Las librerías independientes de Argentina reclamaron la declaración de una emergencia para el sector ante la fuerte caída de la actividad registrada durante los últimos años. La Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines (FALPA) advirtió sobre el deterioro de los ingresos y pidió medidas a los gobiernos nacional, provinciales y municipales.
El planteo se apoya en una encuesta realizada sobre 1.200 comercios de todo el país. De acuerdo con el relevamiento, la facturación registró una caída del 41,5% en comparación con 2023, mientras que los costos operativos aumentaron un 31,1% en términos reales durante el mismo período.
Cuando se analiza específicamente la cantidad de ejemplares comercializados, el estudio señala una contracción del 25%. Para la entidad, esos indicadores reflejan las dificultades económicas que atraviesan los establecimientos independientes en distintas provincias.
El pedido de las librerías ante la caída de las ventas
FALPA sostuvo que la situación se produce, además, en un contexto de deterioro de los índices de lectura y comprensión lectora. “Preservar las librerías es también preservar el acceso al libro y a la lectura en cada ciudad y pueblo del país”, expresó la federación en un comunicado.
Ante ese escenario, la organización solicitó la implementación de medidas urgentes destinadas a sostener la red de librerías independientes. El planteo contempla herramientas fiscales, financieras y logísticas que permitan aliviar los costos de funcionamiento y las deudas acumuladas por los comercios.
Entre las propuestas aparece la devolución del crédito fiscal del Impuesto al Valor Agregado (IVA). También se solicitaron líneas de financiamiento con tasas reducidas que permitan refinanciar obligaciones, una problemática que la entidad vinculó con la situación general de las pequeñas y medianas empresas.
Reclaman una tarifa federal para los envíos
Otro de los pedidos consiste en establecer una tarifa federal reducida para el envío de paquetes. La intención, según explicaron desde el sector, es disminuir los costos de distribución y facilitar la circulación de publicaciones producidas por editoriales provinciales.
La medida también apunta a reducir las diferencias existentes entre los comercios independientes y las grandes plataformas de comercio electrónico, especialmente en el costo de los envíos hacia diferentes puntos del país.
El reclamo llega después de que el Gobierno nacional desistiera de avanzar con la eliminación del régimen de precio uniforme de venta al público de los libros. Pese a esa decisión, las entidades del sector consideran que la situación económica de las librerías requiere medidas adicionales para sostener la actividad.
La Fundación El Libro respaldó el reclamo
Tras conocerse el informe de FALPA, la Fundación El Libro expresó su respaldo al pedido de declaración de emergencia. La institución manifestó su “profunda preocupación” por la situación y acompañó las medidas reclamadas por la federación.
“Siempre hemos sostenido una convicción fundamental: cada localidad o pueblo de la Argentina debe tener su librería”, señaló la entidad. También sostuvo que la presencia de comercios de cercanía favorece el acceso a los libros en diferentes regiones del país.
El reclamo se concentra ahora en conseguir respuestas de los distintos niveles del Estado frente a la caída de la facturación, la reducción del volumen de ventas y el incremento de los costos. Las organizaciones del sector buscan que la declaración de emergencia habilite herramientas destinadas a aliviar la situación financiera y sostener a las librerías independientes.