REDACCIÓN ELONCE
Vecinos del barrio Lourdes, en Paraná, viven momentos de alarma ante un nuevo desbarrancamiento que amenaza con destruir varias viviendas, tras la intensa lluvia registrada en la ciudad esta tarde.
El problema se concentra sobre la calle 25 de junio al final, donde el agua proveniente del centro de la ciudad genera erosión constante y ha dejado zonas al borde del colapso. Según los vecinos, la situación recuerda a episodios previos, como la tragedia que dejó dos víctimas fatales el mes pasado y hechos registrados en 2015.
“Hubo una gran catarata que viene de allá arriba, baja e inunda a todos los vecinos, igual que a mis parientes. Tenemos casas a un metro del borde de la barranca y si sigue lloviendo podrían derrumbarse”, aseguró Diego, detallando el riesgo que enfrentan alrededor de 40 viviendas construidas sobre la zona afectada.
Vecinos exigen soluciones concretas
Los moradores reclaman al Municipio que envíe responsables para brindar soluciones definitivas y no solo parches temporales. “Somos todos propietarios y familias trabajadoras. Queremos que la Municipalidad se haga cargo”, señaló Ricardo Rodríguez, el presidente de la vecinal Lourdes.
El problema se agrava por el mal funcionamiento de la alcantarilla, que se tapa fácilmente debido a rompeolas mal diseñados, provocando rebalses e inundaciones. “Nos vamos a terminar desbarrancando todos. Tenemos perder lo poco que tenemos. Nadie se quiere ir ni tiene otro lugar”, indicó un vecino.
Los vecinos también alertan sobre los riesgos para los niños, ya que los huecos que se forman y la erosión representan un peligro directo para su seguridad. “Es un peligro para las criaturas”, señalaron.
Colaboración vecinal y llamado a la acción
La comunidad asegura que está dispuesta a colaborar en limpieza y mantenimiento de desagües para prevenir nuevas tragedias. “Podemos ayudar en el limpiado de la alcantarilla, solo queremos vivir mejor y seguros, sin tener que llamar constantemente a Defensa Civil o al Municipio. Ojalá alguien nos dé una solución”, expresaron.
Ante la situación, los vecinos advierten que continuarán insistiendo hasta que se implementen soluciones efectivas, evitando que el agua y la erosión provoquen daños mayores o nuevas tragedias en la zona.
El llamado final es claro: soluciones concretas, responsables presentes y prevención para proteger a las familias del barrio Lourdes y sus viviendas en riesgo.
Situación crítica en barrio Libertad
La tormenta también afectó a los barrios El Pozo y Libertad, donde las familias viven a la vera del arroyo Antoñico. Jair, uno de los vecinos, explicó que 12 familias fueron directamente afectadas por la corriente de agua: “Hace un mes que no hemos recuperado las cosas del temporal anterior y ahora con esto volvió a pasar. Hoy el agua llegó hasta la altura de la rodilla, pero el mes pasado llegaba a un metro setenta”.
El problema se concentra en tramos sin entubamiento del arroyo entre las calles Perete y Ituzaingó, lo que hace que el agua rebalse con rapidez durante lluvias intensas. “No hay desagote, las bocas de tormenta no dan abasto y la limpieza tampoco ayuda. El caudal es grande y los chicos están concientizados de no acercarse al agua, pero el riesgo sigue siendo alto”, relató el vecino.
La falta de infraestructura adecuada, como alcantarillado, cunetas y bocas de tormenta, sumada al rápido crecimiento del agua durante las lluvias, mantiene a los barrios en alerta.