaba faso”, declaró González.
Por qué Néstor Pavón enfrenta un segundo juicio
El proceso actual es el segundo juicio que enfrenta Néstor Pavón por el femicidio de Micaela García, cometido en Gualeguay en abril de 2017. En el primer debate, Sebastián Wagner fue condenado a prisión perpetua por el asesinato de la estudiante, mientras que Pavón recibió una condena de cinco años de prisión por encubrimiento.
Posteriormente, el fallo contra Pavón fue anulado y la Corte Suprema de Justicia dispuso la realización de un nuevo proceso. En esta oportunidad, el acusado es juzgado por su presunta participación como coautor del femicidio, una imputación sobre la que todavía no existe una sentencia en este debate.
La semana pasada, Sebastián Wagner declaró ante el tribunal y señaló directamente a su expatrón como participante del crimen. Sus afirmaciones forman parte de las pruebas que deberán ser evaluadas junto con los testimonios, los registros de comunicaciones y los demás elementos incorporados durante las audiencias.
Los próximos testimonios y el cierre del debate
Además de Nora Patricia González, entre los cinco testigos convocados para este viernes se encuentra Gabriel Otero, hijastro de Sebastián Wagner, quien había sido acusado en el primer juicio y posteriormente resultó absuelto.
Durante el proceso intervienen los fiscales Gamal Taleb y Maite Burruchaga, los querellantes José Iparraguirre y Marcelo Boeykens, y los defensores Edwin Henrry Valenzuela Rojas y Ramón Elías Salto.
Según el cronograma previsto, la próxima semana se desarrollarán las declaraciones de los testigos ofrecidos por la defensa. Una vez finalizada esa etapa, las partes presentarán sus alegatos y el tribunal quedará en condiciones de resolver.
Las audiencias están programadas hasta el 11 de noviembre. El nuevo juicio deberá determinar si existen pruebas suficientes para atribuirle a Pavón responsabilidad penal como coautor del femicidio de Micaela García, mientras continúa vigente el principio de presunción de inocencia hasta que se dicte una sentencia.