Una nena de cinco años permanece internada en un centro de salud de La Pampa después de que un análisis clínico detectara cocaína en su organismo. El episodio ocurrió durante el fin de semana y derivó en una investigación judicial para determinar de qué manera la sustancia llegó a ser ingerida por la menor.
El padre fue demorado de forma preventiva, aunque horas más tarde recuperó la libertad, mientras se realizaron medidas de prueba en su vivienda.
El hecho se inició el sábado, cuando el hombre llevó a su hija a la guardia del Hospital René Favaloro debido a un cuadro de malestar. Los profesionales decidieron practicarle estudios de rutina para establecer las causas y el examen de orina arrojó resultado positivo para cocaína, lo que activó de inmediato el protocolo sanitario y la notificación a la Policía.
El estado de salud y las primeras medidas
De acuerdo con lo informado por el fiscal Cristian Casais en declaraciones al diario La Arena, la niña se encuentra fuera de peligro y continúa bajo observación médica. Desde el centro asistencial señalaron que su evolución es favorable, aunque permanece internada por precaución.
Mientras tanto, el padre se retiró del hospital sin dar aviso, situación que motivó la intervención de los efectivos. Posteriormente fue localizado y demorado. Con autorización judicial, se llevó adelante un allanamiento en su domicilio, donde se secuestraron distintos elementos que ahora serán peritados para establecer si guardan relación con la causa.
Investigación y antecedentes recientes
El expediente quedó bajo la órbita de la Justicia provincial, que busca reconstruir las circunstancias en las que la pequeña pudo haber tenido contacto con cocaína. También intervino la Dirección General de Niñez, Adolescencia y Familia, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social y Derechos Humanos, para evaluar el entorno familiar y garantizar la protección de la menor.
El caso se suma a otros episodios registrados el año pasado en la misma provincia. En agosto, una beba de ocho meses fue ingresada en el mismo hospital con rastros de la sustancia en su cuerpo y, días después, otra niña de dos años debió ser asistida en General Pico por una situación similar, presuntamente accidental.