Sociedad Salud

Refuerzan monitoreo y prevención de la leishmaniasis visceral en zonas de mayor riesgo

El programa provincial de Zoonosis y Vectores intensifica las tareas de monitoreo y seguimiento del insecto transmisor de la leishmaniasis visceral en el norte entrerriano, con foco en tres localidades clave.

7 de Febrero de 2026
La enfermedad se transmite a través de pequeños insectos voladores llamados flebótomos.

REDACCIÓN ELONCE

Desde principios de año, el programa provincial de Zoonosis y Vectores, dependiente del Ministerio de Salud de Entre Ríos, ha intensificado el monitoreo y seguimiento de los flebótomos transmisores de la leishmaniasis visceral en varias localidades del norte provincial. Las tareas se están desarrollando en coordinación con municipios y hospitales públicos de Chajarí, San Jaime de la Frontera y Federación. Este trabajo conjunto se enmarca en la lucha contra una enfermedad grave que afecta tanto a personas como a perros.

 

La leishmaniasis visceral es una enfermedad parasitaria transmitida por la picadura de flebótomos, insectos diminutos de entre 2 y 4 milímetros. Estos insectos se infectan al picar a perros infectados con el parásito, que luego pueden transmitirlo a otros animales o personas en su siguiente picadura. Según explicó el responsable del programa, Jerónimo Garcilazo Amatti, “este trabajo se realiza de manera ininterrumpida desde 2016”.

En el marco de estas tareas, el equipo técnico del programa viajó a las tres localidades mencionadas para colocar mini trampas de luz durante tres noches consecutivas, con el objetivo de capturar a los vectores. Además, se extrajo sangre de los caninos de la zona para analizar su estado de salud y detectar posibles infecciones. Los resultados obtenidos serán analizados por Zoonosis y Vectores, así como por el Centro Nacional de Diagnóstico e Investigación en Endemoepidemias (Cendie) ANLIS Malbrán.

 

Monitoreo constante en zonas de alto riesgo

El norte entrerriano constituye una de las áreas de mayor riesgo sanitario en cuanto a la leishmaniasis visceral. La región presenta una combinación de factores que favorecen la circulación de la enfermedad, como una alta positividad en la población canina y en las trampas colocadas, además de las temperaturas elevadas y la deforestación, que son propicias para el desarrollo del vector. Esto convierte a esta zona en un foco de preocupación y una prioridad en las tareas de monitoreo sanitario.

 

A raíz de los antecedentes registrados en 2009 en Monte Caseros, Corrientes, donde se comprobó la expansión del vector hacia el sur, se comenzó a advertir sobre la vulnerabilidad de Entre Ríos frente a la leishmaniasis visceral. En este sentido, la provincia lleva a cabo un monitoreo sistemático en distintas localidades del norte para detectar a tiempo la presencia del insecto transmisor y prevenir brotes de la enfermedad.

 

Capacitación y fortalecimiento continuo del sistema de salud

Garcilazo Amatti también destacó la importancia del proceso continuo de capacitación y fortalecimiento técnico que sostiene la provincia desde hace más de una década. Esto ha permitido llevar a cabo análisis y monitoreos de manera sistemática, y contar con un equipo consolidado que trabaja de forma permanente en la vigilancia de la leishmaniasis visceral.

 

“La información generada muestra el escenario epidemiológico local para que se puedan tomar las medidas de prevención necesarias. Dicha información es puesta a disposición de los municipios, con el objetivo de que puedan adoptar oportunamente las medidas preventivas y de control necesarias”, señaló Amatti, y agregó que este trabajo pone a Entre Ríos en una posición de anticipación y abordaje integral frente a la enfermedad.

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