La municipalidad de Gualeguaychú concluyó la recolocación de las tablas originales de pinotea en el piso del Teatro Gualeguaychú, tras un trabajo de rescate que permitió recuperar más del 80% del entablonado histórico para su restauración.
Las piezas que no pudieron recuperarse fueron sustituidas por tablones nuevos del mismo material.
La fijación de cada pieza se realizó con pegamento y clavos espiralados sobre un entarimado flotante de placas fenólicas, base definitiva que hoy sostiene tanto la madera rescatada como la incorporada.
Luego, los operarios ajustaron manualmente las piezas antes de asegurarlas con herramientas neumáticas, una tarea que exigió precisión para respetar el trazado original del entablonado.
Al mismo tiempo, se verificó tablón por tablón que el encaje entre piezas conservara la separación mínima necesaria para la dilatación natural de la madera ante los cambios de temperatura.
Con la totalidad de la superficie cubierta, se aplicó un pulido general que devolvió a la madera su textura y tono originales.
Restan aún la extensión de las alfombras, algunos arreglos sobre el escenario, la reubicación de las butacas y la finalización de los sistemas de ventilación, previstos para evitar situaciones como las que deterioraron la estructura en los últimos años.
El conjunto de estas tareas apuntó a restaurar la sala tras el desplome sufrido el año pasado y, a la vez, a prevenir futuros levantamientos o deformaciones, uno de los factores que en el pasado favoreció la filtración de humedad hacia los niveles inferiores.
La decisión de encarar una restauración integral —y no una simple reparación— refleja una gestión que priorizó la conservación del patrimonio histórico del Teatro Gualeguaychú sobre la resolución cosmética del problema, con una intervención pensada para evitar que la sala vuelva a atravesar un deterioro de esta magnitud.
Qué provocó el derrumbe del piso original
El deterioro del piso del Teatro Gualeguaychú se originó por una invasión del insecto xilófago Pentarthrum, conocido como gorgojo del parqué, que afectó la estructura durante un lapso superior a diez años.
La acción prolongada de esta especie debilitó los tirantes subterráneos de la sala hasta provocar el hundimiento parcial del piso original a mediados del año pasado.
Ante la gravedad del cuadro, el Gobierno de Gualeguaychú optó por una reconstrucción integral que excedió ampliamente la superficie afectada en un primer momento, con el retiro completo del piso de la sala principal, el tendido de una capa de carbonilla como barrera contra la humedad y la incorporación de 37 vigas multilaminadas de eucaliptus grandis sobre las que hoy se apoya el nuevo entarimado.
El Teatro Gualeguaychú constituye un patrimonio arquitectónico que forma parte de la identidad cultural de la ciudad desde hace más de un siglo, y su recuperación excede la tarea de mantenimiento edilicio, en tanto que garantiza condiciones de seguridad y confort para las próximas generaciones de espectadores.
Sostener este tipo de intervenciones demanda además una inversión sostenida en el tiempo, dado que la magnitud del daño original obligó a rehacer buena parte de la estructura.
Ese esfuerzo cobra sentido cuando se piensa en la función social que cumple el edificio, escenario habitual de conciertos, obras teatrales y actos escolares que reúnen a distintas generaciones de la comunidad.
Cada tablón restaurado de este edificio histórico y patrimonio cultural de la ciudad representa la continuidad de un espacio que la comunidad reconoce como propio y que la actual gestión del intendente Mauricio Davico se propone preservar para el futuro.
La reapertura del Teatro Gualeguaychú, una vez concluida la totalidad de los trabajos, marcará el cierre de un proceso que combinó ingeniería estructural, restauración patrimonial y trabajo artesanal sobre la sala teatral que es Monumento Histórico Nacional y patrimonio cultural y arquitectónico de la región.