REDACCIÓN ELONCE
Vecinos denunciaron reiterados robos en barrio Hernandarias, particularmente en inmediaciones de calle Felipe Aldama, y reclamaron respuestas ante los ingresos a viviendas y patios registrados durante los últimos días. Uno de los damnificados contó a Elonce que durante el fin de semana le sustrajeron alrededor de 70 herramientas que utilizaba para trabajar y estimó las pérdidas en más de 10 millones de pesos, además de los daños ocasionados en su propiedad.
Los habitantes del sector señalaron que los episodios se habían repetido y aseguraron permanecer en alerta durante las noches. Pedro, uno de los vecinos, explicó que en su propiedad ya habían sustraído elementos del patio y que posteriormente intentaron ingresar a la vivienda.
“Estamos en un estado de nerviosismo. Cada uno tiene su caso particular. El mío no es tan alarmante todavía, pero ya me sustrajeron cosas del patio, saltan como si fuera su casa”, relató. Según agregó, durante el último intento “me forzaron la cerradura, me rompieron un vidrio, no pudieron ingresar porque aguantó todo”.
Le robaron las herramientas con las que trabajaba
Otro de los damnificados sufrió un robo entre la noche del sábado y madrugada del domingo. Según relató ante Elonce, los autores forzaron diferentes sectores de la propiedad hasta conseguir ingresar. “Forcejearon aberturas, reventaron el techo, la churrasquera y me sustrajeron básicamente mi trabajo, mi fuente principal de trabajo”, manifestó.
El hombre calculó que le llevaron alrededor de 70 herramientas. Entre ellas había elementos que todavía no habían sido utilizados y de los cuales conservaba las facturas de compra. “Hay unas 20 que publiqué y la gente está compartiendo. Están hasta con factura de compra porque se las llevaron sin uso”, señaló.
Estimó las pérdidas en más de $10 millones
Al dimensionar económicamente lo ocurrido, el damnificado comparó el valor de las herramientas sustraídas con el precio de un vehículo nuevo. “Te puedo decir que un auto cero kilómetro, fácil. Estamos hablando de herramientas que se llevaron nuevas, con papeles, con factura y todo, de arriba de 10 millones”, aseguró.
A esa cifra agregó materiales pertenecientes a clientes y elementos que había comprado para realizar refacciones en la vivienda. Por ese motivo, explicó que el robo no solamente representó una pérdida patrimonial, sino que también afectó directamente su actividad laboral.
“Hoy me encuentro sin trabajo”
El vecino explicó que otras personas también dependían de las tareas que realizaba y que, tras el robo, no pudieron continuar con los compromisos asumidos.
“No soy yo solo el que trabaja. Tengo gente que trabaja conmigo atrás, la cual hoy ya no pudo cumplir con los clientes”, indicó. Además, agradeció la comprensión de quienes habían contratado sus servicios y tenían materiales guardados en el lugar.
“Hoy me encuentro realmente sin trabajo”, resumió. Amigos y vecinos colaboraron posteriormente para reparar algunos de los daños provocados durante el ingreso.
Se llevaron hasta una fotografía de su hijo
Entre los objetos sustraídos hubo uno que llamó particularmente la atención del damnificado: un portarretrato con una fotografía de su hijo de dos años. “Es inentendible por qué hicieron eso”, expresó.
Según relató, posteriormente logró recuperar algunas bolsas que habían quedado abandonadas. Sin embargo, la imagen del niño no apareció entre esos elementos. “Tenía un montón de portarretratos y cosas mías. Inentendible porque no les sirve para nada”, señaló.
“Hace dos días que no puedo dormir”
Los vecinos explicaron que los episodios también habían generado cambios en su vida cotidiana. El propietario al que le sustrajeron las herramientas contó que permanecía atento a cualquier ruido durante la noche. “Hace dos días que no puedo dormir. Escucho cualquier ruido y me despierto”, relató a Elonce.
Además, aseguró que habían observado personas desplazándose por techos y patios. “No tienen ningún reparo en a la noche siguiente volver, andar por los techos, saltar, llevarse lo que tienen a mano”, afirmó.
Denuncian otros ingresos a viviendas de la cuadra
Una mujer relató que otros vecinos también habían sufrido intentos de robo. Según su testimonio, durante una de las noches un residente detectó a personas dentro de su propiedad y comenzó a gritar, lo que provocó que abandonaran algunos de los elementos que llevaban.
“Entran a tu casa sin ningún tipo de reparo, y con toda impunidad”, expresó. Los testimonios dieron cuenta de diferentes episodios ocurridos en la misma zona, aunque cada hecho quedó sujeto a las correspondientes denuncias e investigaciones.
Los habitantes relacionaron el incremento de los problemas con la apertura de una conexión entre barrio Hernandarias y Nueva Ciudad. Se trató de una apreciación de los vecinos entrevistados y no de una conclusión establecida por la investigación policial.
Reclamo por respuestas ante los hechos delictivos
Los entrevistados diferenciaron la actuación policial de las decisiones posteriores adoptadas en el ámbito judicial. Uno de ellos señaló que efectivos de la comisaría 14 habían intervenido ante las denuncias y sostuvo que los agentes conocían a algunas de las personas señaladas por los residentes.
El damnificado aseguró que uno de los presuntos involucrados había sido demorado previamente y posteriormente recuperó la libertad. También afirmó que existirían registros fílmicos vinculados con otros episodios. Esas manifestaciones correspondieron al relato del vecino y no fueron acompañadas en la entrevista por información oficial sobre la situación procesal de las personas mencionadas.
“Entiendo que la Policía hace todo lo que puede y que no es culpa de ellos”, expresó el hombre, quien reclamó medidas que permitieran evitar nuevos hechos de inseguridad.
Vecinos permanecen en alerta
Los residentes aseguraron que la preocupación aumentó ante la reiteración de ingresos a patios y propiedades. “Estamos todo el tiempo ahora alerta y no podemos vivir así”, expresó uno de los entrevistados.
El reclamo se concentró principalmente en la necesidad de recuperar seguridad dentro de las propias viviendas. “Ya perdemos la seguridad personal, de que si te ingresan a tu vivienda y más si vos estás, estamos en un estado muy indefenso”, manifestó Pedro.
Mientras continuaban las denuncias por los distintos episodios, los vecinos de la zona de Felipe Aldama permanecían atentos y reclamaban respuestas para evitar nuevos robos. Para uno de los damnificados, además, la prioridad era recuperar las herramientas sustraídas que constituían su principal fuente de trabajo.