El sicario uruguayo Rodolfo Nicolás Caraballo Escobar fue trasladado a la Argentina en las últimas horas tras ser extraditado desde Brasil, donde había sido detenido luego de permanecer prófugo. El hombre, de 32 años, está acusado de participar en al menos dos homicidios vinculados al narcotráfico ocurridos en Recoleta y Pilar, además de otros delitos cometidos en territorio argentino y en Uruguay.
El arribo se concretó en un vuelo comercial bajo custodia de la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de la Policía Federal Argentina. El detenido quedó a disposición del Juzgado Federal de Primera Instancia de Campana, que lleva adelante la causa, y será indagado entre el viernes y el lunes próximos.
Antecedentes y fuga del penal uruguayo
La investigación sobre el imputado se remonta a agosto de 2022, cuando cumplía una condena en la Unidad N° 4 de Montevideo por coautoría de homicidio y tenencia de arma de fuego. En ese contexto logró escapar del establecimiento penitenciario ocultándose dentro de un contenedor de residuos mientras realizaba tareas de limpieza.
Tras la evasión, Interpol emitió una notificación roja para su captura internacional. Con el avance de las pesquisas se estableció que permaneció oculto en Brasil durante algunos meses y luego ingresó a la Argentina con documentación falsa.
Para moverse en el país utilizó una identidad apócrifa, lo que le permitió evitar controles mientras continuaba con actividades delictivas.
Los crímenes investigados
De acuerdo con la causa judicial, el sicario uruguayo está señalado como autor de dos homicidios ocurridos durante 2024. El primero tuvo lugar en octubre en Presidente Derqui, partido de Pilar.
El segundo hecho ocurrió el 12 de diciembre en el barrio porteño de Recoleta, donde la víctima fue emboscada y recibió disparos por la espalda. La secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad. En la investigación se determinó que el atacante utilizó una peluca para modificar su apariencia y huyó en un vehículo robado, que más tarde fue hallado con un arma de fuego y un silenciador en su interior.
Las actuaciones también lo vinculan con una organización narcocriminal de alcance transnacional, por lo que el expediente pasó a la órbita de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR).
Detención en Brasil y extradición
Mediante tareas de ciberpatrullaje e intercambio de información entre las oficinas de Interpol, se logró ubicarlo en Florianópolis, estado de Santa Catarina. En mayo de 2025 fue detenido tras un allanamiento realizado por autoridades brasileñas.
Durante ese procedimiento se secuestraron estupefacientes, dinero en efectivo, un automóvil y una motocicleta.
Finalmente, una comisión policial viajó al vecino país para concretar el traslado. Con su llegada al Aeroparque Metropolitano, el sicario uruguayo quedó formalmente a disposición de la Justicia argentina para avanzar con el proceso judicial y definir su situación penal.