REDACCIÓN ELONCE
A 11 años de la primera movilización que marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia de género en Argentina, organizaciones feministas, sindicales y sociales se movilizaron en Paraná en el marco de una nueva jornada de Ni Una Menos.
La convocatoria fue realizada por la Asamblea Participativa de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans y No Binaries, junto a organizaciones que integran la Multisectorial en Defensa de la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Entre Ríos.
La concentración comenzó a las 15 en Plaza 1º de Mayo y desde allí, se marchó hacia Casa de Gobierno, donde se expresó el rechazo al proyecto de reforma previsional impulsado por el Ejecutivo provincial y se renovarán los reclamos históricos contra la violencia de género.
Desde la organización señalaron que la jornada busca visibilizar tanto las demandas vinculadas a los derechos de las mujeres y diversidades como el rechazo a medidas que consideran perjudiciales para trabajadores y jubilados entrerrianos.
“A 11 años del primer Ni Una Menos, tenemos que seguir marchando”
Durante la movilización, la dirigente feminista Nadia Burgos destacó la masividad de la convocatoria y vinculó la marcha con los recientes casos que conmocionaron a la provincia y al país.
“Una vez más, como hace 11 años, este 3J nos encuentra en una movilización que vuelve a ser multitudinaria, no solamente por la situación de las últimas semanas con el feminicidio de Agostina, de Dulce, de Noelia, de la violación en grupo de una joven de 19 años en Feliciano, del travesticidio de Cecilia en la ciudad de Gualeguay, sino también porque de manera sistemática se sigue reproduciendo una situación de desigualdad y de violencia estructural sobre las mujeres y las disidencias”.
Además, remarcó que los reclamos continúan vigentes más de una década después de la primera convocatoria: “Lamentablemente, a 11 años del primer Ni Una Menos, tenemos que seguir marchando. Quisiéramos no tener que hacerlo porque para nosotras justicia es ni una muerta más por violencia patriarcal”.
Reclamos por derechos, políticas públicas y justicia
Por su parte, Sofía Cáceres Sforza consideró que la magnitud de la marcha estaba prevista debido al contexto actual. “Creo que un poco ya previendo que iba a ser una marcha muy importante y multitudinaria, no solo por las reivindicaciones históricas del 3J, sino también por el contexto que hoy nos atraviesa, con un femicidio cada 33 horas, con el femicidio de Córdoba y con todas las irregularidades y las actitudes que estamos viendo de parte de la Justicia y el Estado”.
La referente también cuestionó iniciativas que, según sostuvo, afectan especialmente a mujeres y diversidades. “Este discurso de la igualdad ante la ley, en realidad lo único que hace es desconocer la carga histórica que tenemos las identidades feminizadas respecto de las tareas de cuidado y además cómo se está demostrando hoy un sistema que nos oprime, que nos violenta y que no hace nada cuando desaparecemos”.
Asimismo, valoró la participación social en la jornada. “Contenta de que seamos tantas en las calles, no solo de acá, sino de todo el país”.
Educación sexual y prevención de las violencias
Las organizaciones también reclamaron la implementación efectiva de la Educación Sexual Integral (ESI) y denunciaron el desmantelamiento de políticas públicas destinadas a prevenir la violencia de género.
“Algo que hemos logrado con la marea y con la ola feminista en Argentina es tomar conciencia de que el feminismo no es algo solamente de las mujeres y de las disidencias, sino también cómo nos atraviesa en las escuelas. Acá estamos reclamando la implementación real de la ESI, como en todo el país”, expresó Cáceres Sforza.
La actividad culmina frente a Casa de Gobierno, donde se realiza una chocolatada popular, la lectura del documento consensuado por las organizaciones convocantes y una asamblea abierta. Allí vuelve a escucharse una de las consignas centrales de la jornada: “Lucha contra la violencia de género. Hace años salimos a la calle porque todavía no ha quedado bien en claro que exigimos que paren de matarnos y políticas públicas de prevención y erradicación de las violencias. Eso es lo que estamos exigiendo hoy”.
Testimonios de mujeres en la marcha
Una joven que dialogó con Elonce y llevaba un cartel en el que se leía: `Quiero vivir sin miedo´, sostuvo que “mi mensaje es que es preocupante lo que está pasando a nivel país, con todos los porcentajes en torno a los feminicidios que siguen creciendo”, dijo y agregó que “siento que lo que pasó con Agostina Vega en Córdoba, es algo relevante, que nos tiene que importar a nosotras como mujeres”, dijo.
Al mismo tiempo, consideró “importante que nos podamos movilizar para que se escuche nuestro mensaje”. Asimismo, resaltó que “el acoso callejero está muy normalizado y es muy notorio que pase eso”.
Por otra parte, una mujer que caminaba por calle Laprida, afirmó que “es muy importante que podamos estar presentes en la marcha, en estos espacios, en estas causas y, que empecemos a desnaturalizar muchas de las conductas, de los modos de violencia que tenemos muy arraigados todos como sociedad”, resaltó en su testimonio.
En tanto, otra mujer que caminaba a su lado, consideró al dialogar con Elonce que “es necesario que sigamos saliendo, que sigamos trayendo nuestras voces y pidiendo que nunca más falte una mujer, una niña, una persona por violencia de género en sus casas y en nuestra sociedad”, remarcó.
Cómo surgió la marcha "Ni una menos"
La movilización se desarrolló en una fecha emblemática para el movimiento- El 3 de junio de 2015 miles de personas se movilizaron por primera vez bajo la consigna #NiUnaMenos para exigir acciones concretas frente a los femicidios y las distintas formas de violencia machista.
En ese marco, se conoció un nuevo informe del Observatorio de Femicidios en Argentina "Adriana Marisel Zambrano", que expone la persistencia de esta problemática a más de una década de aquella histórica convocatoria.
Según el relevamiento, entre el 3 de junio de 2015 y el 27 de mayo de 2026 se registraron 3.424 víctimas fatales por violencia de género en el país. El informe detalla 3.073 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, 78 transfemicidios, cuatro lesbicidios y 269 femicidios vinculados de varones adultos y niños.
Los datos también reflejan que gran parte de los crímenes ocurrieron en ámbitos cotidianos y cercanos a las víctimas. De acuerdo con el observatorio, 978 casos sucedieron en la vivienda de la víctima, 798 en viviendas compartidas con el agresor y 45 en lugares de trabajo.
Asimismo, el informe advierte sobre las fallas en los mecanismos de prevención y protección. En 436 casos las víctimas habían realizado denuncias previas y en 188 existían medidas cautelares vigentes contra los agresores.
Otro de los aspectos destacados es el impacto social que generan estos crímenes. Durante el período analizado, 3.840 hijos e hijas quedaron afectados de manera directa por la pérdida de sus madres, convirtiéndose en víctimas colaterales de la violencia de género.
Con estas cifras que generan preocupación, la marcha en Paraná vuelve a poner en agenda la necesidad de fortalecer las políticas públicas de prevención, asistencia y protección para las víctimas, al tiempo que suma el reclamo de distintos sectores sociales y sindicales en defensa del sistema previsional entrerriano.