Los Trabajadores de la Alimentación acordaron un aumento salarial del 7,35% para el último cuatrimestre de 2026, luego de negociaciones entre la Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) y la Federación de Industrias de Productos Alimenticios y Afines (FIPAA). Con la actualización, el sueldo inicial de la actividad alcanzará los $1.569.424,17 desde diciembre.
El entendimiento se concretó después del fracaso de las negociaciones anteriores y ante la posibilidad de que el gremio avanzara con medidas de fuerza. La mejora beneficiará al personal comprendido en el Convenio Colectivo de Trabajo 244/94, correspondiente a la denominada rama general de la industria alimenticia.
Además del incremento sobre las escalas salariales, las partes establecieron el pago de una suma no remunerativa de $150.000, que se abonará en dos cuotas. También acordaron retomar las conversaciones en diciembre para evaluar la evolución de la inflación y su impacto sobre el poder adquisitivo.
Cómo se pagará el aumento a los trabajadores de la Alimentación
El acuerdo contempla una suma extraordinaria de $150.000 para la categoría inicial, bajo el concepto de Apertura de Categorías. El importe será abonado en dos pagos de $75.000 cada uno.
La primera cuota deberá liquidarse hasta el 30 de octubre, mientras que la segunda se pagará junto con la primera quincena de noviembre. Se trata de montos no remunerativos establecidos por única vez.
Por otra parte, desde diciembre entrará en vigencia una nueva escala salarial, con valores horarios actualizados que representarán un incremento del 7,35% respecto de los montos anteriores.
Cuánto cobrarán los trabajadores desde diciembre
Con la aplicación del acuerdo paritario, el salario de la categoría inicial mensualizada se ubicará en $1.569.424,17, mientras que un trabajador encuadrado como segundo jefe de Sección percibirá $2.614.662,90.
Estos valores corresponden a los salarios establecidos por convenio y no incluyen adicionales como presentismo, antigüedad u otros beneficios que puedan otorgar las empresas del sector.
Por ese motivo, los ingresos finales podrán variar según la categoría laboral, la trayectoria de cada trabajador y los conceptos adicionales que correspondan en cada establecimiento.
La oferta empresarial que había rechazado el gremio
Antes de alcanzar el entendimiento, las cámaras empresariales habían presentado una propuesta de incremento salarial del 6% para septiembre, octubre, noviembre y diciembre.
La oferta fue rechazada por la conducción sindical, que consideró insuficiente el porcentaje frente a las previsiones de inflación para el período. Desde el sector gremial advirtieron que los aumentos de transporte, servicios y alimentos podían superar la mejora propuesta.
El secretario general de la FTIA, Héctor Morcillo, había expresado durante las negociaciones: “Nuestra postura es estar abiertos al diálogo, como siempre lo hemos hecho, pero defendiendo tanto los ingresos de los trabajadores como el empleo”.
Los aumentos anteriores y la continuidad de las negociaciones
La última actualización salarial de la actividad había sido del 9% desde agosto, con modificaciones en los valores horarios correspondientes a las distintas categorías del convenio.
A esa mejora se había sumado un pago extraordinario no remunerativo de $120.000 para la categoría inicial, correspondiente a mayo, junio y julio. El importe se abonó en dos cuotas de $70.000 y $50.000.
Con el nuevo acuerdo, las partes establecieron una revisión en diciembre para analizar los indicadores económicos y determinar si resulta necesario avanzar con otra actualización de las remuneraciones.
El gremio ratificó la defensa del salario y el empleo
Desde la Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación reafirmaron su compromiso “en defensa del poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores y trabajadoras de la alimentación”.
La organización también manifestó que continuará reclamando por la preservación de los puestos laborales y sostuvo que “el consumo interno y la industria son factores importantes” para el crecimiento económico del país.
Otro de los puntos destacados por la conducción sindical fue la ratificación de la plena vigencia del Convenio Colectivo de Trabajo 244/94 por un año, con el objetivo de mantener las condiciones laborales establecidas para los establecimientos alimenticios.
En ese contexto, Morcillo remarcó: “Defender el salario y defender los derechos fueron, son y seguirán siendo los pilares de nuestra acción sindical”.