La comparación entre plazo fijo y plazo fijo UVA volvió a ganar relevancia para quienes buscan obtener un rendimiento por sus pesos. Con tasas bancarias que rondan el 20% anual y una inflación que todavía condiciona el poder adquisitivo, cada alternativa presenta ventajas diferentes.
La principal diferencia está en cómo se determina el rendimiento. El plazo fijo tradicional paga una tasa conocida desde el inicio, mientras que el UVA actualiza el capital siguiendo la evolución de la Unidad de Valor Adquisitivo, vinculada al Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).
También cambia el horizonte de inversión. En el tradicional, el plazo mínimo es de 30 días. Para obtener el rendimiento completo de un plazo fijo UVA, en cambio, el dinero debe permanecer depositado durante al menos 90 días.
Cuánto paga un plazo fijo tradicional
El plazo fijo tradicional permite depositar una cantidad determinada de pesos y conocer desde el inicio cuánto se cobrará al vencimiento. Las tasas varían de acuerdo con cada entidad financiera.
Para colocaciones online a 30 días, por ejemplo, Banco Nación informa una TNA del 19,25%, mientras que Banco Provincia ofrece 21% para clientes y 22% para no clientes. En otras entidades financieras, las tasas pueden alcanzar el 23% o 24%.
Una TNA cercana al 20% no significa obtener un 20% en apenas un mes. El rendimiento correspondiente a 30 días es solo una fracción de esa tasa anual, por lo que resulta fundamental comparar cuánto paga efectivamente cada banco al vencimiento.
Cómo funciona el plazo fijo UVA
El plazo fijo UVA tiene otra lógica. Al realizar el depósito, el capital se convierte en UVAs y, cuando finaliza la inversión, esas unidades vuelven a transformarse en pesos de acuerdo con su valor actualizado.
La UVA sigue al CER, indicador relacionado con la evolución de los precios. De esta manera, el instrumento busca preservar el ahorro frente a la inflación. El valor de la UVA tomado como referencia actualmente es de $2.146,90.
También existen depósitos UVA precancelables, que permiten retirar el dinero desde los 30 días. Sin embargo, utilizar esa opción implica perder el ajuste completo por UVA y recibir la tasa establecida para la precancelación.
¿Cuál conviene según el plazo?
La respuesta depende principalmente de cuándo se necesitará nuevamente el dinero. Para quien busca invertir durante solamente 30 días y mantener mayor disponibilidad, el plazo fijo tradicional ofrece más flexibilidad.
Además, el vencimiento mensual permite evaluar nuevamente las tasas y decidir si conviene renovar, cambiar de banco o utilizar el capital para otra alternativa.
El UVA puede resultar más adecuado para quien esté dispuesto a inmovilizar sus pesos durante al menos tres meses y priorice una inversión cuyo capital acompañe la evolución de la inflación.
Inflación y tasas, las variables clave
El último IPC informado fue del 1,7% mensual en agosto, mientras que las expectativas relevadas por el Banco Central ubicaron la inflación esperada para los siguientes 12 meses en torno al 21,1%.
Si la inflación termina ubicándose por encima del rendimiento efectivo de los depósitos tradicionales, el mecanismo UVA brinda mayor protección frente a la pérdida de poder adquisitivo. Si las tasas suben o la inflación desacelera, la comparación puede modificarse, publicó Ámbito.
Por eso, no existe una alternativa universalmente más conveniente. Para plazos cortos y necesidad de liquidez, el tradicional brinda mayor disponibilidad; para horizontes de 90 días o más y con el objetivo de acompañar la inflación, el UVA ofrece una cobertura directamente vinculada con la evolución de los precios.