El jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, confirmó las propuestas durante un almuerzo del Rotary Club. Las alternativas contemplan submarinos de fabricación francesa y alemana, con una primera entrega estimada en seis años.
Argentina recibió ofertas de Alemania y Francia para financiar la totalidad de la compra de tres submarinos para la Armada, en una operación valuada en poco más de 3.000 millones de euros, equivalentes a unos 3.355 millones de dólares. La información fue confirmada por el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el almirante Marcelo Dalle Nogare, durante un almuerzo del Rotary Club.
La iniciativa forma parte del plan de reequipamiento militar impulsado por el Gobierno nacional, que busca modernizar las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas y reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur.
Qué submarinos analiza Argentina
Las propuestas evaluadas corresponden a dos fabricantes europeos. Por un lado, el astillero francés Naval Group presentó el modelo Scorpène, mientras que la empresa alemana ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS) ofreció el Type 209NG.
El jefe de la Armada, el almirante Juan Carlos Romay, había elevado un informe técnico al Ministerio de Defensa luego de analizar las alternativas disponibles. Ambas propuestas contemplan un sistema de devolución en cuotas y una primera entrega estimada en aproximadamente seis años.
La oferta francesa incluye el Scorpène Evolved, un submarino de unas 2.000 toneladas de desplazamiento y 72 metros de eslora. Según las características informadas, cuenta con una autonomía de 80 días y capacidad para transportar torpedos pesados y misiles Exocet.
En tanto, el Type 209NG alemán tiene un desplazamiento aproximado de 1.590 toneladas en superficie e incorpora el sistema de combate ORCCA. La propuesta también se apoya en el antecedente de que la Armada Argentina opera submarinos de la familia Type 209 desde 1974.
El financiamiento y el plan de modernización naval
La posibilidad de financiar la compra completa constituye uno de los aspectos centrales de las ofertas europeas. En paralelo, el Ejecutivo autorizó a la Armada a gestionar un crédito externo de 2.300 millones de dólares para la adquisición de submarinos y otro de 1.200 millones de dólares destinado a incorporar dos fragatas.
El plan de modernización naval también contempla la construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia. El llamado a licitación para esa obra, por un monto cercano a los 190.000 millones de pesos, fue publicado en el Boletín Oficial, con apertura de sobres prevista para el 20 de noviembre.
La incorporación de nuevos submarinos y buques se vincula con la necesidad de fortalecer la vigilancia y protección de los espacios marítimos argentinos, así como de resguardar las rutas comerciales y los recursos naturales del país.
La importancia estratégica del Atlántico Sur
El proyecto generó repercusiones en el escenario regional e internacional, particularmente por sus implicancias para el equilibrio estratégico en el Atlántico Sur y la proyección argentina hacia la Antártida.
La modernización de la flota también adquiere relevancia ante las perspectivas de crecimiento del tráfico marítimo asociado a la actividad hidrocarburífera de Vaca Muerta y al transporte de mercancías.
La eventual adquisición de los tres submarinos dependerá del avance de las negociaciones, las condiciones de financiamiento y las decisiones que adopte el Gobierno nacional. De concretarse, la operación representaría una de las principales inversiones previstas para renovar las capacidades submarinas de la Armada Argentina.