La ANMAT estableció que todos los medicamentos comercializados en Argentina deberán incorporar códigos QR o sistemas bidimensionales similares en sus envases para facilitar el acceso digital a prospectos e información sanitaria actualizada. La medida fue oficializada este viernes mediante la disposición 2891/2026 publicada en el Boletín Oficial.
La normativa alcanza a todas las especialidades medicinales, sin distinción por origen ni modalidad de expendio. Según precisó la ANMAT, el objetivo es permitir que pacientes y profesionales de la salud puedan consultar información vigente de manera más rápida y segura a través de dispositivos móviles.
La disposición establece que los códigos deberán ubicarse en el envase secundario del medicamento, es decir, en la caja o embalaje exterior mediante el cual se comercializa el producto. Además, los laboratorios podrán optar por incorporarlos también en el envase primario, que es el que mantiene contacto directo con el medicamento.
Qué información deberán mostrar los códigos
De acuerdo con lo dispuesto por la ANMAT, los códigos QR deberán dirigir exclusivamente a prospectos aprobados e información sanitaria actualizada. La resolución prohíbe expresamente que sean utilizados con fines publicitarios, promocionales o para contenidos ajenos a la información médica oficial.
El organismo indicó que esta herramienta permitirá reducir la circulación de prospectos desactualizados y mejorar el acceso a datos relevantes sobre indicaciones, advertencias y uso correcto de los productos medicinales.
Además, la normativa señala que los códigos deberán generarse bajo estándares internacionales, como el sistema GS1, con el objetivo de garantizar trazabilidad, interoperabilidad y unicidad en cada identificación.
Plazos y cambios en la implementación
La resolución otorga a los titulares de registros de medicamentos un plazo de seis meses para generar la totalidad de los códigos correspondientes. En paralelo, la incorporación física en los envases se realizará de manera progresiva para permitir el agotamiento del stock ya existente.
La ANMAT también aclaró que cada laboratorio será responsable por el funcionamiento correcto del código y por la actualización permanente de la información digital vinculada al escaneo.
Otro de los puntos incluidos en la disposición establece que el repositorio digital donde se almacene la información quedará bajo responsabilidad exclusiva de cada titular de registro, quien deberá asegurar la disponibilidad y veracidad de los datos.