Sociedad Evolución favorable tras una intervención crucial

Primeras palabras del joven entrerriano trasplantado de corazón: “Gracias por estar y no dejarme nunca”

Las primeras palabras del joven trasplantado de corazón estuvieron dirigidas a su padre, Javier Galarraga, quien contó a Elonce que Julio evoluciona favorablemente tras la cirugía realizada en Rosario. “Lo vemos reírse, llorar de alegría y ya comer”, expresó.

4 de Agosto de 2026
Primeras palabras del joven trasplantado de corazón. (Elonce).

REDACCIÓN ELONCE

Las primeras palabras del joven trasplantado de corazón, Julio Galarraga, estuvieron dirigidas a su padre después de atravesar la intervención que su familia había esperado con enorme expectativa. “Gracias, papi, por estar de momento cero conmigo, no dejarme nunca”, le dijo el entrerriano de 24 años a Javier Galarraga cuando pudo hablar tras recibir un nuevo corazón en Rosario. Así lo relató su padre al dialogar con Elonce.

La frase condensó semanas de incertidumbre, traslados, espera y acompañamiento familiar. Julio había permanecido en lista de espera hasta que el viernes llegó la noticia que podía cambiar su historia: había un donante. A la mañana siguiente ingresó al quirófano y, algunas horas después, los médicos comunicaron a sus familiares que el procedimiento había resultado exitoso.

 

“La noticia la tuvimos el viernes a la tarde, que había llegado el trasplante, el donante, y el sábado a las 8:30 de la mañana entró a quirófano”, relató Javier a Elonce. Cerca de las 13:38, la familia recibió el llamado que esperaba. “Nos dijeron que nos acercáramos. Fuimos y nos dieron la mejor noticia: que Julio había sido operado con mucho éxito”, recordó.

 

“Es impresionante cómo va evolucionando”

 

Superada la cirugía, comenzó una etapa diferente y todavía delicada. Julio debía atravesar los primeros días posteriores al trasplante bajo una estricta supervisión médica. Sin embargo, según contó su padre, los avances comenzaron a observarse rápidamente. “Al día de hoy va a pasos agigantados. Es impresionante cómo él va evolucionando”, afirmó.

 

La recuperación permitió escenas que, pocos días antes, parecían lejanas para la familia. Julio volvió a hablar, comenzó a alimentarse y los profesionales empezaron a movilizarlo. “Él tiene una alegría impresionante. Nosotros estamos, ¿te imaginás la alegría que tenemos? Verlo reírse, verlo llorar de alegría, verlo ya comer”, describió Javier.

 

El padre agregó que los médicos tenían previsto continuar paulatinamente con la rehabilitación física. “Ya se lo hacen sentar. Hoy lo iban a hacer sentar en una silla, después lo iban a hacer caminar porque ya es necesario, porque va muy adelantado. Es algo impresionante”, expresó sobre la evolución de su hijo.

 

Las palabras que Javier no olvidará

 

En medio de los controles médicos y la expectativa por cada pequeño avance, hubo un instante que Javier conservó especialmente. Ocurrió cuando Julio pudo comunicarse plenamente después de la intervención. Su padre recordó que el joven agradeció primero a quienes estuvieron involucrados en el proceso que hizo posible el trasplante.

 

“Él habla y todo. Agradece a los doctores, agradece a todos los médicos, agradece a toda la gente que lo ha ayudado”, contó a Elonce. Sin embargo, hubo una frase dirigida especialmente hacia él (su padre). Al ser consultado sobre las primeras palabras de su hijo, Javier respondió inmediatamente y muy emocionado: “¿Cómo me voy a olvidar?”.

 

Entonces reprodujo el mensaje que recibió: “Gracias, papi, por estar desde el momento cero conmigo y no dejarme nunca”. La frase tuvo un significado particular después del camino que la familia atravesó juntos, desde la necesidad de encontrar un nuevo corazón hasta los cambios que la familia debió afrontar para acompañar al joven durante la espera.

 

Una espera que terminó en pocas semanas

 

El trasplante llegó antes de lo que la familia imaginaba cuando se instaló en Rosario para permanecer cerca del centro médico. Javier destacó que transcurrieron alrededor de tres semanas hasta que apareció el órgano que Julio necesitaba. “Fue algo tan ligero, porque cuando llegamos a Rosario y en tres semanas, él fue trasplantado, en buena hora”, señaló a Elonce.

 

El sábado, Julio ingresó al quirófano a las 8:30. La intervención se prolongó durante aproximadamente cinco horas y, cerca de las 13:38, sus familiares fueron convocados por el equipo médico. Era el momento de conocer el resultado de una cirugía de enorme complejidad.

