La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) confirmó que más de 220.000 monotributistas fueron notificados con una recategorización de oficio durante el último proceso semestral de revisión del régimen simplificado. Del total, alrededor de 24.000 contribuyentes rechazaron la medida y solicitaron su revisión, por lo que esos expedientes quedaron en suspenso hasta que finalice una nueva fiscalización.
La recategorización automática forma parte de los controles periódicos que realiza el organismo cuando detecta diferencias entre la información declarada por el contribuyente y los datos registrados en sus sistemas.
En la notificación enviada al domicilio fiscal electrónico, ARCA informa la nueva categoría asignada y, en caso de corresponder una escala superior, el monotributista debe abonar la diferencia entre el importe mensual de la nueva categoría y el monto que ya venía pagando.
La polémica por las recategorizaciones
El proceso generó cuestionamientos por parte de numerosos contribuyentes, quienes aseguraron que el sistema habría considerado movimientos bancarios personales para determinar la nueva categoría.
Frente a esas críticas, el Gobierno aclaró que la recategorización no se basó en transferencias personales, sino en operaciones comerciales.
Según explicó la Oficina de Respuesta Oficial, el organismo analiza cobros realizados mediante tarjetas de crédito, débito y códigos QR, información que figura expresamente en las notificaciones enviadas a los contribuyentes.
Qué ocurre con quienes presentaron un reclamo
Ante la cantidad de cuestionamientos, ARCA habilitó una opción para manifestar la disconformidad con la recategorización automática. El trámite pudo realizarse hasta el 16 de marzo.
Los aproximadamente 24.000 monotributistas que presentaron un descargo o apelación quedaron excluidos temporalmente del procedimiento automático mientras el organismo analiza cada caso.
El tributarista César Litvin, CEO de Lisicki, Litvin & Abelovich, explicó que la normativa permite al contribuyente demostrar que determinados ingresos registrados en sus cuentas no corresponden a actividad gravada.
Entre los ejemplos mencionó las transferencias entre cuentas propias, préstamos, acreditaciones ajenas a la actividad económica u otros movimientos que no constituyen ingresos alcanzados por el Monotributo.
No obstante, advirtió que cualquier acreditación bancaria puede generar una presunción de ingresos comerciales si no existe una justificación adecuada.
Cómo funciona la recategorización del Monotributo
La recategorización es un trámite obligatorio que se realiza dos veces por año, con vencimientos hasta el 5 de febrero y el 5 de agosto.
Para determinar la categoría correspondiente, ARCA toma en cuenta la actividad desarrollada durante los 12 meses anteriores y analiza cuatro parámetros principales:
-Ingresos brutos acumulados.
-Consumo de energía eléctrica.
-Alquileres devengados, cuando corresponda.
-Superficie afectada a la actividad.
Para la recategorización de agosto de 2026, el organismo evalúa la información comprendida entre julio de 2025 y junio de 2026.
Si alguno de esos parámetros supera o queda por debajo de los límites establecidos para la categoría vigente, el contribuyente debe modificar su escala dentro del régimen simplificado.