Los titulares de Pensiones No Contributivas (PNC) se preparan para recibir sus pagos en abril 2026 con un nuevo esquema de actualización que combina el haber base con un bono extraordinario. Anses aplica este ajuste mensual según la inflación, siguiendo la fórmula establecida en el Decreto 274/2024.
El mecanismo toma como referencia el índice de precios del Indec de dos meses atrás, impactando directamente en el ingreso que perciben los beneficiarios. De esta manera, las pensiones por invalidez y vejez alcanzarán un haber de $304.723,93, al que se suma el bono de $70.000, dando un total de $374.723,93.
En el caso de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), el monto también se actualiza, alcanzando un ingreso total de $355.820,63 con bono, si este se mantiene. Las PNC conservan el esquema proporcional respecto del haber mínimo, asegurando equidad entre los distintos beneficiarios.
Composición del pago y refuerzo extraordinario
El refuerzo extraordinario continúa siendo clave en el ingreso total. Se abona completo a quienes perciben los haberes más bajos y se reduce progresivamente para quienes superan ese nivel, manteniendo el objetivo de proteger el poder adquisitivo de los beneficiarios.
De esta manera, el pago de las PNC se compone de dos partes: el haber actualizado por movilidad y el bono que define el Gobierno cada mes. Esta combinación asegura que los titulares reciban un ingreso ajustado a la inflación y con refuerzo adicional.
Anses destaca que el ajuste por inflación garantiza que los haberes no pierdan valor frente al aumento de precios, ofreciendo un respaldo económico constante a las personas que dependen de estas pensiones.
Montos y claves del pago en abril 2026
En abril 2026, los principales valores de las PNC serán: haber PNC de $304.723,93, bono de $70.000 y total a cobrar de $374.723,93. La actualización se realiza según la inflación medida por el Indec y establecida por el Decreto 274/2024, mientras que el bono refuerza los ingresos más bajos, según indicó TN.
Este esquema busca mantener la sustentabilidad económica de los beneficiarios y garantizar que las pensiones cumplan con su objetivo social, asegurando que los titulares puedan cubrir sus necesidades básicas sin perder poder adquisitivo ante la inflación.