La Cocina del Once volvió a reunir este jueves a los amantes de la gastronomía con una propuesta que puso en valor los sabores del territorio y las recetas de raíz entrerriana. Con la conducción de Danisa Todoro, el ciclo gastronómico de Elonce recibió a la chef Susana Sidoruk, de "La Q Cocina Itinerante", quien compartió un menú completo inspirado en la cocina regional y en la recuperación del patrimonio culinario.
La cocinera desarrolla un trabajo de investigación sobre los orígenes de la gastronomía provincial, recuperando especies vegetales olvidadas y reconstruyendo preparaciones ancestrales con el objetivo de fortalecer la identidad gastronómica de Entre Ríos. Su propuesta estuvo acompañada por Empatur y Turismo Paraná.
Durante el programa elaboró tres recetas que combinaron productos locales, técnicas tradicionales y una presentación moderna: una sopa de calabaza como entrada, una pesca de río marinada con vegetales y gremolata de mastuerzo como plato principal, y una mousse de arroz con leche para cerrar el menú.
Un menú que revalorizó los productos del territorio
La entrada consistió en una sopa de calabaza, preparada con 100 gramos de calabaza, cebolla, puerro, ajo, crema de leche, jengibre rallado, sal, pimienta y semillas de zapallo tostadas. Para su elaboración, primero se rehogaron la cebolla, el puerro y el ajo; luego se incorporó la calabaza con 200 centímetros cúbicos de agua y el jengibre.
Tras la cocción, la preparación se condimentó, se procesó hasta obtener una textura cremosa y finalmente se agregó la crema de leche antes de servir con semillas tostadas.
Como plato principal, Susana Sidoruk preparó un pescado de río marinado, utilizando boga o patí, acompañada por galette de papas, texturas de vegetales y una gremolata elaborada con mastuerzo.
El pescado se curó durante 30 minutos en salmuera, luego se cubrió con vinagre hasta blanquear y finalmente se conservó en aceite condimentado con pimienta, ajo y hojas de mastuerzo.
La galette se realizó con papas ralladas, manteca, sal y pimienta, formando un disco compacto que se cocinó hasta obtener una superficie dorada y crujiente.
Vegetales silvestres y un postre tradicional reinventado
El acompañamiento incluyó una preparación de espinaca y hojas de verdolaga mezcladas con huevo, fécula de maíz, harina, polvo de hornear, sal y pimienta. La mezcla reposó en frío durante 15 minutos antes de cocinarse. Para completar el plato, la chef preparó una gremolata con mastuerzo picado, ralladura y jugo de limón, ajo, aceite y sal, aportando frescura y aromas característicos.
El cierre del menú estuvo a cargo de una mousse de arroz con leche, una versión renovada de un clásico postre casero. La receta llevó arroz, leche, azúcar, crema de leche, cáscara de limón y canela. Una vez preparado el arroz con leche, se retiraron los aromáticos, se procesó la mezcla y, ya fría, se incorporó crema batida a medio punto para lograr una textura suave.
Como alternativa, la chef explicó que la mousse también puede servirse utilizando sifón o incorporando medio vaso de merengue suizo, lo que permite obtener una preparación aún más aireada. De esta manera, una nueva edición de La Cocina del Once volvió a combinar tradición, innovación y productos regionales, reafirmando el valor de la cocina como parte de la identidad cultural entrerriana.