REDACCIÓN ELONCE
La Cocina del Once presentó un menú de tres pasos preparado por el chef Leonardo López: ratatouille, bondiola de cerdo a la naranja con puré de batatas y tarta invertida de manzanas. Ingredientes y procedimientos para hacer las recetas en casa.
La Cocina del Once preparó ratatouille, bondiola de cerdo a la naranja y tarta invertida de manzanas en una nueva edición del ciclo gastronómico de Elonce. El chef Leonardo López presentó tres propuestas pensadas para compartir en familia y reproducir durante el fin de semana.
Con el acompañamiento de Especias Vélez, el menú comenzó con una entrada tradicional de vegetales, continuó con una bondiola cocinada lentamente y acompañada por puré de batatas, y terminó con un clásico postre elaborado con manzanas caramelizadas.
Durante la cocina en vivo, López mostró las diferentes etapas necesarias para elaborar los platos, desde la preparación de los ingredientes hasta la presentación final. Además, aportó recomendaciones para simplificar los procedimientos y obtener buenos resultados en casa.
Ratatouille: una entrada con vegetales
Para preparar el ratatouille se necesitó un zucchini, una berenjena, tres tomates perita, un diente de ajo, media cebolla, un pimiento morrón y una lata de tomate cubeteado. Los condimentos fueron sal, laurel, tomillo, pimienta y aceite de oliva.
La preparación comenzó con el corte de los vegetales. La cebolla, el ajo y el morrón se cocinaron junto con el tomate cubeteado y los condimentos para formar una base de salsa. Luego se incorporaron el zucchini, la berenjena y los tomates cortados, buscando combinar los sabores y conservar la textura de las verduras.
El plato se completó con aceite de oliva y las hierbas aromáticas, que aportaron intensidad a una receta caracterizada por sus ingredientes simples y su protagonismo vegetal.
Bondiola de cerdo a la naranja
Para el plato principal se utilizó un kilo de bondiola de cerdo, dos cebollas, tres dientes de ajo, jugo de dos naranjas, ralladura de una naranja, 200 mililitros de vino blanco y 300 mililitros de caldo de verduras o pollo. También se emplearon azúcar, romero o tomillo, aceite de oliva, sal y pimienta.
La bondiola se secó, salpimentó y doró en aceite por todos sus lados. Una vez retirada, en la misma olla se rehogaron las cebollas cortadas en pluma y el ajo. Posteriormente se agregó el vino blanco, se raspó el fondo para recuperar los sabores y se dejó reducir.
Después se incorporaron el jugo y la ralladura de naranja, el caldo y las hierbas. La carne volvió a la olla y se cocinó tapada, a fuego bajo, durante aproximadamente una hora y media a dos horas, girándola ocasionalmente hasta alcanzar una textura tierna.
El acompañamiento de puré de batatas
Una vez terminada la cocción, la bondiola se retiró y quedó en reposo. La salsa continuó reduciéndose con la olla destapada hasta conseguir una consistencia más concentrada y brillante, antes de realizar el ajuste final de los condimentos.
Para el puré se utilizaron 600 gramos de batatas, 60 gramos de manteca, entre 100 y 150 mililitros de leche caliente, sal, pimienta y nuez moscada. Las batatas se cocinaron hasta quedar tiernas, se escurrieron y se pisaron todavía calientes.
Luego se agregó la manteca y se incorporó gradualmente la leche caliente hasta alcanzar la consistencia buscada. Para servir, se dispuso primero el puré, luego la bondiola cortada y finalmente la salsa de naranja junto con ralladura fresca.
Tarta invertida de manzanas para el postre
El cierre fue una tarta invertida de manzanas. La receta requirió tres o cuatro manzanas, 150 gramos de azúcar, 60 gramos de manteca, una cucharadita de canela y jugo de medio limón. Para la masa se utilizaron un huevo, 160 gramos de azúcar, 40 gramos de aceite, 50 mililitros de leche, 200 gramos de harina leudante, esencia de vainilla y ralladura de naranja.
Las manzanas se pelaron, se retiraron los corazones y se cortaron en gajos gruesos. En un molde apto para horno se preparó un caramelo dorado con azúcar, al que posteriormente se añadieron manteca, canela y jugo de limón. Sobre esa preparación se acomodaron las frutas bien juntas y se cocinaron unos minutos.
Finalmente, las manzanas se cubrieron con la masa y la preparación fue llevada a un horno a 180 °C durante aproximadamente 30 a 40 minutos, hasta alcanzar un dorado uniforme. Tras reposar entre cinco y diez minutos, la tarta se desmoldó cuidadosamente sobre un plato y quedó lista para servirse tibia, acompañada, de manera opcional, con helado de vainilla o crema batida.