REDACCIÓN ELONCE
Exequiel Bastidas en el Turismo Nacional atraviesa un momento decisivo de la temporada: después de encadenar varios podios en la Clase 2, se ubicó como escolta del campeonato, a solamente 11 puntos del líder, cuando todavía quedan cuatro fechas para definir el título. El piloto entrerriano destacó la regularidad conseguida después de un comienzo complicado y anticipó que su objetivo es mantenerse en la pelea hasta la última carrera.
“Venimos por una buena racha, creo que es tercer o cuarto podio consecutivo, así que una categoría súper difícil, somos alrededor de promedio 35 autos por carrera y estamos en un gran nivel. Estamos cumpliendo con lo que tenemos que hacer, que es sumar y llegar, para estar lo más adelante posible. Nos ponemos como escolta en el campeonato, estamos a solo 11 puntos, así que la verdad que fue un fin de semana positivo”, analizó Bastidas luego de su actuación en Oberá.
La pelea tiene además un desafío que trasciende lo deportivo. Bastidas reveló que actualmente necesita alrededor de 30 millones de pesos para afrontar cada carrera de Turismo Nacional, un presupuesto que obliga a buscar constantemente patrocinadores para poder completar el calendario. “Hoy correr en el Turismo Nacional te gastás 30 millones de pesos por carrera”, dimensionó sobre una de las principales dificultades que enfrenta para sostener su participación.
Del abandono en Paraná a meterse de lleno en la pelea
La posición actual adquirió todavía mayor relevancia por la manera en la que comenzó el campeonato. Bastidas recordó que un abandono en la primera fecha disputada en Paraná lo privó de sumar puntos importantes, justamente cuando comenzaba a trabajar con un auto nuevo y todavía buscaba encontrar su mejor rendimiento.
“La realidad es que a nosotros nos complicó el abandono en la primera fecha en Paraná, si bien no estábamos bien firmes, pues el auto era nuevo, era para llegar entre los 10 bien”, explicó. Aquella carrera dejó una diferencia que posteriormente tuvo que recuperar mientras sus principales rivales lograban sostener una mayor regularidad.
A partir de ese traspié, el panorama cambió. “Venimos penando con esa primera fecha complicada y a partir de eso empezamos a llegar a sumar y a descontar fuerte en el campeonato, que era impensado cuando arrancó el año, Tener la racha con la que venimos ahora de varios podios, de sumar y estar siempre en la expectativa”, destacó.
Un podio trabajado bajo la lluvia en Oberá
La octava fecha llevó al Turismo Nacional hasta Oberá, Misiones, donde Bastidas volvió a subir al podio después de un fin de semana condicionado por las variaciones meteorológicas. El entrerriano describió al trazado como uno de los más atractivos del país, pero también como un circuito complejo por sus desniveles, curvas rápidas y sectores de poca visibilidad.
“Creo que es de los circuitos más lindos y pintorescos del país, con 50 metros de desnivel. Muchas curvas ciegas, muchas curvas rápidas, así que eso se pone más bravo”, describió. Además, destacó la convocatoria del público: “La gente increíble, el autódromo explotado de gente, muchísima gente”.
La lluvia terminó incorporando otra dificultad a la competencia. “En la mitad de la final se largó a llover, estábamos todos con gomas lisas, llovió una vuelta y media, después paró, salió el sol. Muchos arriesgaron a poner goma de lluvia y salieron perdiendo. En nuestro caso nos cuidamos un poquito y por suerte, nos ayudó mantenernos en pista para para sumar y disfrutar del domingo que sin duda fue muy bueno”.
La decisión de cuidar los puntos del campeonato
Con el paso de las vueltas, Bastidas llegó a tener la posibilidad de avanzar sobre quienes marchaban delante suyo. Sin embargo, el estado de la pista y su posición en el campeonato hicieron que el piloto priorizara conservar los puntos del tercer puesto antes que asumir un riesgo excesivo.
“La realidad es que arriesgué en las últimas vueltas para buscar el segundo puesto, en principio no salí a atacar, quería que Canapino, que es el que llegó segundo, que ataque a Coltrinari y no pasó”, contó sobre los movimientos de la definición.
Cuando finalmente buscó avanzar, las condiciones ya eran diferentes. “Intenté un par de veces, me quedó en una media dudosa, levanté para no generar ningún roce porque, como te digo, no estoy en condiciones de arriesgar a perder puntos y sobre todo Coltrinari que venía ganando, entonces, no podía tomarme el lujo de arriesgar y decidí conservar el tercer puesto lo último”.
El trabajo del equipo para cambiar el auto
El podio tuvo otro valor para Bastidas porque durante las primeras actividades del fin de semana el rendimiento había estado lejos de lo esperado. El equipo debió modificar diferentes aspectos del Toyota para encontrar una puesta a punto que le permitiera acercarse a los principales protagonistas.
“Los chicos laburan muchísimo, todo el equipo de Ale Bucci, laburan mucho para seguir progresando, porque es carrera a carrera y cada saltito que se pega es súper importante”, reconoció. Según relató, durante los primeros entrenamientos y la clasificación del sábado estuvieron lejos de los tiempos de referencia y comenzaron a preocuparse por el rendimiento.
El piloto admitió que esas situaciones también generan frustración, aunque aseguró que funcionan como estímulo para continuar trabajando. “Uno quiere ir a ganar y cuando no se dan las cosas, uno se bajonea, pero no por eso se deja de trabajar, al contrario, se trabaja mucho más”, señaló.
