REDACCIÓN ELONCE
Implementarán un nuevo modelo de simulación clínica para mejorar la formación en Enfermería y fortalecer el aprendizaje de habilidades técnicas en un entorno seguro. La iniciativa comenzará con una capacitación destinada a docentes y tendrá una instancia de transferencia a los estudiantes entre octubre y noviembre.
La propuesta se desarrollará en la Facultad de Ciencias de la Vida y la Salud de la Universidad Autónoma de Entre Ríos y estará basada en el denominado Modelo de Entrenamiento con Simulación para el Aprendizaje Significativo, conocido por sus siglas como MESAS.
La docente y licenciada María Eugenia Romero explicó a Elonce que el sistema surge de la Red Nacional de Simulación Clínica, que se encuentra dentro del Consejo Interuniversitario Nacional.
Una propuesta para fortalecer las prácticas
La Facultad decidió incorporar la propuesta con el objetivo de continuar la formación de docentes que puedan desempeñarse como facilitadores del proceso de aprendizaje.
Posteriormente, esos conocimientos serán trasladados a las prácticas realizadas por los estudiantes, especialmente en aquellas actividades vinculadas con el desarrollo de habilidades técnicas.
“Lo que nos fortalece es continuar con una capacitación docente para generar docentes facilitadores del proceso y que luego sea transferible a los estudiantes, a las prácticas que tienen que ver con habilidades técnicas”, señaló.
Un espacio seguro para aprender
Romero consideró que la implementación representa una oportunidad y, al mismo tiempo, un desafío que requerirá tiempo, planificación y adaptación por parte de la comunidad educativa. El modelo permite que los futuros profesionales de la salud practiquen procedimientos en espacios de simulación antes de ingresar a escenarios clínicos reales.
De esa manera, se busca mejorar la formación y, al mismo tiempo, generar condiciones de mayor seguridad para los pacientes. “Tiene muchos beneficios este modelo. Muchas universidades se están sumando a esta iniciativa que pretende ser federal y mejorar las prácticas que tienen que ver con las habilidades técnicas en un ámbito seguro, como es un espacio de simulación”, sostuvo.
La necesidad de ampliar las oportunidades de práctica
La docente señaló que uno de los inconvenientes que atraviesan algunas carreras de salud es la elevada cantidad de alumnos en relación con los espacios disponibles para las prácticas. En ciertos casos, las instituciones no cuentan con ámbitos suficientes o con todos los recursos necesarios para que cada estudiante pueda repetir los procedimientos y desarrollar las destrezas requeridas.
La simulación clínica permite ampliar esas posibilidades sin exponer a pacientes durante las etapas iniciales del aprendizaje. “La gran mayoría de las carreras de salud tiene que fortalecer estas habilidades para generar ámbitos seguros para el paciente. Muchas veces, las matrículas de las universidades son tan abultadas que no tienen los espacios específicos para hacer la práctica o no cuentan con recursos”, explicó.
Cómo funciona el modelo MESAS
Una de las principales características del sistema es la distribución de estudiantes y docentes en mesas de trabajo. Cada participante recibe un rol específico, que luego se modifica para que todos puedan experimentar diferentes instancias del proceso de aprendizaje.
Así, el conocimiento no queda limitado al estudiante que ejecuta una técnica, sino que también involucra a quien asiste, observa y analiza el procedimiento. “El modelo distribuye a los estudiantes y docentes, cada uno con un rol distintivo, y esos roles se rotan. No solo aprende el que hace la técnica o el que asiste, sino también el que observa cómo trabaja esa díada”, detalló Romero.
Observación, diálogo y reflexión
El modelo incorpora una instancia de análisis sobre lo ocurrido durante cada procedimiento. La observación permite detectar aciertos, dificultades y aspectos que pueden mejorarse antes de repetir la técnica.
El docente facilitador acompaña ese proceso sin limitarse a brindar una instrucción directa, sino que promueve el diálogo y la reflexión entre los participantes. “También se aprende cómo se genera ese proceso y el docente facilitador, formado con el modelo, acompaña la adquisición de esa habilidad”, afirmó.
Luego agregó que uno de los objetivos es generar un momento de intercambio que pueda ser utilizado tanto en las prácticas formativas como en el futuro ejercicio profesional. “Surge este momento de poder dialogar y reflexionar, que es importante no solamente en la vida personal, sino también cuando uno se inserta en los campos clínicos de práctica o en el futuro ejercicio profesional”, indicó.
La capacitación comenzará en agosto
La implementación tendrá una primera etapa dirigida exclusivamente a los docentes de la carrera. La capacitación comenzará el 19 de agosto y se desarrollará principalmente bajo modalidad virtual.
Además, incluirá dos instancias presenciales en las que los participantes deberán poner en práctica la dinámica propuesta por el modelo. “Previo a trabajar con los alumnos es importante capacitar a los docentes. Esa capacitación tiene modalidad virtual, comienza el 19 de agosto y tiene dos instancias presenciales”, precisó Romero.
Los docentes deberán experimentar el modelo
Antes de trasladar el sistema al aula, los profesores deberán vivenciarlo junto con sus propios colegas. La intención es que conozcan cada uno de los roles, comprendan la organización de las mesas y practiquen la manera de brindar devoluciones.
“Primero es importante que el docente adopte este modelo y lo vivencie entre pares. Eso significa vivirlo con sus compañeros, sus colegas y otros docentes”, explicó.
Durante esa etapa se trabajará especialmente en la capacidad de brindar retroalimentación y conducir las denominadas microrreflexiones colaborativas. “Una vez que aprende a mejorar ese momento de otorgar feedback, organizar la mesa, asignar los roles y llevar adelante la microrreflexión colaborativa, puede transferirlo a los estudiantes”, señaló.
La prueba piloto con estudiantes
La aplicación concreta con alumnos está prevista para los meses de octubre y noviembre. En ese período se realizará una prueba piloto en la que cada docente tendrá a su cargo un grupo de estudiantes.
El objetivo será evaluar el funcionamiento del sistema y la manera en que los futuros enfermeros incorporan las habilidades técnicas mediante la simulación. “Para los alumnos específicamente, la transferencia se va a realizar entre octubre y noviembre. Cada docente va a tener su grupo de estudiantes para implementar el modelo en esta prueba piloto”, adelantó Romero.
Inscripciones todavía abiertas
La formación estará destinada a docentes internos de la Facultad de Ciencias de la Vida y la Salud. Romero aclaró que las inscripciones todavía no habían finalizado y estimó que estarían habilitadas durante la semana siguiente.
Dentro de UADER, la capacitación no estará concentrada únicamente en la capital entrerriana. También podrán participar docentes de la sede que la Facultad de Ciencias de la Vida y la Salud posee en Concordia.
Además, la iniciativa no estará limitada a la Universidad Autónoma de Entre Ríos. El objetivo de la Red Nacional de Simulación Clínica es que el modelo pueda extenderse a distintas instituciones educativas del país y adquirir una verdadera dimensión federal. De hecho, se prevé la participación de docentes de universidades de diferentes provincias. Entre las instituciones mencionadas se encuentran la Universidad Nacional de Avellaneda, la Universidad Nacional de La Rioja y la Universidad Nacional de San Juan.