REDACCIÓN ELONCE
Vecinos reclaman por calles destrozadas en barrio Cáritas II tras el temporal y alertaron que el deterioro impide el acceso de ambulancias, patrulleros y otros servicios esenciales en la zona este de Paraná. Tras las intensas lluvias registradas en los últimos días, las calles quedaron con profundas zanjas y sectores intransitables, lo que motivó un nuevo pedido de intervención urgente al municipio.
El reclamo se concentró en una calle sin nomenclatura, ubicada en inmediaciones de Valentín Denis y 1439. Allí, según relataron los propios frentistas, el agua abrió surcos de entre 50 y 60 centímetros de profundidad y hasta 70 centímetros de ancho, lo que convirtió la calzada en un verdadero obstáculo para cualquier vehículo.
Estela, vecina del barrio, explicó que la situación se agravó tras la última tormenta. “Pedimos al municipio que si nos puede dar una mano con el tema de las calles. En la última lluvia se abrió la calle por completo”, relató a Elonce.
Calles intransitables y riesgo sanitario
La mujer advirtió que el problema no es aislado, sino que afecta a toda una manzana y a varias cuadras aledañas. “No pueden entrar las ambulancias. Hay muchos chicos, hay señoras embarazadas, hay gente con problemas de salud, ya sea con presión u otras cosas, no llegan hasta acá”, sostuvo.
Según indicaron los vecinos, cuando llueve la calle permanece anegada durante varios días y el barro impide circular incluso a pie. “Empiezan las clases y siempre lo mismo: faltan a la escuela porque llueve y está todo destruido. La calle no seca hasta una semana después”, agregó Estela.
La imposibilidad de acceso de vehículos de emergencia generó preocupación en la comunidad, que teme que una eventual urgencia médica no pueda ser atendida con rapidez. Por ello, solicitaron que al menos se arroje broza o escombros para mejorar la transitabilidad provisoria mientras se gestiona una solución definitiva.
Falta de iluminación e inseguridad
Además del mal estado de las calles, los vecinos señalaron la escasa iluminación en el sector. “No hay iluminación más que en una sola vivienda. Es una boca de lobo de noche, es un peligro”, describió la vecina.
La falta de luz, indicaron, favoreció situaciones de inseguridad. “Hace unos días se escuchaban tiros. No se fijan para dónde tiran. Las viviendas son todo vidrio, las ventanas y las puertas no tienen protección”, manifestó Estela, al tiempo que pidió mayor presencia municipal y policial.
Aunque reconocieron que móviles policiales patrullan la zona, remarcaron que las calles destruidas también dificultan esa tarea. “Ni ellos ven dónde andan con las calles así”, señalaron.
Reclamos formales y organización vecinal
De acuerdo con lo expresado por los frentistas, los pedidos ante la Municipalidad de Paraná no son recientes. “Se hicieron presentaciones hace más o menos tres o cuatro años, pero lo dejaron olvidado”, afirmó la vecina.
En las últimas semanas, tras reiterar el planteo, recibieron como respuesta que una de las palas de las máquinas municipales estaría rota y que no habría presupuesto para reparaciones inmediatas. Frente a ese panorama, comenzaron a organizarse como vecinos autoconvocados para evaluar alternativas.
“Estamos hablando de armar cuadrilla y tratar de tapar la zanja de alguna manera, pero preferimos que el municipio se ocupe”, expresaron a Elonce. También remarcaron que en el sector no hay veredas consolidadas, lo que agrava las dificultades para transitar.
Mientras aguardan una respuesta oficial, insistieron en que la situación no es nueva y que el deterioro viene de años. “Que se acuerden de nosotros, así como se acuerdan en las elecciones”, reclamó Estela, en representación de las familias afectadas.
El planteo apunta a una intervención integral que contemple el arreglo definitivo de las calles, la mejora del alumbrado público y mayor presencia del Estado para garantizar seguridad y condiciones básicas de accesibilidad en barrio Cáritas II.