 

La confirmación de que el procedimiento había resultado exitoso modificó por completo el ánimo familiar. “¿Sabés cómo estamos nosotros todos? Hoy te juro que lloramos, pero de alegría”, resumió Javier en su emocionante charla con Elonce. A esa emoción sumó el agradecimiento hacia quienes colaboraron durante las semanas previas: “No tengo palabras para agradecerles a todos. Es impresionante lo agradecido que estoy con toda la gente”.

El sanatorio donde se recupera Julio.

 

El nuevo corazón y una recuperación paso a paso

 

Aunque los primeros indicadores fueron alentadores, la familia mantuvo presente que el trasplante marcó el comienzo de otra etapa. Los médicos explicaron que el proceso debía avanzar paulatinamente y que los próximos días serían fundamentales para observar la respuesta del organismo.

 

“Como ellos me dicen, todo va paso a paso, día a día, hora a hora. Tiene que rehabilitarse bien, tiene que pasar por muchos procesos, pero él lo está haciendo a pasos agigantados”, explicó Javier. Según relató, los profesionales también manifestaron su sorpresa por la velocidad de algunos avances iniciales.

 

El padre fue prudente al describir lo que todavía quedaba por delante. “Tiene que recuperarse, tiene que cicatrizar, tiene que esperar que todo evolucione bien, pero no nos tenemos que olvidar de que es un corazón que tiene que adaptarse a su cuerpo”, remarcó. La adaptación del órgano, los controles médicos y la rehabilitación conformarán así las próximas etapas del tratamiento.

 

Cuándo podría salir del sanatorio

 

Julio permanecía internado en el Sanatorio Parque, en pleno centro de Rosario, mientras sus familiares se alojaban a pocas cuadras para acompañarlo. Javier explicó que cuentan con un hotel cercano, lo que les permitió permanecer junto al joven durante los días posteriores a la cirugía.

 

Respecto de una posible salida del centro asistencial, señaló que todavía no había una fecha definitiva. “Hoy me dijo la doctora que capaz que es lunes, martes o miércoles; no saben bien todavía. Puede ser en el trayecto de la semana que viene o la otra que me lo van a dar para traerlo acá, donde estamos parando nosotros”, comentó.

 

Una vez que Julio pueda abandonar el sanatorio, todavía deberá permanecer cerca del equipo que realizó el trasplante. “De ahí tenemos de 20 a 25 días más”, indicó Javier. La planificación familiar contempla luego continuar otra parte de la recuperación en el hospital de la Baxada, aunque los tiempos dependerán exclusivamente de la evolución clínica.

 

La solidaridad que acompañó la historia

 

La espera por el corazón no fue transitada solamente por Julio y su familia. La historia se había conocido públicamente mientras el joven necesitaba permanecer en condiciones de recibir el trasplante, y distintas personas colaboraron para acompañar los gastos y las necesidades derivadas de ese proceso.

 

Javier recordó ese apoyo en reiteradas oportunidades durante la entrevista con Elonce. La emoción por la recuperación de su hijo apareció constantemente ligada al reconocimiento hacia quienes ayudaron, incluso sin conocer personalmente a la familia. “No tengo palabras. Es impresionante lo agradecido que estoy con toda la gente”, reiteró.

 

La colaboración resultó especialmente significativa durante los traslados y la permanencia fuera de su hogar. Ahora, con el trasplante concretado, Javier aseguró que la familia comenzaba a dimensionar todo lo ocurrido: la llegada a Rosario, la espera, el aviso del donante, las horas de quirófano y, finalmente, la posibilidad de volver a escuchar a Julio.

Evoluciona de forma favorable el joven entrerriano trasplantado de corazón

 

“Les mando un gran abrazo con el corazón”

 

Antes de finalizar la comunicación, Javier dejó un mensaje especialmente dirigido a los entrerrianos que acompañaron la historia desde el comienzo. Su agradecimiento se extendió tanto a quienes colaboraron directamente como a quienes enviaron mensajes y siguieron la evolución de Julio.

 

“Toda esa gente que no conozco, toda esa gente que me ayudó del momento cero, la verdad, me encantaría conocerla. Sé que es imposible”, expresó. Y completó: “Les mando con el corazón un gran abrazo y les doy las gracias, porque sin ellos, no hubiera podido llegar hasta donde llegué hoy con Julio”.

 

Mientras la familia esperaba los próximos partes médicos, la escena más significativa de estos primeros días posteriores al trasplante ya había ocurrido. Julio estaba despierto, hablaba, comía, comenzaba a movilizarse y podía expresar su agradecimiento.

Para Javier, después de semanas concentrado en conseguir que su hijo llegara a ese momento, aquellas primeras palabras fueron suficientes para resumir el camino recorrido: “Gracias, papi, por estar de momento cero conmigo, no dejarme nunca”.

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