REDACCIÓN ELONCE
River se recuperó ante Aldosivi al imponerse por 3-1 en el estadio Monumental, en el marco del Torneo Apertura, en un encuentro que le permitió dejar atrás la derrota en el Superclásico, aunque evidenció nuevamente dificultades en el funcionamiento colectivo.
El equipo dirigido por Eduardo Coudet volvió a sumar de a tres en Núñez en una noche marcada por la presión del resultado y la necesidad de reacción. La victoria llegó con esfuerzo y también con polémica, en un duelo que se mantuvo abierto hasta los minutos finales.
El conjunto local abrió el marcador a través de Giuliano Galoppo, en una jugada que generó discusiones por una infracción previa no sancionada. El VAR, a cargo de Nicolás Lamolina, no intervino para revisar la acción, lo que generó cuestionamientos desde el lado visitante.
Un primer tiempo con dominio y pocas certezas
River asumió el protagonismo desde el inicio y dominó la posesión de la pelota, aunque sin lograr traducir ese control en situaciones claras de peligro. El equipo mostró dificultades en la generación de juego y en la conexión entre sus líneas.
La apertura del marcador llegó tras una de las pocas jugadas colectivas bien elaboradas del primer tiempo. Luego de una secuencia de pases y un centro de Gonzalo Montiel, Facundo Colidio remató, el arquero Jorge Carranza dio rebote y Galoppo apareció para empujar la pelota al gol.
El mediocampista, ex Banfield, aportó presencia en el área rival y se convirtió en una de las pocas variantes ofensivas efectivas en un equipo que volvió a carecer de fluidez en el juego.
El empate que encendió el clima en el Monumental
En el complemento, Aldosivi salió con otra actitud y logró aprovechar la falta de reacción de River. El equipo dirigido por Walter Damonte, que se había plantado con un esquema defensivo, encontró el empate a través de Tomás Fernández.
La jugada se inició con un centro de Fernando Román que encontró sin marca al delantero, quien definió dentro del área para establecer el 1-1. El gol generó un cambio en el clima del estadio, donde los hinchas pasaron del aliento al reclamo.
El cántico “Movete, River, movete” comenzó a bajar desde las tribunas en señal de disconformidad con el rendimiento del equipo, que no lograba imponer condiciones pese a la diferencia de jerarquía.
Reacción, alivio y un cierre con sufrimiento
Tras el empate, River reaccionó y volvió a ponerse en ventaja con un gol de Facundo Colidio, luego de una jugada iniciada por Marcos Acuña, quien fue uno de los jugadores más activos en ataque.
El lateral se proyectó y asistió a Aníbal Moreno, que envió un centro rastrero para que el delantero definiera y devolviera la tranquilidad parcial al equipo de Núñez.
Sin embargo, el cierre del partido volvió a mostrar fragilidades. Aldosivi estuvo cerca de igualar nuevamente cuando Román estrelló un remate en el travesaño, lo que generó tensión en los minutos finales.
Un triunfo necesario antes del desafío internacional
En tiempo de descuento, River logró sentenciar el resultado con un gol de Kendry Páez, tras una asistencia de Freitas en una contra. El 3-1 definitivo fue celebrado como un desahogo por los hinchas, que acompañaron durante todo el encuentro.
El triunfo le permitió al equipo dejar atrás el golpe sufrido ante Boca y recuperar confianza de cara al próximo compromiso por la Copa Sudamericana ante Bragantino en Brasil, publicó Clarín.
A pesar de la victoria, el rendimiento volvió a dejar interrogantes. River se mantiene en los primeros puestos de su zona, pero la falta de juego continúa siendo una preocupación en un equipo que deberá mejorar para afrontar desafíos de mayor exigencia.