Deportes Las medallistas contaron su experiencia en El Once Deportivo

Sóftbol femenino argentino: “La medalla de bronce para nosotras vale como oro”

El sóftbol femenino argentino consiguió el bronce en los Juegos Suramericanos. Violeta Figueroa, Cielo Bonetti y Agustina Bonetti contaron a Elonce la emoción de jugar en casa, compartir la Villa Suramericana y representar al país.

24 de Septiembre de 2026
Sóftbol femenino argentino: “El bronce vale como oro”.

REDACCIÓN ELONCE

El sóftbol femenino argentino cerró su participación en los Juegos Suramericanos con una medalla de bronce que tuvo un significado especial para sus protagonistas. Violeta Figueroa, Cielo Bonetti y Agustina Bonetti repasaron la competencia en diálogo con El Once Deportivo, programa que se emite por Elonce Radio & Streaming FM 98.7, y destacaron la emoción de representar a Argentina frente a familiares, amigos y el público local.

 

 

El seleccionado llegó a la competencia con el objetivo de defender el título sudamericano y finalmente subió al tercer escalón del podio tras imponerse 4-3 frente a Perú. Aunque la expectativa estaba puesta en alcanzar nuevamente el oro, las jugadoras valoraron especialmente lo conseguido después de una temporada exigente.

 

“Creo que jugar en tu casa, intentando defender un título, es lo más lindo que le puede pasar a un deportista. Por supuesto que la medalla de bronce para nosotras vale como oro porque ha sido un año muy difícil. Estamos muy contentas todas”, expresaron al analizar lo vivido durante la competencia.

 

 

La emoción de representar a Argentina en casa

 

La posibilidad de disputar una competencia internacional ante el público argentino atravesó buena parte de la charla. Agustina Bonetti resumió las sensaciones que generó salir al campo acompañada por familiares y amigos: “La verdad que es un honor, un torneo increíble. La sensación de estar jugando adelante de tanta gente en tu casa, con todos tus familiares y amigos no te la puedo describir, pero es una emoción”.

 

Violeta Figueroa, por su parte, destacó que la competencia tuvo una dimensión diferente a otros torneos internacionales porque reunió a deportistas de distintas disciplinas. “Para mí siempre es un orgullo poder vestir la camiseta de Argentina. Sea el país que vayamos a jugar, siempre la portamos con honor y con orgullo”, manifestó.

 

Además, remarcó la importancia que tuvo participar de unos Juegos Suramericanos y no exclusivamente de una competencia de sóftbol. “Creo que para todos los jugadores fue, menos para una o dos, la primera experiencia en una competencia de esta magnitud. Fue una experiencia increíble para todas e inolvidable y, desde mi punto de vista, la experiencia más linda que viví”, aseguró.

 

 

La experiencia de compartir la Villa Suramericana

 

Además de los partidos, las jugadoras pudieron convivir con atletas argentinos y extranjeros de diferentes disciplinas. Una de las situaciones que más recordaron fue la cercanía con Las Leonas, que compartieron el mismo sector destinado a la delegación argentina.

 

“En la Villa se dividía por manzanas y nosotros estábamos en la manzana que era para el equipo de Argentina. Las casas estaban una al lado de otra y ahí teníamos la casa de Las Leonas a metros”, relataron. La convivencia les permitió compartir situaciones cotidianas que difícilmente se producen durante una competencia exclusivamente de sóftbol.

 

Incluso se produjo una particular anécdota con la indumentaria oficial. “Yo intercambié un short con Pilar Pisthon, una de Las Leonas, y una de mis compañeras, Aldana Gómez, intercambió con Brisa”, contó una de las protagonistas. Y agregó: “Intercambiamos dos palabras, pero pasar de verla en la tele a tenerla ahí al lado es una locura”.

 

 

Concentradas en el objetivo deportivo

 

Las condiciones de la Villa también permitieron que las integrantes del seleccionado permanecieran enfocadas en la competencia. Las jugadoras contaron que disponían de espacios para reuniones técnicas y acompañamiento profesional durante los días de actividad.

 

“Estás todo el tiempo en esa burbuja de la Villa Olímpica y te permite estar concentrado en lo que nosotras íbamos a hacer, que era jugar al sóftbol”, explicaron. Además, señalaron: “Nos brindaban desde parte de la comisión de atletas la opción de charlar con el psicólogo o tener un espacio para poder tener las charlas técnicas con los entrenadores”.