“Saber cuándo estamos para ganar es fundamental”
Para revertir la situación, el equipo tomó la decisión de modificar profundamente la configuración del vehículo. Bastidas sintetizó los cambios con una palabra: “Todo”. Luego enumeró trabajos en amortiguadores y alineación, entre otras modificaciones que finalmente permitieron dar un salto de rendimiento.
El entrerriano también reconoció que el Peugeot de Francisco Coltrinari mostró una ventaja respecto de los Toyota y que esa diferencia obliga a interpretar qué puede conseguirse en cada carrera. En ese contexto, sostuvo que no siempre atacar por la victoria representa la decisión más conveniente para un piloto que pelea un campeonato.
“Tenemos que estar lo más cerca posible de ellos, y saber cuándo estamos para ganar y cuándo no es fundamental. Por cuestiones de carrera podés llegar a ganar, pero si no se tiene el auto para ganar, entonces, había que estar cerca”, explicó Bastidas sobre la estrategia que permitió sumar otro podio.
Cuatro fechas y una definición todavía abierta
El calendario ingresó en su tramo decisivo. Después de Oberá quedaron cuatro competencias: Río Cuarto, San Martín en Mendoza, San Nicolás y Viedma, escenario elegido para la coronación. Bastidas conoce tres de esos trazados, mientras que nunca compitió en el circuito rionegrino.
“Conozco todos menos Viedma, donde ya corrieron la gran mayoría, pero yo no lo conozco, nunca corrí”, explicó. Sin embargo, mencionó especialmente, a San Nicolás entre los escenarios en los que espera conseguir un buen funcionamiento: “Sobre todo, San Nicolás, un circuito que lo tengo bastante aceitado y me gusta”.
Con una diferencia de apenas 11 puntos respecto del líder, Bastidas evitó realizar proyecciones apresuradas. “Queda mucho todavía, hay que correr, las carreras se terminan la bandera a cuadros y queda quedan muchos puntos en juego todavía”, remarcó al analizar el último tercio del calendario.
El otro desafío: conseguir $30 millones por carrera
Mientras en la pista pelea por cada punto, fuera del autódromo se desarrolla otra carrera: conseguir el presupuesto necesario para competir. Bastidas explicó que afrontar una fecha de la Clase 2 del Turismo Nacional demanda actualmente alrededor de 30 millones de pesos, incluso tratándose, según consideró, de una de las categorías importantes con costos relativamente más accesibles.
“Creo que es una de las categorías de top, de los más económicos, por así decirlo. Entonces, es complicado. Las semanas previas a la carrera y post carrera es un no parar también”, manifestó. La búsqueda de recursos, explicó, se desarrolla en un escenario en el que los costos aumentaron y las empresas encuentran mayores dificultades para aportar dinero a los proyectos deportivos.
“La realidad es que aumentan todas las cosas y cada vez hay menos trabajo, en la empresa familiar o mismas empresas que pueden llegar a aportar”, sostuvo a Elonce. En ese escenario, destacó la aparición de una agencia Toyota de Pilar, Buenos Aires, cuyo aporte resultó importante para darle continuidad al proyecto: “Me dio una mano grande y por eso pude seguir. Así que bueno, espero que sigan apareciendo”.
El pedido de apoyo para los pilotos locales
La dificultad para reunir el presupuesto llevó al piloto a plantear también la necesidad de fortalecer el respaldo a los deportistas entrerrianos. Bastidas agradeció a las firmas que lo acompañaron, pero reconoció que en varias oportunidades encontró mayor recepción fuera de Paraná.
“Apoyemos a nuestros deportistas, a nuestros pilotos. Tengo varios sponsors de acá que me han acompañado mucho y también muchos que me abrieron la puerta en Buenos Aires”, expresó al referirse a las dificultades para sostener económicamente una temporada nacional.
“Por ahí me gustaría que sea todo más centrado acá, porque la realidad es que somos pocos corriendo en Paraná, pero bueno, llega un punto en el que hay que salir a buscar por otro lado y apostar a Buenos Aires u otras provincias”, agregó. El financiamiento aparece así como una pieza tan importante como el rendimiento deportivo para poder mantenerse en competencia.
El objetivo de volver a la Clase 3
Bastidas ya tuvo experiencia en la Clase 3 y reconoció que le gustaría regresar en el futuro, aunque puso una condición deportiva y económica: contar con un auto competitivo y disponer del presupuesto suficiente para afrontar el salto de categoría.
“Por el momento quiero seguir acá en la Clase 2, terminar el año. Me encantaría volver a la Clase 3 con un auto competitivo, pero bueno, obviamente, como te digo, el salto el salto presupuestario es muy grande”, señaló.
“La realidad es que me está costando juntar lo de ahora de Clase 2 y pasarse al doble a un Clase 3, es bastante difícil en cuanto a lo económico. Pero bueno, por el momento terminar el año en la Clase 2, tratar de llegar a definir el campeonato en la última y bueno, empezar a trabajar ya en base al año que viene”, afirmó sobre sus prioridades.
Simulador, preparación física y trabajo permanente
Mientras avanza la búsqueda de presupuesto, la preparación no se detiene entre una competencia y otra. Bastidas utiliza diariamente el simulador como parte de su entrenamiento y aseguró que esa herramienta ocupa un lugar específico en su trabajo como piloto.
“Simulador, todos los días y no lo tomo como un juego”, contó. Además, explicó que complementa ese entrenamiento con preparación física tres veces por semana junto a Santi Tersich.
El trabajo continúa también a distancia con el equipo, que tiene su base en Gálvez. “Contacto continuamente, siempre buscando alguna mejora”, resumió.