El papa León XIV volvió a pronunciarse sobre la situación internacional y lanzó un fuerte llamado a favor de una “cultura de paz” frente al avance de distintos conflictos armados en el mundo. El mensaje fue difundido este jueves durante el regreso a Roma tras una gira pastoral por África.
En diálogo con periodistas a bordo del avión papal, el papa León XIV cuestionó la lógica de recurrir a la violencia como primera respuesta ante escenarios de tensión entre países. Además, expresó preocupación por las consecuencias humanitarias que dejan las guerras sobre millones de personas.
“Muchas veces, cuando evaluamos ciertas situaciones, la respuesta inmediata es que debemos intervenir con violencia, con la guerra, atacando”, afirmó el pontífice.
El pedido de abandonar la violencia
Durante la conversación, también sostuvo que los conflictos bélicos provocan un alto costo en vidas inocentes. “Por lo que hemos visto, han muerto muchas personas inocentes”, señaló.
En esa línea, el papa León XIV remarcó su rol espiritual al momento de fijar posición sobre la coyuntura global. “Como pastor, no puedo estar a favor de la guerra”, expresó.
Luego agregó: “Quisiera animar a todos a encontrar respuestas que surjan de una cultura de paz y no de odio y división”.
La preocupación por Medio Oriente
El líder de la Iglesia Católica también hizo referencia a la situación en Medio Oriente y advirtió por las secuelas económicas y sociales derivadas de las hostilidades en la región.
Según indicó, los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán generaron una “situación caótica para la economía mundial”, además de profundizar el sufrimiento de civiles ajenos a las decisiones políticas o militares.
El papa León XIV reveló además un gesto personal que lo marcó: lleva consigo la imagen de un niño musulmán libanés que lo recibió durante una visita oficial y que posteriormente murió en medio del conflicto.
Finalmente, el papa León XIV sostuvo que cualquier decisión estatal que vulnere de manera injusta la vida de las personas debe ser condenada, y renovó su llamado al diálogo como camino para resolver diferencias internacionales.