Un futbolista campeón del mundo con Francia quedó involucrado en una investigación judicial por presunta explotación laboral. Se trata de Lucas Hernández, defensor del Paris Saint-Germain, quien fue denunciado ante la Fiscalía de Versalles.
La presentación judicial también alcanza a su esposa, Victoria Triay, y fue impulsada por un matrimonio colombiano que aseguró haber trabajado para la pareja entre 2024 y 2025.
Condiciones laborales denunciadas
Según consta en el expediente, los denunciantes afirmaron que realizaban tareas domésticas, de cuidado de niños y de vigilancia sin contrato laboral ni documentación migratoria. Las jornadas, siempre según el relato, oscilaban entre 72 y 84 horas semanales.
Los pagos se habrían realizado únicamente en efectivo, sin recibos ni aportes a la Seguridad Social francesa, por montos cercanos a los 2 mil euros mensuales.
El origen del vínculo
La denuncia indica que el vínculo comenzó en junio de 2024, cuando Triay contactó en Colombia a una joven enfermera que la había asistido durante un tratamiento médico. A partir de ese contacto, se le habría ofrecido trabajo en Francia con la promesa de regularizar su situación.
La mujer viajó en septiembre sin visado ni documentación oficial y, con el paso de los meses, el resto de su familia también fue convocado bajo condiciones similares.
Más irregularidades bajo análisis
De acuerdo con la presentación judicial, las mujeres de la familia cumplían funciones de cocina, niñera y limpieza, mientras que los hombres realizaban tareas de seguridad, incluso en horarios nocturnos. Todo ello, sin descansos formales ni respaldo legal.
El expediente también menciona la firma de acuerdos de confidencialidad en febrero de 2025, pese a la inexistencia de una relación laboral registrada, y la presunta entrega de documentación española falsa.
Respuesta del entorno del jugador
Consultado por la revista Paris Match, el entorno de Hernández aseguró que el jugador y su esposa no estaban al tanto de la denuncia y se manifestaron sorprendidos por las acusaciones.
La Justicia de Versalles continúa analizando el caso para determinar si existieron delitos vinculados a explotación laboral, trata de personas y falsificación documental.