Sociedad Una historia de maternidad y perseverancia

“Siempre quise ser mamá”: el proceso de Romina para quedar embarazada de mellizos a sus 45 años

Romina Wendler contó a Elonce cómo logró cumplir su deseo de ser madre a los 45 años mediante un tratamiento de fertilidad con gametas donadas. Junto a la ginecóloga Mercedes Cabrera relató el proceso, los desafíos emocionales y el acompañamiento profesional que la llevó a esperar mellizos.

31 de Julio de 2026
Romina Wendler, una historia de maternidad y perseverancia Elonce

REDACCIÓN ELONCE

Una mujer de 45 años logró cumplir su deseo de ser madre luego de atravesar un proceso de fertilidad que incluyó tratamientos con gametas donadas. Romina Wendler, paciente del Instituto Havva, compartió con Elonce su experiencia junto a la médica ginecóloga Mercedes Cabrera y relató el camino recorrido hasta alcanzar un embarazo múltiple, luego de varios intentos y del acompañamiento de un equipo interdisciplinario.

 

Romina explicó que decidió iniciar el tratamiento sin tener pareja y que siempre había deseado convertirse en madre, aunque durante muchos años creyó que debía cumplir con determinados modelos familiares antes de dar ese paso. "Siempre soñé con ser mamá. Era un deseo de toda mi vida", expresó la oriunda de Aldea Valle María.

Romina Wendler y Mercedes Cabrera (foto Elonce)

Un proceso que requirió más de un intento

 

La ginecóloga Mercedes Cabrera contó que la paciente consultó cuando ya había superado los 40 años y que inicialmente intentaron lograr el embarazo con sus propios óvulos. Sin embargo, explicó que ese procedimiento no permitió obtener embriones con la calidad biológica necesaria.

 

Posteriormente, tras el asesoramiento médico y psicológico, Romina decidió avanzar con un tratamiento mediante gametas donadas.

 

Cabrera señaló que el primer intento tampoco tuvo resultado positivo, pero que el segundo procedimiento permitió alcanzar el embarazo. "En el segundo intento de transferencia con gametas donadas fue donde tuvimos este positivo tan buscado", afirmó.

 

La médica remarcó a Elonce que los tratamientos de fertilidad constituyen un proceso y que cada transferencia implica aspectos médicos y emocionales diferentes. "Fertilidad siempre se entiende como un camino y como un proceso", sostuvo.

Mujer de 45 años logró quedar embarazada de mellizos tras un tratamiento de fertilidad

"Siempre soñé con ser mamá"

 

"Ser mamá fue un deseo de toda mi vida. Desde chica jugaba a ser mamá y siempre lo tuve presente", destacó Romina al contar cómo inició el proceso de maternidad. Y continuó: "Como muchas mujeres, creía que para ser madre primero había que cumplir con el camino tradicional: tener pareja, una casa y formar una familia. Hasta que, hablando con amigos que tenían más experiencia, entendí que hoy existen otras opciones y otros caminos".

 

"Al principio tuve miedos, inseguridades y también pensé en los prejuicios de la gente, pero decidí investigar. Me habían hablado muy bien de Mercedes, conseguí un turno y fui a verla. Desde el primer momento fue muy clara conmigo y me explicó cuáles eran las posibilidades según mi edad y mis condiciones físicas. En ese momento tenía 13 kilos de sobrepeso. Hicimos un primer intento, no funcionó, pero después seguimos", repasó.

Romina Wendler y Mercedes Cabrera (foto Elonce)

Romina recordó que uno de los momentos más difíciles fue aceptar la posibilidad de recurrir a la ovodonación. "Ahí fue el segundo momento de decir, bueno, realmente quiero ser mamá o no", relató.

 

“Internamente, una como mujer se siente menos mujer, tal vez por aceptar ovocitos donados, pero Mercedes me recomendó hablar con una psicóloga de Havva", repasó. De hecho, la futura mamá explicó que una entrevista con la psicóloga del equipo resultó determinante para continuar con el tratamiento: "Mi deseo de ser mamá iba más allá de cualquier cosa", afirmó.

 

Por su parte, Cabrera destacó que la maternidad trasciende el componente genético. "La maternidad no pasa por 23 cromosomas; pasa por la gestación", explicó al sintetizar el proceso de ovodonación.

 

La noticia del embarazo

 

Romina recordó que afrontó el último tratamiento con tranquilidad y confianza. "Al último tratamiento lo viví con una entrega, con una confianza y una fe que no les puedo explicar. Fue muy diferente a los otros dos tratamientos”, contó.

 

Cuando hizo la transferencia y luego, cuando recibió el resultado positivo, decidió transitar esos procesos sola y sin el acompañamiento de su familia. "Cuando fui a hacerme la eco, la doctora se quedó blanca... Me dijo: 'Quedaron los dos'", contó sobre el momento en que supo que esperaba mellizos.

 

Los bebés se llamarán Nazareno Uriel y Samoa Arahí, según explicó durante la entrevista en El Despertador, al referirse a los nombres elegidos para sus hijos.

Romina Wendler y Mercedes Cabrera (foto Elonce)

Un embarazo acompañado

 

La mujer describió el embarazo como una experiencia positiva y explicó a Elonce que decidió contratar el servicio de conservación de células madre del cordón umbilical.

 

También comentó que estaría acompañada por una doula (una especialista capacitada para proporcionar apoyo psicológico y emocional a la mujer durante el parto) quien será la responsable de realizar el rescate de la placenta. "Para el ritual de entregárselo a la Madre Tierra", comentó al considerarse como "una persona muy holística".

 

Romina destacó además el respaldo de su familia y de sus amistades durante todo el proceso. "Mis papás están felices. Tengo una red de apoyo muy linda", afirmó.

 

Reconoció que una de las principales preocupaciones fue afrontar los costos económicos que implicaba prepararse para la llegada de los bebés, aunque aseguró haber recibido ayuda de personas cercanas. "El universo siempre te termina ayudando de alguna manera y hay que confiar", recalcó.

 

Un mensaje para otras mujeres

 

Durante la entrevista, Romina alentó a quienes desean ser madres a no abandonar sus proyectos por los prejuicios sociales. "Nadie va a vivir mi vida por mí y no tengo que darle explicaciones a nadie", expresó la oriunda de Valle María, una aldea alemana la que consideró "un pueblo bastante conservador".

 

La ginecóloga Mercedes Cabrera destacó que la experiencia reflejó la importancia del trabajo interdisciplinario en los tratamientos de fertilidad. "Lo que más queremos es que el paciente entienda que más allá de toda nuestra dedicación científica, lo que más buscamos es acompañarlo", señaló.

 

Finalmente, Romina valoró el acompañamiento recibido durante todo el proceso. "Para mí Havva es una familia", concluyó.

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