Una multitudinaria convocatoria se realizó este domingo en la localidad correntina de Goya en el marco de un Vía Crucis Procesional organizado por el Obispado local, en reclamo y oración por el cierre de la Hilandería Emilio Alal, que dejó sin trabajo a 264 empleados.
La procesión fue encabezada por el obispo diocesano, Adolfo Ramón Canecín, y partió desde el frente de la planta textil hasta la parroquia San José Obrero, donde luego se celebró una misa. A lo largo del recorrido, centenares de personas acompañaron con antorchas y velas, entre ellas los trabajadores despedidos, sus familias y vecinos que se fueron sumando al rezo, publicó Diario Época.
Mensaje de la Iglesia
Antes de iniciar la caminata, el obispo Canecín dirigió unas palabras a los presentes y expresó: “Por tantas generaciones que tuvieron trabajo en esta fábrica y pudieron sostener a sus familias, ahora vamos a poner en las manos de Dios y la Virgen esta situación de crisis laboral, conocida por todos”.
Asimismo, aclaró que no se trataba de un análisis político, psicológico o sociológico, sino de un encuentro espiritual para acompañar a las familias afectadas: “Podemos juntarnos como en esta tarde para rezar juntos y poner en manos de Dios esta situación de cada empleado despedido, la situación de las familias y todas estas circunstancias”.
Durante la misa, el prelado oró por la preservación de las fuentes de trabajo y el sustento de los hogares damnificados por el cierre de la empresa.
En ese contexto, Canecín pidió especialmente a los párrocos y comunidades que identifiquen si en sus jurisdicciones residen trabajadores desvinculados de la empresa, con el objetivo de realizar visitas domiciliarias para brindar consuelo, escucha y acompañamiento espiritual. Además, solicitó mantener una actitud de oración permanente por la situación productiva de la provincia.
La convocatoria dejó en evidencia el fuerte impacto social que generó el cierre de la hilandería en Goya, una de las principales fuentes de empleo de la ciudad.
Durante la jornada llamó la atención la ausencia de autoridades municipales y provinciales. No se observó la presencia del intendente Mariano Hormaechea ni de su vice. Una situación similar, según recordaron los vecinos, se había registrado en 2019, cuando cerró la fábrica de cigarrillos Massalin, durante la gestión municipal de Ignacio Osella.
Mensaje del obispo emérito
Desde Buenos Aires, el obispo emérito de la diócesis de Goya, Ricardo Oscar Faifer, envió un mensaje de consuelo y solidaridad a las familias afectadas. Manifestó su pesar por la crítica situación social y laboral y recordó que, pese a la distancia física, se mantiene unido a la comunidad a través de la oración.
Faifer calificó la realidad de las familias como “pesada y angustiante”, pero exhortó a no perder la esperanza: “Sepan que no están solos, porque el Señor está siempre con nosotros; y los acompañan los hermanos de la querida ciudad de Goya”.
Citando al apóstol Pablo, recordó que la fe debe traducirse en acciones concretas de ayuda mutua: “Ayúdense mutuamente a llevar las cargas, y así cumplirán la ley de Cristo (Gal. 6,2)”. Finalmente, reafirmó su compromiso pastoral con un mensaje de cercanía y bendición para toda la comunidad.