REDACCIÓN ELONCE
Rescatar animales de la calle en la ciudad de Paraná se ha convertido en una tarea compleja que combina compromiso, amor y una fuerte presión económica. Así lo expresó Magalí Taphanel, integrante del grupo proteccionista Kahu Dogs, durante una entrevista televisiva en la que detalló los desafíos diarios que enfrentan quienes trabajan sin fines de lucro para asistir a perros y gatos abandonados.
Desde hace casi tres años, Kahu Dogs se dedica a rescatar animales en situación de calle, una problemática que, lejos de disminuir, se profundiza por la falta de políticas públicas sostenidas. “Lamentablemente faltan muchas cosas en la ciudad de Paraná. Falta conciencia, falta empatía, tan falta gente que se involucre, faltan tránsitos, faltan castraciones por parte del municipio”, sostuvo Taphanel al describir el escenario actual.
La entrevistada remarcó que la labor se sostiene únicamente por el compromiso personal del grupo y el amor por los animales. “Esto que es sin fines de lucro, que es el amor que las moviliza y los moviliza”, expresó, dejando en claro que no existe ningún beneficio económico detrás del trabajo que realizan.
El vínculo emocional que impulsa a rescatar animales
Más allá de los números, rescatar animales implica una carga emocional permanente que muchas veces no es comprendida socialmente. Taphanel lo explicó con crudeza al relatar situaciones cotidianas que enfrentan las proteccionistas. “Sí, la verdad que en redes y en la calle se ven muchas cosas horribles y nosotras tenemos un amor inmenso que hay gente que por ahí no entiende y dice, ‘Pero tanto te vas a morir por un animal'".
En ese sentido, sostuvo que la empatía hacia los animales es una reacción casi instintiva. “Yo veo un animal y una persona y primero saludo al animal y después a la persona. No es de mala, no es que la persona no se merezca el saludo, pero es es un amor innato, o sea, que que nos nace y nos supera”, afirmó.
Actualmente, el grupo debió frenar nuevos rescates debido a la falta de hogares de tránsito. Esta situación los obliga a pagar guarderías privadas, cuyo costo supera los 50 mil pesos mensuales por animal, sin contar otros gastos básicos como alimentación y atención veterinaria.
Gastos veterinarios y casos que reflejan la crudeza del abandono
Los costos asociados a rescatar animales incluyen consultas veterinarias, desparasitaciones, vacunas, castraciones y tratamientos específicos. Según explicó Taphanel, una consulta inicial puede costar entre 20 y 35 mil pesos, mientras que las castraciones de perros pueden alcanzar los 150 mil pesos, dependiendo del tamaño.
Uno de los casos más conmovedores es el de Tyson, un perro rescatado tras un episodio de extrema violencia. “Después también tenemos a Tyson, que es el perrito que encontramos quemado en la base aérea, lo quemaron con agua hirviendo”, relató. A raíz de ese hecho, el animal desarrolló miedo a la calle y requiere adiestramiento especializado.
Reclamos al municipio y pedido de ayuda a la comunidad
Desde Kahu Dogs también señalaron falencias en el sistema de castraciones gratuitas. “La realidad es que se está castrando un cupo menor al que se promete”, afirmó Taphanel, y remarcó que la falta de insumos y de continuidad en los operativos agrava el problema del abandono animal.
“La salud animal es salud pública”, sostuvo, al tiempo que reclamó mayor compromiso del Estado municipal. “Lo hacemos desde el corazón y desde la lucha diaria y necesitamos que el municipio nos dé una mano”, enfatizó.
Finalmente, convocaron a la comunidad a colaborar para poder seguir rescatando animales. Las personas interesadas pueden donar al alias rescatados.parana, adoptar animales en tránsito o participar de acciones solidarias como la venta de empanadas organizada por el grupo proteccionista.