Tragedia en el Rally. La Justicia investiga la muerte de Brian Ezequiel Zárate González, de 25 años, quien falleció tras ser atropellado por el VW Polo fuera de control que comandaba el paraguayo Didier Arias en el Rally Sudamericano en Mina Clavero, en el valle de Traslasierra.
Camila, una testigo presencial que se encontraba frente al lugar del impacto, aportó detalles críticos sobre la dinámica del hecho e hizo hincapié en las condiciones de seguridad y el comportamiento del público en los momentos previos a la tragedia.
Advertencias previas y ubicación del público
Según relató la testigo, los vehículos de seguridad de la organización, conocidos como "autos cero", pasaron por el sector antes de la largada. En ese momento, se les notificó a los espectadores que debían retirarse por encontrarse en una zona de alto riesgo.
"Los autos de seguridad pasaron y les notificaron que por favor se corrieran, pero ellos no se corrieron", explicó Camila. La testigo detalló que un grupo de entre 10 y 15 personas permanecía en la parte externa de una curva, una ubicación prohibida por las normas de seguridad del rally.
La entrevistada señaló que, si bien algunos espectadores amagaron con retirarse ante las advertencias, muchos regresaron a sus lugares originales para obtener una mejor visión o grabar videos. "Hay personas que no son conocedoras del rally o por el mejor video se quedaron en ese lugar", sentenció.
Demoras en la asistencia médica
El grave siniestro se produjo cuando el binomio paraguayo, que tripulaba el vehículo, golpeó una piedra de grandes dimensiones en un camino extremadamente angosto. El impacto desvió el auto hacia la zona donde se encontraba el público, provocando el desenlace fatal para el joven de 25 años.
En este marco, la testigo cuestionó la velocidad de respuesta de los servicios de emergencia. Según su testimonio, la ambulancia se encontraba a solo 900 metros del punto de largada, pero demoró considerablemente en llegar al sitio del siniestro.
"La ambulancia tardó 15 minutos en llegar al punto", denunció la joven, agregando que el operativo para asistir y trasladar a Brian tomó otros 10 minutos adicionales. Además, mencionó que tras el vuelco fatal, otros tres vehículos de competición continuaron pasando por el tramo a pesar de las señales de auxilio.
La Justicia cordobesa ya interviene en el caso a través de una fiscalía que investiga las responsabilidades tanto de la organización como de los involucrados. Se analiza si los protocolos de seguridad se cumplieron rigurosamente y por qué no se detuvo la carrera de inmediato tras el primer aviso de emergencia.