La automotriz estadounidense Tesla comenzó a dar los primeros pasos para instalarse en Argentina con una estrategia que prioriza el desarrollo de infraestructura para la movilidad eléctrica antes de iniciar la comercialización de sus vehículos, prevista para 2027.
La compañía, fundada por Elon Musk, ya creó su filial local y avanzó con un plan de desembarco gradual, similar al implementado en otros mercados emergentes, donde la instalación de estaciones de carga fue el punto de partida para expandir la marca.
El proyecto contempla el despliegue de una red de supercargadores en corredores estratégicos del país para facilitar el uso de vehículos eléctricos.
En ese marco, una eventual alianza con YPF aparece como una de las alternativas para aprovechar la infraestructura existente y acelerar la instalación de los puntos de carga en las principales rutas y ciudades.
Además, Tesla designó un responsable regional para coordinar las operaciones en Argentina y Uruguay, con el objetivo de desarrollar acuerdos comerciales y preparar el terreno para la siguiente etapa del proyecto.
Un mercado que suma nuevos competidores
El desembarco de Tesla se produce en un contexto de crecimiento del segmento de vehículos electrificados en Argentina, impulsado principalmente por la llegada de fabricantes asiáticos.
Aunque el mercado automotor atraviesa una baja en las ventas generales, los vehículos eléctricos e híbridos continúan ganando participación y marcas como BYD incrementaron su presencia con modelos de menor costo.
Uno de los principales desafíos para Tesla será el precio de sus vehículos. Debido a que modelos como el Model 3 y el Model Y superan el valor FOB establecido para acceder a beneficios arancelarios, inicialmente deberían tributar el arancel extrazona del 35%, lo que elevaría significativamente su precio final en el mercado argentino.
Tesla también apuesta a la energía
La estrategia de la empresa no se limita a la comercialización de automóviles. Tesla también analiza oportunidades vinculadas al almacenamiento de energía, infraestructura tecnológica y procesamiento de datos, áreas en las que desarrolla proyectos en distintos países.
En ese escenario, Argentina aparece como un mercado con potencial para futuras inversiones, mientras el Gobierno evalúa modificaciones en los programas de incentivo a la electromovilidad que podrían facilitar la llegada de nuevos modelos eléctricos en los próximos años.