REDACCIÓN ELONCE
Los suicidios en Entre Ríos registraron una tasa de 20,8 cada 100.000 habitantes, cifra que ubica a la provincia con el indicador más alto del país, según un informe difundido por Sociedad Política a partir de datos del Observatorio de Política Criminal. Nahuel Baridón, licenciado en Ciencias Políticas, explicó los alcances del trabajo y destacó la necesidad de instalar la problemática en la agenda pública.
El estudio formó parte de una serie denominada Juventud, destinada a investigar diferentes problemáticas que atraviesan a ese sector de la población entrerriana. Una publicación anterior había abordado el endeudamiento juvenil y estimado que más de 40.000 jóvenes de la provincia tenían deudas en mora.
“El registro más alto de suicidio en el país es aquí en Entre Ríos, con 20,8 cada 100.000 habitantes, cuando la media nacional es 11,8 y la provincia con menos suicidio de la Argentina es Río Negro, con 6,5 cada 100.000 habitantes”, explicó Baridón.
Los datos que pusieron el tema en agenda
Para elaborar el informe, los autores trabajaron sobre dos documentos. Uno fue desarrollado por el Observatorio de Política Criminal, que realizó un mapa nacional sobre los registros de suicidio. Además, incorporaron un estudio de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) vinculado con la salud mental en Entre Ríos.
Baridón explicó que el trabajo apareció inicialmente en el portal Sociedad Política y luego fue retomado por diferentes medios provinciales. También generó repercusiones en redes sociales, en coincidencia con la reciente conmemoración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio.
El impacto entre adolescentes y jóvenes
Otro de los aspectos señalados por Baridón fue la incidencia de esta problemática entre adolescentes y adultos jóvenes. Según explicó, el suicidio pasó a ocupar un lugar especialmente preocupante entre las causas de muerte de esa población.
“Es un problema de salud pública. Hoy en la Argentina, entre la franja etaria de los 15 a los 35, la principal causa de muerte es el suicidio. Hasta hace poquito eran los siniestros viales y ahora ya fue superado por el suicidio”, afirmó.
El licenciado en Ciencias Políticas aclaró que no existe una única explicación para comprender el fenómeno y evitó establecer relaciones causales definitivas. No obstante, mencionó factores sociales y económicos que forman parte de las hipótesis analizadas.
Una guía para comunicar de manera responsable
A partir de la investigación, también elaboraron una guía de comunicación responsable basada en recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El material fue trabajado junto con la Facultad de Trabajo Social y la Maestría en Salud Mental.
Baridón consideró que existe una necesidad social de abordar la problemática. “La conclusión o la idea que nos queda es que hay una enorme necesidad de hablar del tema”, aseguró. En ese sentido, recordó que durante años predominó el temor a comunicar estos hechos por un posible efecto de imitación.
“Como la línea que había hasta hace muy poco era que parecía que no hablar del tema era lo correcto por el miedo al efecto de imitación, directamente no se hablaba. Ahora hay un cambio de paradigma en la OMS y sobre eso nos montamos nosotros para difundir ampliamente este tema y la gente quiere hablar, quiere expresarse”, indicó.
El rol de los medios y el debate público
La guía incluyó recomendaciones destinadas a evitar imágenes inapropiadas y promover que las publicaciones incorporen información sobre canales de asistencia para quienes atraviesan situaciones relacionadas con la salud mental.
“Es un tema que fue tabú durante mucho tiempo y ahora se ve que hay una necesidad de hablar”, resumió Baridón al referirse a las dificultades que todavía existen para abordar públicamente la problemática.
Sobre la iniciativa, destacó: “Esta guía la hicimos con la Facultad de Trabajo Social, con la Maestría de Salud Mental también, que lo hicimos en conjunto. A pesar de que es un tema muy triste y lamentable, generamos de alguna manera o aportamos al debate público, que es siempre nuestro objetivo”.
Baridón advirtió por el financiamiento de la salud mental
El informe también incorporó datos sobre los recursos destinados al área. En ese punto, Baridón cuestionó el escenario nacional y sus posibles consecuencias en las provincias.
“El desmantelamiento del sistema de salud a nivel nacional y que repercuta en la provincia es realmente muy profundo. Ahí los datos son muy concluyentes”, expresó.
Luego precisó: “El desfinanciamiento al área de salud mental es muy notorio. De 500 millones que se destinaban en el 2025 pasaron a 48 millones, o sea, un 90% menos de un año al otro”. En ese contexto, mencionó también otras problemáticas vinculadas con la salud mental, como “la depresión, la angustia, la ansiedad, la incertidumbre frente al futuro”.
Para Baridón, la repercusión alcanzada por el trabajo evidenció la necesidad de profundizar la conversación pública. El informe sobre los suicidios en Entre Ríos buscó aportar datos para dimensionar la problemática, promover una comunicación responsable y generar herramientas para que el tema sea abordado desde la salud pública.