 

En lo deportivo, Argentina comenzó con buenos resultados ante Bolivia y Colombia, posteriormente cayó frente a Brasil, se recuperó contra Perú y llegó al encuentro con Venezuela con posibilidades de avanzar a la definición por el oro. Sobre la caída ante Brasil, las jugadoras reconocieron: “Sabíamos que iba a ser un rival difícil. Ellas ese día jugaron mejor, fueron mejores que nosotras. Hay veces que el partido no se da y ya está”.

 

 

“Vayámonos vacías, dejemos todo”

 

El encuentro frente a Venezuela fue uno de los momentos determinantes del torneo. Más allá del resultado adverso, las integrantes del seleccionado consideraron que el partido permitió demostrar el nivel competitivo alcanzado por Argentina.

 

“Fue un gran partido porque, más que el resultado, era decir: ‘Nosotras estamos acá y tienen que jugar contra nosotras’”, expresaron. El objetivo era competir de igual a igual frente a un seleccionado mejor ubicado en el ranking internacional.

 

La premisa interna del plantel resumió la manera en que afrontaron ese compromiso: “Una de las frases que teníamos era: ‘Vayámonos vacías, dejemos todo, que no tengamos nada de lo que arrepentirnos después’”.

 

 

La medalla dejó de ser un sueño para convertirse en objetivo

 

Las jugadoras también destacaron que subir al podio con Argentina dejó de representar solamente una ilusión para convertirse en una meta concreta en cada competencia. El antecedente inmediato había sido el título sudamericano de 2024, mientras que integrantes del plantel también habían conseguido el oro en 2022.

 

“Por suerte nosotras tenemos el honor de haber entregado más de esta medalla. En 2024 fuimos las últimas campeonas sudamericanas y mis compañeras tuvieron el honor de ganar la de oro en 2022”, recordaron.

 

En ese sentido, remarcaron el cambio de mentalidad generado por los resultados obtenidos durante los últimos años. “Ahora, por suerte, dejó de ser un sueño, porque el sueño es algo que ves más arriba. Para nosotras siempre es un objetivo volver con una medalla para Argentina”, afirmaron.

 

 

El apoyo del público y las familias

 

Argentina terminó disputando el bronce contra Perú y consiguió imponerse por 4-3 luego de comenzar en desventaja. La celebración tuvo un componente especial por la presencia de familiares, amigos y seguidores del sóftbol en las tribunas.

 

“Al jugar en tu casa y con tus amigos y tu familia del otro lado mirándote, es una sensación increíble. Es algo que todo atleta quiere a la hora de competir y para mí fue asombroso”, expresó una de las jugadoras. Y añadió: “Era un ambiente increíble y terminar un partido, más allá del resultado, salir, ver a tu familia y que te dé un abrazo es impagable”.

 

Otra de las protagonistas destacó especialmente la respuesta de los más chicos: “Es una sensación increíble tener a toda la gente alentando, escuchar tu nombre, que lo griten en la tribuna. Tener un montón de nenes que capaz ni conocía, que se acercan a pedirte una firma o si tenés cualquier cosa para regalar y, sobre todo, ver a tu familia, a tus amigos, a toda la gente del sóftbol ahí apoyando, no tiene precio”.

 

A quiénes dedicaron la medalla

 

Al momento de dedicar la conquista, Violeta Figueroa, Cielo Bonetti y Agustina Bonetti coincidieron en reconocer a quienes acompañaron cotidianamente sus carreras deportivas y sostuvieron el esfuerzo necesario para llegar a representar al país.

 

“Yo se la dedico a mi familia, a mis amigos, a mi pareja y a toda la gente que nos apoyó en todos estos días”, expresó una de ellas. Otra agregó: “A mi familia, a toda la gente que está atrás siempre. Cuando uno hace un esfuerzo tan grande, siempre hay gente que te acompaña y que es tu sostén. No podría hacer nada si no estuvieran ellos”.

 

Finalmente, también hubo un reconocimiento para sus compañeras: “A mi familia, a mis amigas, amigos también y a mis compañeras de equipo, tanto de la selección como del club, y a toda la gente. Se siente el apoyo y la buena energía y nos ayudó también a lograr este objetivo”. Así, las representantes del sóftbol femenino argentino cerraron una experiencia que combinó el bronce, la posibilidad de competir como locales y el orgullo de volver a subir al podio con la camiseta nacional.

 

EL ONCE DEPORTIVO - JUEGOS SURAMERICANOS 2026 - SOFTBOL SEL. ARGENTINA
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