A una semana y media del trágico tiroteo ocurrido en la Escuela "Mariano Moreno" de San Cristóbal, en Santa Fe, un docente de música conmovió a la comunidad al componer una canción inspirada en el dolor que dejó la tragedia. La obra, titulada “Semillas de paz”, se convirtió en un símbolo de acompañamiento y reflexión colectiva.
El autor es Gerónimo Núñez, quien relató que la inspiración surgió tras recorrer las inmediaciones del establecimiento y encontrarse con un escenario marcado por el silencio. “El patio quedó en silencio y el aire se detuvo”, escribió en uno de los primeros versos, reflejando el impacto emocional que atraviesa la ciudad.
Según explicó a Aire de Santa Fe, la canción nació como una necesidad personal de canalizar el dolor, pero rápidamente trascendió ese ámbito y comenzó a ser compartida por vecinos y oyentes.
Un mensaje para reconstruir
La letra aborda distintas emociones generadas por el ataque: miedo, tristeza e incertidumbre. Sin embargo, también propone un camino hacia la reconstrucción social y emocional. De hecho, uno de los fragmentos centrales plantea: “Que el dolor se vuelva manos, que la angustia sea unión”, en un llamado a transformar el sufrimiento en acciones colectivas.
El docente señaló que cada palabra fue pensada como “un abrazo para quienes tienen miedo”, especialmente para los estudiantes que se vieron directamente afectados por el hecho.
La canción también pone el foco en los niños y adolescentes, al reflejar cómo la tragedia alteró la cotidianeidad escolar. “Miramos a nuestros hijos y buscamos en sus ojos la luz que ayer brillaba”, expresa otro de los pasajes más emotivos.
En ese sentido, Núñez remarcó la importancia de acompañar a los alumnos en este proceso, entendiendo que la recuperación será paulatina y requerirá del compromiso de toda la comunidad. “El camino es largo y el tiempo será el maestro”, indica la letra, en referencia a los procesos de duelo que atraviesan familias, docentes y estudiantes.
De una iniciativa personal a un símbolo colectivo
Aunque la composición no fue pensada inicialmente para difundirse masivamente, “Semillas de paz” comenzó a circular rápidamente y generó una fuerte repercusión; y, en esa línea, el docente adelantó que trabaja en una versión más elaborada junto a músicos, con el objetivo de ampliar el alcance del mensaje.
Entre sus versos finales, la canción resume el deseo de toda la comunidad: “Que no se apague la infancia, que no regrese el horror. Queremos escuelas libres, llenas de vida y color”.
En medio del dolor, la obra se consolidó como una expresión colectiva que busca transformar la angustia en esperanza y acompañar a una ciudad que aún transita el duelo.
La letra completa de la canción “Semillas de paz”
El patio quedó en silencio, el aire se detuvo
un frío que no es de invierno en el alma se instaló.
San Cristóbal hoy abraza un dolor que no buscaba
y en cada esquina del barrio se siente el mismo clamor.
Las aulas guardan preguntas que hoy no tienen respuesta
y el peso de la tristeza se hace difícil de andar.
Miramos a nuestros hijos, buscamos en sus ojos
la luz que ayer brillaba y que hoy parece temblar.
A las familias que sufren, a los que hoy tienen miedo
queremos decirles "fuerte", nadie solo va a estar.
Porque el camino es largo y el tiempo será el maestro
que nos enseñe de a poco el modo de caminar.
[Estribillo]
Que el dolor se vuelva manos, que la angustia sea unión
para cuidar el futuro de toda nuestra ciudad.
Que no se apague la infancia, que no regrese el horror
queremos escuelas libres, llenas de vida y color.
San Cristóbal se levanta con la fuerza del amor
para que nunca, nunca más, se repita este dolor.
A los alumnos valientes que hoy buscan un sentido
les prometemos escucha, les prometemos sostén.
No hay herida que cierre si la dejamos de lado
hay que sanar entre todos, aprender a estar bien.
Que la palabra sea abrazo, que el encuentro sea abrigo
y que el respeto sea el único lenguaje que hablemos hoy.
Llevará tiempo, lo sabemos, no hay que apurar el paso
pero cada gesto cuenta, cada abrazo es un lazo.
Desde el aula hasta la plaza, desde el vecino al hogar
somos una comunidad que hoy elige la paz.
[Estribillo]
Que el dolor se vuelva manos, que la angustia sea unión
para cuidar el futuro de toda nuestra ciudad.
Que no se apague la infancia, que no regrese el horror
queremos escuelas libres, llenas de vida y color.
San Cristóbal se levanta con la fuerza del amor
para que nunca, nunca más, se repita este dolor.
Que la bandera que izamos sea un manto de hermandad
por los que están, por los que faltan... por nuestra comunidad.
Nunca más... por la paz.
Por la paz.